Andy Robertson se une al Tottenham: un fichaje clave
El mercado de fichajes aún no ha explotado, pero el Tottenham ya ha lanzado un mensaje serio: Andy Robertson, capitán de Escocia y uno de los laterales izquierdos más consistentes de la última década en la Premier League, jugará en el norte de Londres a partir del 1 de julio. Llega libre tras finalizar su contrato con el Liverpool, donde dejó una huella profunda y 378 partidos a sus espaldas.
El movimiento no es nuevo en los despachos. El club londinense ya había intentado su incorporación en enero. Entonces, el plan se vino abajo en el último momento: el Liverpool no pudo recuperar a Kostas Tsimikas de su cesión en la Roma y frenó la operación cuando estaba muy avanzada. Robertson se quedó en Anfield unos meses más. La decisión definitiva ha llegado ahora, con el calendario marcando el final de su vínculo con los ‘reds’.
De Anfield al nuevo proyecto de De Zerbi
En este tiempo, el Tottenham ha cambiado de entrenador, pero no de idea. Con Roberto De Zerbi al mando, el club ha reactivado la apuesta por el escocés y el técnico italiano no ha dudado en abrirle la puerta.
“Andy es alguien a quien he admirado durante varios años y aportará cualidades técnicas sobresalientes, experiencia, liderazgo y mentalidad a nuestro equipo”, explicó De Zerbi, subrayando el peso específico que espera de él desde el primer día. No se trata solo de un fichaje para reforzar una posición; es una declaración de intenciones sobre el tipo de vestuario que quiere construir.
El técnico fue más allá al definirle como “un ganador contrastado al máximo nivel durante un largo periodo” y remarcó que puede ser “un jugador muy importante para nosotros, dentro y fuera del campo”. No es casualidad. Robertson llega con un bagaje de títulos, noches grandes en Europa y un carácter competitivo que encaja con la exigencia de un club que quiere volver a pelear por todo.
Un líder para el vestuario ‘spur’
Robertson no solo suma kilómetros por banda y centros precisos. Suma jerarquía. Capitán de la selección de Escocia, referencia en el Liverpool de los últimos años, aterriza en Londres con la responsabilidad de ser uno de los pilares del nuevo ciclo.
De Zerbi lo sabe y lo espera con impaciencia: “No puedo esperar para empezar a trabajar con él y ver el impacto positivo que tendrá en todos los que le rodean”. La frase retrata la apuesta: el escocés no llega como simple refuerzo, sino como punto de apoyo para un vestuario que busca dar un salto competitivo definitivo.
Liverpool cierra una era con la marcha de uno de sus símbolos recientes. El Tottenham abre otra con un lateral que no entiende de medias tintas. La próxima temporada dirá si este cambio de orilla en la Premier se convierte en uno de los movimientos clave del verano.






