El Barça acelera antes del duelo con el Rayo Vallecano
El Barcelona se puso serio este sábado en la Ciutat Esportiva Joan Gamper. A 48 horas del duelo liguero ante el Rayo Vallecano en el Spotify Camp Nou, Hansi Flick dirigió una sesión matinal con casi todo el arsenal disponible… salvo un nombre propio que, aun ausente del grupo, lo condiciona todo: Rodri.
Rodri, entre el gimnasio y la alfombra roja
El centrocampista, flamante campeón del mundo con España, siguió un plan distinto al del resto. Según informó el diario español Sport, trabajó en el gimnasio y se ejercitó al margen del colectivo, fiel a la hoja de ruta que el club ha diseñado para él desde su aterrizaje en Barcelona.
Rodri ya se estrenó como azulgrana ante el Athletic Club y dejó una primera impresión poderosa. Se le vio fresco, mandón, con ese poso de futbolista que cambia el ritmo de un equipo. Pero el cuerpo técnico y los servicios médicos han decidido dosificarlo al máximo: desde que llegó solo ha participado en unas pocas sesiones con el grupo y el resto del tiempo lo ha dedicado a un programa individualizado.
No hay alarmas internas. Todo lo contrario. En el club reina la calma con su estado físico. Lo consideran listo para entrar en dinámica competitiva y están convencidos de que será una pieza clave en el proyecto de Flick. La prudencia no nace de la preocupación, sino del contexto: Rodri regresó de sus vacaciones hace apenas unos días, después de liderar a la selección española hasta la gloria mundialista. Demasiada carga, demasiadas emociones, como para pisar el acelerador sin mirar el cuentakilómetros.
Por eso nadie piensa en forzar. El plan es simple: ir sumando minutos, devolverle el ritmo de competición sin quemar etapas. Todo apunta a que estará disponible para enfrentarse al Rayo Vallecano el lunes, aunque su titularidad hoy por hoy se antoja improbable. El Barça quiere que su regreso sea escalonado, controlado, casi quirúrgico.
Flick, con casi todo… y estreno para Livaković
La sesión comenzó a las 9:30 de la mañana en el campo Tito Vilanova. Temperatura agradable, ritmo alto y un mensaje claro del nuevo técnico: aquí no se regala nada. Flick contó con todos los futbolistas del primer equipo que tiene sanos.
Entre ellos, una cara nueva que empieza a hacerse familiar: Dominik Livaković. El guardameta croata, último fichaje azulgrana, completó su segundo entrenamiento como jugador del Barça. Todavía se está adaptando al entorno, a los automatismos y a la exigencia del día a día, pero ya trabaja bajo la mirada directa del entrenador alemán y del cuerpo técnico de porteros.
La nota negativa la pusieron los ausentes. Gavi fue la única baja entre los jugadores de la primera plantilla disponibles, acompañado en la enfermería por los lesionados de larga duración Frenkie de Jong y Roony Bardghji. Tres nombres que condicionan la rotación en la medular y en la zona ofensiva, justo cuando la temporada apenas empieza a levantar el telón.
Con el Rayo Vallecano asomando en el horizonte y el calendario de la Liga 2026-2027 apretando desde muy pronto, la pregunta ya está sobre la mesa: ¿cuánto tardará Rodri en pasar de recurso dosificado a faro indiscutible del centro del campo azulgrana?






