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El Barça busca a Julián Álvarez tras fichar a Anthony Gordon

El mensaje desde los despachos del FC Barcelona es claro: no hay tiempo que perder este verano. Cerrado prácticamente el fichaje de Anthony Gordon desde Newcastle United, el siguiente objetivo ya tiene nombre y apellido: Julián Álvarez, delantero de Atlético de Madrid.

No es un tanteo. Es un movimiento decidido.

Primera oferta en camino

Según informa Fabrizio Romano, el Barça prepara ya su primera oferta oficial para enviar al Atlético por el delantero argentino en este mercado estival. El interés ha pasado de los sondeos a la acción.

El paso previo ya se dio esta misma semana: Deco, director deportivo azulgrana, mantuvo una reunión directa con el agente de Álvarez, en un encuentro mediado por Juanma López. Una cumbre discreta, pero significativa. El Barça quería saber hasta dónde podía llegar el jugador. Y la respuesta ha sido contundente.

Álvarez ya ha comunicado al Atlético de Madrid su intención de marcharse. Ha rechazado la propuesta de renovación que tenía sobre la mesa y ha dejado claro que busca un nuevo escenario para su carrera. El club rojiblanco conoce su postura. El tablero ha cambiado.

Una operación con reloj: antes del Mundial 2026

En Barcelona trabajan con un horizonte muy concreto: cerrar la base del acuerdo antes del Mundial de 2026. En el Camp Nou dan por hecho que, si el argentino mantiene su nivel y llega en plena madurez a la cita mundialista, otros gigantes europeos entrarán en la puja.

Por eso quieren adelantarse. Blindar al que consideran su ‘9’ de presente y futuro antes de que el mercado se convierta en una subasta.

Álvarez, con 26 años, encaja en el perfil que el club busca desde hace tiempo: delantero centro en plenitud, con gol, movilidad y margen para liderar el proyecto durante varios años. Es el objetivo número uno para la punta de ataque. No hay plan B al mismo nivel.

El límite del Barça: 100 millones

La ambición es alta, pero no infinita. En el Barça han fijado un tope claro: 100 millones de euros. Esa es la cifra máxima que están dispuestos a poner sobre la mesa por Julián Álvarez.

El problema está al otro lado.

En el Atlético de Madrid no quieren reforzar a un rival directo por el título. Mucho menos a cualquier precio. La postura inicial del club rojiblanco es tajante: solo se sientan a hablar a partir de unos 150 millones de euros. Cincuenta millones de distancia. Y un componente emocional evidente: dejar salir a una pieza clave hacia un competidor directo en LaLiga no es una decisión cualquiera.

Ahí es donde la voluntad del jugador puede inclinar la balanza.

Un pulso complejo entre clubes… con el jugador en el centro

Las negociaciones se presentan duras. Barça y Atlético parten de posiciones alejadas, tanto económicas como estratégicas. Para los rojiblancos, vender a Álvarez a un grande extranjero tendría un coste deportivo, pero menos desgaste interno. Entregarlo al vigente campeón de LaLiga es otra historia.

Sin embargo, cuando un futbolista de este peso deja claro que quiere salir, el escenario se acelera. El Atlético sabe que retener a un jugador contrario a renovar complica la gestión del vestuario y de la planificación. El Barça, por su parte, confía en que esa presión deportiva y contractual vaya empujando la operación hacia cifras más cercanas a su límite.

De momento, el siguiente paso ya está definido: la primera oferta formal saldrá desde Barcelona hacia el Metropolitano. A partir de ahí, comenzará el verdadero partido, lejos del césped, entre dos clubes que rara vez se sientan a negociar por una estrella.

La pregunta ya no es si el Barça quiere a Julián Álvarez. Eso está claro. La cuestión es otra: ¿hasta dónde está dispuesto a tensar la cuerda para convertirlo en el ‘9’ de su nueva era?