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Arsenal en Nápoles: la búsqueda de la Champions League

Arsenal aterriza en Italia con la maleta cargada de confianza y una vieja obsesión: por fin levantar la Champions League. El miércoles, ante Napoli, arranca un nuevo intento de conquistar el título que se les resiste desde hace décadas. El contexto les favorece: tres victorias de tres en la Premier League y el recuerdo aún fresco de la última temporada, cuando llegaron hasta la final de la competición.

El sistema de fase de liga no deja margen para la relajación. Terminar entre los ocho primeros significa esquivar la primera ronda de eliminatorias. El curso pasado, los de Mikel Arteta firmaron un impecable ocho de ocho en esa fase. Difícil de igualar. Pero todo empieza igual: ganando el primer partido y marcando el tono del grupo.

Parte médico: luces verdes y una duda en el lateral

La victoria del domingo ante Chelsea dejó algo más que orgullo londinense: ningún nuevo lesionado de peso. La ausencia de Moisés Caicedo en el rival ayudó a que el partido fuese menos físico de lo esperado, y Arsenal salió prácticamente ileso.

La única nota preocupante llega con Cristhian Mosquera. El defensor se retiró ante Aston Villa con una molestia en los isquiotibiales y no estuvo ni en el banquillo frente a Chelsea. La decisión fue lógica por precaución. El objetivo ahora es tenerlo disponible para el viaje a Italia.

La gran noticia de la semana, sin embargo, fue otra: el regreso de Jurrien Timber a los entrenamientos con el primer equipo. Su larga ausencia había sido motivo de inquietud en el club, pero su vuelta al césped indica que la recuperación entra en la fase final. Aun así, nadie dentro de Arsenal se atreve a fijar una fecha para su regreso a las convocatorias.

William Saliba sigue fuera por problemas de espalda. Timber figura como duda por una lesión en la ingle y Mosquera arrastra esa molestia en el isquio. El resto, listo para competir.

Un once con rotaciones y mensajes

Arteta tiene margen para rotar, pero no para especular. Napoli no es un rival para experimentos. El plan apunta a una mezcla de titulares asentados y jugadores que reclaman minutos de peso.

Ataque: Tzolis, Gyökeres, Madueke

En la izquierda, Christos Tzolis llega con impulso. Tras un partido gris el lunes anterior, respondió ante Chelsea con una actuación mucho más agresiva y segura, coronada con la asistencia para el gol decisivo de Martin Ødegaard. El técnico querrá dosificar esfuerzos en banda, pero el griego parece necesitar continuidad para afianzar sensaciones. No sería extraño verlo repetir de inicio.

En punta, Viktor Gyökeres se perfila para su primera gran oportunidad. No jugó ni un minuto en las dos primeras jornadas de Premier, pero dispuso de los últimos 20 minutos ante Chelsea para ayudar a cerrar el resultado. No brilló, tampoco lo necesitaba. Nápoles se presenta como el escenario ideal para darle un partido completo y obligar a Arteta a replantearse jerarquías en los próximos encuentros.

En la derecha, Noni Madueke parte con ventaja. Entró desde el banquillo por Bukayo Saka ante Chelsea con una misión sencilla: conservar la ventaja. Cumplió sin estridencias. Desde su llegada la temporada pasada, se ha convertido en pieza fija en la rotación ofensiva y puede moverse también a la izquierda si el partido lo exige, sobre todo tras la irrupción de Max Dowman el curso pasado. Hoy, sigue siendo el relevo natural de Saka y un candidato claro a ser titular en el Diego Armando Maradona.

Mediocampo: Bruno, Zubimendi, Eze

En la sala de máquinas se espera movimiento. Bruno Guimarães encaja a la perfección en este contexto. Vivió su “bautizo Arsenal” con una lesión temprana en la Community Shield, pero ya volvió al banquillo el domingo, aunque sin minutos. Menos carga, más control. Nápoles aparece como el momento idóneo para darle su primera titularidad oficial de la temporada y conceder descanso a Declan Rice. Sus buenos minutos ante Aston Villa el lunes refuerzan esa sensación.

