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Barcelona se despide de Ferran Torres: ¿una gran venta?

Barcelona se prepara para decir adiós a Ferran Torres. Y no a cualquier destino: el delantero valenciano está a un paso de fichar por el vigente bicampeón de Europa, Paris Saint-Germain, en una operación cifrada en 55 millones de euros que podría cerrarse esta misma semana.

Cuatro años y medio después de su llegada procedente de Manchester City, en enero de 2022, el camino del atacante en el club azulgrana apunta a su final. “El Tiburón” se marcha dejando un legado extraño: ha sido uno de los futbolistas más discutidos y dividió como pocos a la afición culé en los últimos tiempos.

De inicio titubeante a goleador fiable

Su arranque en el Camp Nou fue todo menos sencillo. Poca incidencia en el marcador, dudas constantes sobre cuál era realmente su mejor posición y una sensación permanente de que nunca terminaba de encajar del todo en el dibujo del equipo.

El giro llegó con Hansi Flick. Con el técnico alemán, Ferran encontró por fin un rol claro como delantero centro a tiempo completo. Desde ahí, encadenó dos temporadas de regularidad y números sólidos: 40 goles en ese periodo que lo consolidaron como una pieza importante en ataque.

De héroe con España a única referencia… en la rampa de salida

El contexto hace que la operación resulte todavía más llamativa. Ferran marcó el gol que dio a España el título mundial este verano y, a día de hoy, es el único delantero centro senior disponible en la plantilla azulgrana.

Mientras tanto, el club mantiene su obsesión por fichar a Julián Álvarez, el gran objetivo para liderar el ataque del futuro. El plan deportivo empuja hacia el argentino; la necesidad inmediata, en cambio, apuntaba a retener al valenciano al menos una temporada más.

La venta a PSG, por tanto, abre un debate incómodo en el barcelonismo: ¿es el momento adecuado para desprenderse de un goleador ya asentado, cuando el recambio soñado aún no ha llegado?

¿Una gran venta… o un error que perseguirá al club?

Los 55 millones de euros alivian unas cuentas siempre tensionadas y refuerzan el margen de maniobra para lanzarse definitivamente a por Julián Álvarez. Pero el coste deportivo es evidente: se marcha el único ‘9’ contrastado de la plantilla y un futbolista que, tras años de dudas, había encontrado continuidad, cifras y carácter.

La pregunta queda flotando sobre el Camp Nou y no admite una respuesta sencilla: ¿se arrepentirá Barcelona de vender a Ferran Torres a PSG justo cuando por fin había encontrado su sitio?