Al-Hilal tropieza en NEOM: primera derrota de Inzaghi en la liga
La noche empezó torcida antes de que rodara el balón. Yassine Bounou se lesionó en el calentamiento y dejó a Al-Hilal sin su guardián habitual. De urgencia, Mohammed Al-Owais tuvo que ponerse los guantes. El equipo llegaba lanzado, con cinco victorias consecutivas y el liderato en la mano. Salió desconectado.
NEOM olió la fragilidad y se agarró al plan con dientes y uñas. Bloque bajo, líneas juntas, nada de espacios entre líneas para las estrellas de azul. Cada recepción entre el medio y la frontal se convertía en un choque contra un muro bien trabajado.
El castigo no tardó. Minuto 15, un centro envenenado, un mal gesto defensivo y Kalidou Koulibaly acaba empujando el balón a su propia portería. Gol en contra, 1-0 para NEOM y el guion de Al-Hilal hecho trizas de inmediato.
El líder quiso reaccionar a base de insistencia, pero casi siempre desde lejos. Sultan Al-Ghannam probó, Krisencio Summerville también, pero los disparos se perdían sin verdadera amenaza. NEOM cerraba pasillos interiores, hundía a sus centrocampistas y obligaba a Al-Hilal a vivir de remates lejanos y centros previsibles.
Inzaghi mueve el banquillo, pero NEOM no se rompe
Tras el descanso, Simone Inzaghi decidió romper la inercia. Entraron Nasser Al-Dawsari, Sultan Mandash y Mohamed Kader Mete para agitar el ataque, ganar piernas frescas y empujar al equipo hacia el área rival. La intención era clara: o Al-Hilal aceleraba el ritmo o la noche se le escapaba.
La ocasión para cambiar la historia llegó muy pronto. Minuto 50, Gabriel Martinelli se planta solo ante la portería de NEOM. Tenía el 1-1 en sus botas. Falló en el mano a mano, un error que pesó como una losa. Tres minutos después, Ruben Neves rozó el empate con un disparo ajustado al poste izquierdo que salió besando la madera. El dominio ya era total, pero el marcador seguía en contra.
Justo cuando el impulso de Al-Hilal parecía anunciar el empate, apareció la figura que terminó de inclinar la noche: Marcin Bulka.
Bulka levanta un muro y sentencia el partido
Minuto 65. Centro al área, Ollie Watkins se eleva y conecta un cabezazo potente, limpio, dentro del área. El balón va camino de la red, pero Bulka vuela y saca una mano espectacular. Esa parada no solo evitó el empate; apagó buena parte de la fe de Al-Hilal.
No fue una acción aislada. El guardameta de NEOM ya había repelido otros intentos de los de Inzaghi en la segunda mitad, siempre bien colocado, siempre firme. Cada intervención reforzaba la sensación de que la noche pertenecía al equipo local.
Con el paso de los minutos, NEOM dejó de sufrir. Ajustó todavía más su bloque, gestionó cada posesión con calma y fue arañando segundos al reloj. Sin desordenarse, sin conceder transiciones, fue enfriando el partido hasta llevarlo exactamente al terreno que quería.
El 2-0 terminó de cerrar la historia y aseguró un triunfo de enorme valor para NEOM, que supo administrar la ventaja y matar el ritmo cuando tocaba. Al final, victoria sólida y tres puntos que pesan mucho más que una simple cifra en la tabla.
Golpe al líder… y regalo para Al-Nassr
Al-Hilal se queda clavado en 15 puntos, con su primera derrota en la Roshn League esta temporada y el fin de una racha de cinco triunfos seguidos. El dato va más allá del momento: es la primera caída doméstica del equipo desde que Simone Inzaghi tomó las riendas al inicio de la pasada campaña. La sensación de invulnerabilidad se resquebraja.
NEOM, mientras tanto, sube hasta los 12 puntos con su cuarta victoria en la competición y se mete de lleno en la pelea alta, respaldado por una actuación defensiva de manual y un portero en estado de gracia.
El resultado tiene un efecto colateral evidente: se convierte en un regalo inesperado para Al-Nassr. También con 12 puntos antes de la jornada, el equipo tiene ahora la opción de recortar la distancia con el líder a solo uno si vence a Abha el miércoles.
La presión cambia de acera. La pregunta ya no es si alguien puede frenar a Al-Hilal, sino cuánto tardará en reaccionar… y si Al-Nassr sabrá aprovechar esta primera grieta.