Por detrás, Martin Zubimendi. Campeón del mundo y víctima, en parte, de la explosión de Myles Lewis-Skelly, ha visto reducido su protagonismo. No ha desaparecido del mapa, al contrario: por fin ha podido descansar tras exprimirse al límite la temporada anterior. En sus apariciones como suplente se le ha visto fresco y preciso. Con él sano, el mediocampo gana control y pausa. Todo apunta a que recuperará el puesto de inicio en Italia.

Más arriba, Eberechi Eze. La ausencia de un fichaje ofensivo extra le ha empujado hacia la banda como escenario principal en la Premier. Sin embargo, el plan para las copas y la Champions puede ser distinto. El inglés tiene calidad para recibir entre líneas, girarse y romper defensas desde la mediapunta. Si Arteta decide no utilizarlo ahí, Mikel Merino asoma como alternativa lógica, después de sus dos últimas apariciones entrando por Ødegaard. Pero Eze ofrece algo distinto: imprevisibilidad en el último pase y amenaza constante desde la frontal.

Defensa: Hincapié, Gabriel, Konsa, Mosquera

En el lateral izquierdo, Piero Hincapie espera su turno. El nivel de Riccardo Calafiori le ha cerrado la puerta de la titularidad en este inicio de curso, algo que le ocurriría a casi cualquiera. Aun así, el ecuatoriano ha participado en dos de los tres partidos saliendo desde el banquillo y se perfila como la opción más lógica para rotar en esa banda en Champions.

En el eje, Gabriel manda. Arteta no parece dispuesto a tocar demasiado el corazón de la zaga. El brasileño, como central izquierdo, es más que un fijo: es referencia, voz de mando y uno de los mejores defensores del mundo en su posición. Con él, la línea de atrás gana seguridad y carácter.

A su lado, Ezri Konsa. Su primer partido como titular con la camiseta de Arsenal lo tuvo todo: errores tempranos, correcciones contundentes, entradas duras y un nivel general notable. El examen ante Chelsea fue duro, pero el central lo superó con nota, creciendo a medida que avanzaban los minutos. Su sociedad con Gabriel no hará olvidar a Saliba de inmediato, pero ya ha demostrado que la defensa no se desmorona sin el francés.

En la derecha, las opciones se reducen. Si las sensaciones físicas lo permiten, Cristhian Mosquera podría repetir como titular. Timber no parece listo aún para entrar en una noche de Champions y Ben White ya no está para encadenar tres partidos exigentes por semana. Marli Salmon está señalado para tener más minutos este año, pero su papel apunta más a Carabao Cup y FA Cup que a las grandes noches europeas. De ahí que, si el muslo responde, Mosquera vuelva a ocupar el lateral.

En la portería: Raya, sin debate

Bajo palos, la elección es clara. Arsenal cuenta con tres guardametas capaces de jugar, pero solo uno se impone por nivel: David Raya. La diferencia con sus competidores es enorme, no por demérito de ellos, sino por la capacidad del español para dominar el área, el juego con los pies y los momentos de máxima tensión.

Ante Chelsea encajó en su palo corto al inicio, pero a partir de ahí cerró la puerta. Ni un resquicio. Coronó su actuación con una parada espectacular en los minutos finales ante un disparo enroscado de Estevao. Ese tipo de intervenciones explican por qué, en un estreno europeo que puede marcar el tono de la temporada, su nombre es inamovible.

Arsenal llega a Nápoles con memoria reciente de una campaña casi perfecta en la fase de liga de la Champions y con el peso de una final perdida sobre los hombros. El once probable habla de rotación inteligente, no de concesiones. El objetivo es simple y brutal: salir de Italia con tres puntos y la sensación de que esta vez, quizá, el camino hacia el trofeo va en serio.