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Barcelona intensifies pursuit of Rodri with third bid

Barcelona ha lanzado su tercer golpe por Rodri y esta vez va muy en serio. El club azulgrana ha presentado una nueva oferta cercana a los 70 millones de euros, una propuesta que todavía no alcanza la valoración de Manchester City, pero que ya ha encendido la sensación de que el traspaso está entrando en su recta decisiva.

El centrocampista, de 30 años, entra en su último año de contrato en el Etihad, al que llegó en 2019 procedente de Atlético de Madrid. En este tiempo lo ha ganado prácticamente todo y se ha ganado un lugar en la historia del club: cuatro Premier League, una Champions League, dos FA Cups y, a nivel individual, un Balón de Oro 2024 que coronó su dominio en la élite.

Ahora, con la marcha de Pep Guardiola al final de la pasada temporada, el ciclo de Rodri en Manchester también parece encaminarse a su final.

De los 38,5 millones al umbral de los 80

Barcelona abrió el fuego hace unas semanas con una oferta de 38,5 millones de libras por el internacional español, flamante campeón del mundo este verano con su selección. City rechazó la propuesta sin contemplaciones. El club catalán, sin embargo, no se movió un centímetro de su objetivo.

El mediocentro, de 1,91 de estatura, regresó el curso pasado tras una grave lesión de rodilla y volvió a ser pieza clave. Esa importancia se refleja en la postura de City: no estaba en venta… salvo que llegara una propuesta imposible de ignorar.

El segundo intento de Barcelona, cifrado en torno a 60 millones de euros (51 millones de libras), también fue rechazado. Desde el entorno del club inglés ya se deslizaba entonces que una tercera oferta estaba al caer. Y así ha sido.

Fuentes de City confirman ahora que esperan que el acuerdo pueda cerrarse en los próximos días, siempre que el paquete total —entre fijo, bonus y variables— alcance los 80 millones de euros, alrededor de 68 millones de libras. Ese es el listón.

Negociación a tres bandas

La presión ya no viene solo desde los despachos del Camp Nou. El propio entorno de Rodri ha entrado de lleno en la operación. City dejó claro al jugador y a sus representantes que, si el acuerdo con Barcelona no se cerraba antes del inicio de la pretemporada, debía regresar a Inglaterra. Y eso fue exactamente lo que ocurrió: el internacional español se presentó en Manchester mientras las conversaciones seguían su curso.

Al mismo tiempo, el club inglés trasladó un mensaje muy directo al entorno del futbolista: si Rodri quería realmente vestir de azulgrana, su gente debía implicarse para acercar la oferta de Barcelona a la cifra exigida.

Ese movimiento ya se ha producido. El entorno del jugador trabaja ahora codo con codo con el club catalán para encajar las piezas económicas que reclama City. No se trata solo de subir el fijo, sino de estructurar bonus y complementos que dejen satisfechas a todas las partes.

El resultado es que, con esta tercera oferta, las posturas se han estrechado de forma notable. Con los incentivos incluidos, Barcelona y City se mueven ya en una franja muy próxima a esos 80 millones que marcan la frontera del sí.

Rodri aprieta por el Camp Nou

En medio de todo, la voluntad del jugador se mantiene firme: Rodri quiere jugar en el Camp Nou. Esa determinación sostiene la confianza generalizada de que el traspaso terminará concretándose.

En el club azulgrana hay optimismo. Consideran que esta última propuesta es un paso importante hacia la cifra que reclama City y esperan que las conversaciones de los próximos días terminen por limar el tramo final que aún separa a ambos clubes.

En Manchester, el discurso es distinto, pero el fondo es el mismo: Rodri sigue siendo jugador de City, entrena con normalidad y solo saldrá si se cumple la valoración fijada. Aun así, internamente ya se asume que el escenario más probable es la salida, siempre que Barcelona complete el esfuerzo final.

La operación ha entrado en esa fase en la que un solo movimiento puede desatarlo todo. Por ahora, Rodri sigue vestido de celeste. Pero con la tercera oferta sobre la mesa y las cifras acercándose al umbral marcado, la sensación es clara: el mediocentro que ha gobernado la Premier League en los últimos años está más cerca que nunca de convertirse en el nuevo faro del centro del campo del Barça.