Arsenal confía en Bukayo Saka contra Chelsea
Han pasado más de cinco años desde la última vez que Arsenal cayó ante Chelsea. Una eternidad en términos de plantilla: aquel día de agosto de 2021 había más jugadores que hoy son de los Gunners en el banquillo de los Blues que en el propio equipo de Mikel Arteta.
Kai Havertz arrancó entonces con la camiseta azul, Kepa Arrizabalaga esperaba su turno en el banquillo y Jorginho manejaba el centro del campo para Chelsea. Todos han pasado ya por el Emirates Stadium. Gabriel Martinelli, el último en irse del norte de Londres esta semana, también formó parte de aquel duelo. Solo queda un superviviente de aquel once desde la perspectiva del vigente campeón de la Premier League.
Se llama Bukayo Saka.
De defensa endeble a muralla
El contraste entre aquel Arsenal y el actual se ve, sobre todo, atrás. Si la zaga de hoy se parece a un muro casi infranqueable delante de David Raya, la de hace cinco años recordaba más a la puerta vieja de un cobertizo, lista para abrirse con el primer golpe de viento.
Arteta alineó a Rob Holding y Pablo Mari como centrales, con Cedric Soares y Kieran Tierney en los laterales. Chelsea hizo daño cuando quiso. El duelo del domingo promete otra cosa.
Ahora la defensa es el gran superpoder del equipo. Dos partidos de Premier League, dos porterías a cero. Coventry y Aston Villa apenas pudieron armar un solo disparo a puerta entre ambos. Un dato que habla de control, de oficio y de una estructura que se siente cómoda sufocando al rival.
Y el examen sube de nivel. En Cole Palmer, Morgan Rogers y Joao Pedro, el visitante de hoy trae uno de los tríos ofensivos más incisivos del campeonato. Medir esa electricidad contra el ladrillo del Emirates será uno de los grandes duelos tácticos del fin de semana.
Pero donde el partido puede torcerse o romperse de verdad para Arsenal es más arriba.
El único que sabe lo que es perder ante Chelsea
Bukayo Saka es el único jugador de la plantilla que sabe lo que es perder ante Chelsea con la camiseta del Arsenal. En aquel 2021, curiosamente, jugó en la banda izquierda, un detalle que no pasa desapercibido en plena discusión sobre las alternativas de Arteta en ese costado.
Tras un verano en el que el club buscó sin éxito un delantero de primer nivel, las conversaciones sobre la falta de una superestrella ofensiva han resonado con fuerza. Saka tendría motivos para estar cansado del debate.
La sensación general es clara: este Arsenal no tiene aún ese atacante de cifras descomunales que libere a la defensa de tener que rozar siempre la perfección. Preguntado el viernes por si cuenta con un delantero de clase mundial, Arteta no sonó precisamente contundente.
“Yo amo a mis jugadores, es todo lo que puedo decir”, respondió. “En qué categoría los quieres poner, no lo sé”.
Saka está convencido de que pertenece a esa élite. Thierry Henry también. El francés le lanzó el reto el lunes: 15 goles y 15 asistencias en una misma temporada de Premier League. No como un sueño, sino como un objetivo.
Un Saka más hambriento y más cerca del área
El contexto acompaña. Saka viene de marcar el único tanto ante Aston Villa, después de haber visto puerta también en la victoria del estreno liguero frente a Coventry. Dos jornadas, dos goles. Y, sobre todo, un cuerpo que responde.
A sus 25 años ha dejado atrás la lesión en el tendón de Aquiles que le condicionó el tramo final del curso pasado y el verano del Mundial. Se le nota más ligero, más explosivo, con otra chispa.
Llama la atención el tipo de goles. Ambos han llegado con Saka apareciendo dentro del área pequeña, atacando centros y balones sueltos. Ese instinto de cazador, si se mantiene, puede añadir una dimensión nueva a su juego, que hasta ahora se apoyaba más en el uno contra uno, el disparo desde la frontal y la pausa en el último pase.
Arteta detectó esa rabia competitiva desde el primer día de pretemporada. “Lo noté de inmediato”, reconoció. “En tu carrera necesitas, a veces, una motivación extra, un pequeño pellizco que te lleve a otro nivel. Y hay señales muy buenas de que Bukayo va en esa dirección”.
Chelsea, la asignatura pendiente
Desde aquella derrota de 2021, Saka se ha medido nueve veces a Chelsea y solo ha marcado una vez. El registro no impresiona, pero el contexto de este nuevo Chelsea invita al optimismo.
El equipo de Xabi Alonso se muestra afilado arriba, pero generoso atrás. Fulham le hizo dos goles en la primera jornada, Brighton le marcó tres en la segunda. El sistema de tres centrales abre espacios en las bandas que un jugador como Saka puede convertir en autopistas, incluso si Jorrel Hato actúa como carrilero con un perfil más defensivo.
El escenario también le favorece por los socios que tiene cerca. Ben White, con quien mantiene una conexión casi telepática, ha sido titular en todos los partidos a su espalda en el lateral derecho. Martin Odegaard ha vuelto a encontrar esos espacios interiores desde los que combina con Saka y rompe líneas a un toque.
Arsenal no fichó ese atacante transformador que muchos reclamaban. Así que la mejora tiene que salir de dentro. Y ahí Saka es la pieza más evidente.
En la temporada 2024-25 firmó seis goles en Liga. La anterior, apenas uno más. Son cifras buenas, pero no estratosféricas. Con continuidad física, el salto a un nivel superior está al alcance.
De “starboy” a talismán
El choque del domingo llega pronto, pero pesa. Es una oportunidad para que Arsenal marque territorio y para que Saka se imponga a dos compañeros de selección, Cole Palmer y Morgan Rogers, a los que el club quiso fichar hace unos meses.
Preguntado esta semana por el nuevo Chelsea, Saka fue escueto: “Ya veremos el domingo”. Una frase corta, cargada de intención.
Porque no solo se trata de un derbi londinense más. Es una cita que puede marcar el tono del inicio de temporada y, sobre todo, el punto de inflexión de un jugador que ya dejó de ser promesa hace tiempo.
Las miradas estarán puestas en el número 7 hoy, mañana y durante todo el curso. Arsenal necesita que su “starboy” dé un paso más y se convierta, de una vez por todas, en el talismán que decida los partidos grandes.






