Arsenal acelera su pretemporada: decisiones clave con Rice y Saka
Mikel Arteta ya ha vuelto a mandar. Arsenal regresó oficialmente el lunes al Sobha Realty Training Centre tras un primer bloque de trabajo en Marbella, y el técnico empieza a recuperar piezas mientras mira de reojo a un verano que no da tregua después del Mundial.
De momento, el cuerpo técnico ha trabajado con un grupo muy particular: futbolistas que no estuvieron en la cita mundialista y cedidos que regresan para ganarse un sitio. Ethan Nwaneri, Reiss Nelson y Fabio Vieira forman parte de ese primer pelotón que intenta convencer a Arteta desde el minuto uno.
A ellos se suma Cristhian Mosquera, que ve una oportunidad clara: el hueco que deja la lesión de William Saliba en los próximos meses. El central quiere entrar en la rotación y sabe que cada sesión cuenta.
En la portería, Illan Meslier ya se ha integrado con sus nuevos compañeros tras su llegada en verano. En el grupo también aparecen nombres jóvenes como Marli Salmon y Max Dowman, mezclados con habituales del primer equipo para acelerar su adaptación.
Riccardo Calafiori, Myles Lewis-Skelly y Gabriel Jesus también se han dejado ver en estos primeros días, igual que Ben White, una de las noticias más importantes para Arteta.
Ben White vuelve a escena; Timber, con cautela
White se perdió las últimas semanas de la pasada temporada por una lesión de rodilla, pero su recuperación ha avanzado sin sobresaltos. El defensa ya pudo entrenarse en Marbella y esta semana ha trabajado con normalidad en London Colney. Su presencia devuelve solidez a la banda derecha y calma a un cuerpo técnico que lo considera pieza estructural.
El caso de Jurrien Timber es distinto. El neerlandés ha regresado al grupo tras una pequeña intervención en la zona de la ingle, aunque todavía no ha completado una reincorporación total. Arsenal prefiere no correr riesgos y dosificar su vuelta para evitar recaídas.
El primer amistoso oficial de la pretemporada será el 1 de agosto ante Girona. Para entonces, Arteta ya contará con la primera oleada de jugadores que estuvieron en el Mundial.
Los internacionales tienen derecho a un mínimo de tres semanas de vacaciones tras competir con sus selecciones. Después de una temporada frenética, en el club no descartan alargar el descanso de algunos futbolistas clave para protegerlos a medio plazo.
Kai Havertz y la primera oleada de internacionales
Kai Havertz será de los primeros en reaparecer. Alemania cayó en octavos de final y el atacante ya se prepara por su cuenta: esta semana se ha entrenado en las instalaciones de su antiguo club, Bayer Leverkusen, para llegar con ritmo a su regreso a Londres.
Piero Hincapié y Viktor Gyökeres también han completado ya sus tres semanas de vacaciones tras el Mundial y se espera que se reincorporen la próxima semana.
Por su parte, Gabriel y Gabriel Martinelli avanzaron un poco más con Brasil, pero también apuntan al inicio de la próxima semana para volver y todo indica que formarán parte de la expedición que viajará a España.
Para Martin Odegaard, el calendario se aprieta. El capitán llevó a Noruega hasta los cuartos de final, donde cayó ante Inglaterra el 11 de julio. Eso retrasa su regreso: podrá volver a entrenar en la semana que comienza el 3 de agosto.
Arsenal visitará Dublín para medirse a Real Betis dos días después de que Odegaard quede disponible, antes de recibir a Borussia Dortmund y Como en Londres. El margen de maniobra es mínimo.
Mundial hasta el final y pretemporada exprés
Ocho jugadores de Arsenal estuvieron involucrados en el Mundial hasta el último fin de semana del torneo. Para ellos, la pretemporada será casi un esprint. El 10 de agosto es la fecha más temprana para su regreso a los entrenamientos, apenas seis días antes del Community Shield ante Manchester City.
Eso les dejaría 11 días para alcanzar un nivel físico aceptable antes del estreno en la Premier League, con Arsenal recibiendo a Coventry el 21 de agosto. Arteta deberá equilibrar carga, ritmo competitivo y riesgo de lesión con una precisión milimétrica.
En medio de ese rompecabezas, hay dos casos que marcan la agenda médica y deportiva del club.
Rice y Saka, el gran dilema de Arteta
Declan Rice lleva más de seis meses conviviendo con un dolor neural en los isquiotibiales. A ese problema se sumó un cuadro de enfermedad durante el Mundial que le impidió rendir con normalidad. Es un jugador que rara vez baja el ritmo, pero su cuerpo empieza a enviar señales.
Bukayo Saka tampoco llega indemne. Thomas Tuchel reconoció durante el torneo que el atacante jugó buena parte del Mundial arrastrando molestias en el tendón de Aquiles. No estuvo al cien por cien, pero aun así asumió minutos y responsabilidad.
Ambos serán evaluados en detalle a su regreso a Londres. El club no descarta que la mejor decisión, por dura que parezca en plena preparación, sea darles más descanso para garantizar que alcancen la temporada en plenitud y no al límite.
Mientras el calendario se comprime y los amistosos se acercan, el gran interrogante no es solo cómo jugará este Arsenal en agosto, sino cuántas de sus estrellas llegarán realmente listas para sostener otra carrera por los títulos.






