jornadadeportiva full logo

Andrey Santos, fichaje de 50 millones que genera dudas en el United

El Manchester United está a un paso de cerrar uno de los movimientos más comentados –y discutidos– de su verano. Andrey Santos ya ha pasado reconocimiento médico, los documentos están firmados y, según Fabrizio Romano, el brasileño estampará su firma este viernes en un contrato hasta junio de 2031, en un paquete total de 50 millones de libras.

Sobre el papel, un gran desembolso por un centrocampista joven, con proyección y sello brasileño. En la práctica, el fichaje despierta más cejas levantadas que sonrisas entre algunos de los que mejor conocen el club.

Butt, desconfiado: “Nada destaca”

Nicky Butt, hombre clave del centro del campo del United en la era dorada de Sir Alex Ferguson, no se esconde. Para él, el movimiento es, como mínimo, extraño.

“Si lo traes por 25-30 millones, lo puedes entender, el Manchester United necesita construir una plantilla”, explicó en una entrevista con Paddy Power. “No se trata solo de los once del campo, tienes que tener mejores jugadores en el banquillo. Pero no le fichas por 50 millones para que se siente en el banquillo, tiene que ser titular”.

Butt ha visto a Santos “unas cuantas veces”. Y su veredicto es frío: “Nada destaca que te haga decir ‘wow, tiene una gran habilidad con el balón o es un portento físico’”.

El excentrocampista admite que el fichaje le ha pillado totalmente a contrapié. O es una jugada maestra del nuevo departamento de reclutamiento, o es una apuesta de riesgo altísimo: “Es o genialidad del equipo de fichajes, que dice ‘este chico va a ser el próximo gran nombre, pagamos los 50 millones rápido y lo tiramos a lo más hondo’, o…”.

El problema, para Butt, es el contexto. Santos solo fue titular en 13 partidos con el Chelsea la pasada temporada. Un Chelsea que acabó décimo. “Por virtud de eso, no me grita que sea un buen fichaje”, remata. Aun así, deja una puerta abierta: “Espero equivocarme, espero que se convierta en un gran jugador y nos deje boquiabiertos”.

“No hay tiempo para proyectos de dos años”

El discurso de Butt va más allá del nombre de Santos. Habla del momento del club. De la urgencia.

El United busca dos, quizá tres centrocampistas este verano. Y ha decidido no entrar en subastas por perfiles como Elliot Anderson, Matheus Fernandes o Sandro Tonali, jugadores que ya han demostrado nivel en la Premier League. Esa comparación le pesa al brasileño.

“Estás mirando a otros jugadores que han ido a otros sitios –Elliot Anderson, Matheus Fernandes, Sandro Tonali–, son jugadores hechos en la Premier League y parece que lleven 10 años jugando en la división”, señala Butt. “Este chico apenas ha jugado 10 partidos. Es raro, no es un fichaje con el que yo esté saltando de alegría”.

Butt insiste en la idea de fondo: el United necesita elevar el nivel del centro del campo de inmediato. No dentro de dos temporadas. “No me gusta criticar a jugadores jóvenes o nuevos fichajes antes de que se prueben, pero aquí están comprando potencial por encima de alguien que ya lo ha demostrado”.

Su análisis se mueve en el filo entre la esperanza y la advertencia. Santos podría convertirse “en el mejor fichaje de los últimos cinco-diez años en el Manchester United”. O podría terminar siendo “otro Manuel Ugarte que no rinde al máximo nivel”.

El escenario que haría encajar mejor la operación, para Butt, es claro: que no sea el fichaje estrella, sino uno más dentro de un verano ambicioso. “Si el United nos sorprende a todos y sale a por otro centrocampista de 100 millones y él es solo uno más al que van a dar un poco de tiempo, entonces lo entiendo”, concede.

Pero si la idea es tirarlo al fuego desde el primer día, suena a temeridad: “Si le lanzan directamente al más alto nivel y tiene que rendir ya… el United no tiene tiempo para dejar que la gente se asiente uno o dos años. Tienen que arrancar corriendo”.

Scholes, la misma música: “¿Por qué lo vende el Chelsea?”

En paralelo, Paul Scholes, otro símbolo del mediocampo de Old Trafford, comparte esa sensación de fichaje que no enciende la grada. En el podcast The Good, The Bad & The Football, su tono fue igual de escéptico.

“No creo que vaya a haber mucha emoción con esto, ¿no? Digámoslo así”, soltó, sin rodeos.

Scholes lanza una pregunta que sobrevuela todo el movimiento: “¿Por qué el Chelsea vende a un chico de 22 años?”. En un mercado donde los grandes clubes blindan a cualquier joven con mínima proyección, ver salir a Santos por una cifra importante, pero no desorbitada, levanta dudas.

El problema para el United es que las alternativas también se escapan. Tonali ya ha firmado con el Tottenham. Bruno Guimarães, otro nombre que entusiasma, parece mirar hacia el Arsenal. Y Scholes, aun admirando al brasileño de Newcastle, no lo veía encajando del todo en Old Trafford: “Es un muy buen jugador, pero no creo que se adaptara al Manchester United en cuanto a piernas”.

En ese escenario, aparece otro nombre sobre la mesa: Adam Wharton, de Crystal Palace. “Podría ser una posibilidad”, apunta Scholes. “Sigue siendo un buen jugador y estará disponible al precio adecuado. Tienen que hacer algo”.

Fichar para revender… ¿o para competir ya?

Scholes va al núcleo del debate: la estrategia del club bajo la nueva estructura directiva. No habla solo de Santos, sino del enfoque.

“Al final, en el Manchester United, serán los de arriba del club los que decidan los objetivos”, recuerda. Y ahí entra la lectura económica del fichaje: “Creo que pueden ver valor en este jugador como un activo vendible”.

Ese matiz lo enciende. “¿El Manchester United fichando jugadores pensando en su valor de reventa? Necesitamos jugadores para ahora”.

La frase pesa más si se mira el calendario. El United vuelve a la Champions League la próxima temporada. Tres partidos por semana, exigencia máxima, poco margen para errores de planificación. “Tenemos la Champions el año que viene, tenemos tres partidos a la semana. Va a ser horrible sin estos jugadores”, advierte Scholes.

La sensación es clara: el club se mueve, los nombres llegan, las cifras impresionan. Pero entre dos de los centrocampistas más respetados de la historia reciente del United, el veredicto es el mismo. El fichaje de Andrey Santos no se discute por quién es, sino por lo que el club necesita hoy.

La pregunta ya no es cuánto puede crecer el brasileño de aquí a 2031. Es si el Manchester United puede permitirse esperar.

Andrey Santos, fichaje de 50 millones que genera dudas en el United