Akanji guía a Stones en su transición al Inter: el lugar correcto
El salto de la Premier League a la Serie A no se mide solo en kilómetros. Se mide en movimientos, en ángulos del cuerpo, en lecturas tácticas que cambian de un segundo a otro. Y eso lo sabe bien Manuel Akanji, ahora convertido en guía de lujo para John Stones en su aterrizaje en el Inter de Cristian Chivu.
Stones ya ha dejado su primera huella con el conjunto nerazzurro, marcando en un amistoso de pretemporada ante el Real Betis. El impacto inicial está ahí. Pero el suizo avisa: el verdadero examen está en la pizarra.
“Físicamente, vienes de la Premier League ya muy bien preparado. Tácticamente, sin embargo, es diferente. Jugué con Stones en el City en una defensa de cuatro y tuve que adaptarme. Para mí fue bastante rápido, y conozco a John: puede hacerlo todo y tampoco tendrá problemas”, explicó Akanji en una entrevista con La Gazzetta dello Sport. “Obviamente, necesitará ayuda de sus compañeros y del cuerpo técnico, pero ha acabado en el lugar correcto”.
De la línea de cuatro al engranaje nerazzurro
El cambio no es menor. Pasar de una defensa de cuatro a la estructura específica del Inter exige desaprender automatismos y adquirir otros nuevos. Akanji ya recorrió ese camino el año pasado y ahora se ha propuesto que su viejo socio lo haga con la menor fricción posible.
El defensa de 31 años ha asumido un rol casi de tutor personal en la integración de Stones tras su llegada desde el Man City. En Inglaterra forjaron una relación sólida, y ese vínculo se ha convertido en un puente directo hacia la vida en Italia: fútbol, idioma, vestuario y hasta gastronomía.
La historia de su reencuentro tuvo incluso un punto de película. Antes de que el fichaje estuviera cerrado, una coincidencia en Ibiza anticipó lo que estaba por venir.
“Fue divertido porque, pocas horas antes de que se confirmara su llegada, mi mujer y yo nos encontramos con su mujer en la playa en Ibiza. Pura coincidencia”, relató Akanji. “Somos amigos, hemos estado de vacaciones juntos, y ella nos dijo: ‘Creo que acabaremos viniendo…’. Unas horas después, en casa, vi el mensaje de John. Ahora intento introducirlo en el Inter. Le explico todo, intento traducir; el otro día incluso lo llevé a un restaurante. Pero es un gran chico, se adaptará rápido”.
Pavard vuelve, la competencia se dispara
El Inter no solo ha sumado a Stones. El regreso de Benjamin Pavard tras su cesión en el Marseille eleva todavía más el listón en la zaga. El mensaje es claro: nadie tiene el puesto garantizado.
Para Akanji, esa densidad de talento atrás no es un problema, es la condición mínima para dar el salto definitivo en Europa y pelear de verdad por la Champions League.
“Es exactamente lo que necesitamos para competir no solo en Italia, sino también en la Champions League. Tenemos una defensa formidable, de las mejores, y una gran plantilla: en cada posición hay al menos dos jugadores excelentes”, subrayó el suizo. “Ahora tenemos que integrar a los nuevos en el sistema, pero la competencia en los entrenamientos será alta, y eso mejorará a todos”.
En Appiano Gentile, el día a día promete ser intenso. Cada sesión se convierte en un examen. Cada duelo interno, en un aviso para el fin de semana.
Nuevo look, misma ambición
Akanji ha aprovechado el verano para resetear la mente… y cambiar de imagen. Nuevo peinado, misma obsesión: llegar al inicio de la Serie A contra el Monza en el punto justo.
A sus 31 años, se siente pleno. No ha dejado nada al azar. Tres semanas de vacaciones, sí, pero con la cinta de correr y el gimnasio como compañeros constantes.
“No creo que tarde mucho en volver al 100%, porque estuve de vacaciones tres semanas y, como hago normalmente, seguí entrenando”, explicó. “Al principio hice mucho trabajo de carrera y de gimnasio, y desde que mis compañeros regresaron de la gira, hemos estado trabajando juntos en el campo. Ahora no puedo esperar para ponerme serio con el Monza: otra temporada es un nuevo comienzo”.
Nueva temporada, nuevas jerarquías, viejas sociedades que se reencuentran. Stones aprende, Akanji guía. La defensa del Inter se arma para algo grande. La pregunta ya no es si están preparados. Es hasta dónde se atreven a llegar.






