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Bayern cierra la puerta a Michael Olise ante oferta de Florentino Pérez

Florentino Pérez lanzó el anzuelo con todo el dramatismo que acostumbra. Una oferta “como la más grande de la historia del Madrid”, un fichaje “a la altura de Cristiano Ronaldo” y una cifra que impresiona: al menos 150 millones de euros por un nuevo galáctico. Pero el nombre de Michael Olise no va a estar en ese sobre.

En Múnich, la respuesta ya estaba escrita desde hace meses.

Eberl cierra la puerta

Max Eberl, director deportivo del Bayern, fue tajante en abril cuando se le preguntó por el futuro de Olise: «No, sencillamente: no. Tenemos un proyecto a largo plazo y Michael es feliz aquí».

Nada de matices. Nada de medias verdades para mantener el mercado caliente. En el Bayern, el caso Olise está archivado: pieza clave del proyecto, contrato largo y cero intención de negociar.

El francés, instalado en Säbener Straße y con su futuro atado a largo plazo, no se plantea un cambio de aires. Mucho menos un salto inmediato al Santiago Bernabéu.

Un contrato sin fisuras

El club bávaro ha sido especialmente sensible con un detalle: la existencia o no de una cláusula de rescisión. El rumor llevaba meses dando vueltas, alimentado por el crecimiento del jugador y por el interés de los grandes.

Eberl ya había salido al paso en octubre, en una entrevista con la revista 11Freunde, cuando se debatía si el Bayern se estaba quedando atrás en el mercado internacional. Su respuesta fue un mensaje directo al resto de Europa:

«Lo que creo que se pasa por alto en este debate es que, con Michael Olise, hemos fichado a un profesional procedente del Crystal Palace que tiene contrato con nosotros hasta 2029 –sin cláusula de rescisión– y que va camino de convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo».

Sin cláusula. Hasta 2029. Y con una proyección que el propio club considera de élite mundial. El mensaje no puede ser más claro.

Aun así, las especulaciones no se frenaron. Se llegó a deslizar que el francés, de 24 años, podría ser comprado si alguien se acercaba a una cifra descomunal antes de 2029. Cuando el tema volvió a la palestra a finales de agosto, el director deportivo Christoph Freund optó por el hermetismo: «Por principio, nunca hablamos del contenido de los contratos».

Silencio calculado, pero sin rectificar lo dicho por Eberl. En el Bayern, los contratos se respetan… y se blindan.

Florentino sube la apuesta, pero cambia de objetivo

Mientras tanto, en Madrid, Pérez movía fichas en otra dirección. Anunció públicamente que presentaría una oferta de 150 millones de euros a “un gran club de Champions” por un jugador llamado a protagonizar “el mayor traspaso de la historia del Madrid”. Todo, según sus propias palabras, con carácter de urgencia.

«El martes presentaré una oferta importante a un club puntero de Champions por un jugador que supondría el mayor traspaso de la historia de Madrid. Al menos 150 millones de euros».

La declaración encendió todas las alarmas. Nombres, teorías, quinielas. Olise apareció en más de una lista. Pero el propio presidente del Real Madrid se encargó de ir tachando opciones.

En plena batalla electoral interna, Pérez desmintió que el fichaje del delantero estrella estuviera ya cerrado, desmontando las afirmaciones del candidato rival Enrique Riquelme. Y, en ese mismo movimiento, fue dibujando su lista de “no negociables”: nada de Olise, nada de Jeremy Doku, nada de Harry Kane. Y ningún jugador del FC Barcelona.

El foco, por tanto, se desplaza hacia otro objetivo evidente: Erling Haaland. El noruego es el gran sueño del palco blanco. Olise, en cambio, queda fuera de la ecuación. No por falta de talento, sino por contexto contractual y por la firmeza del Bayern.

Un impacto inmediato en Múnich

El trasfondo de esta resistencia bávara está en el rendimiento del propio Olise. Llegó el pasado verano desde el Crystal Palace por 53 millones de euros y no necesitó adaptación ni periodo de gracia.

Fue el único fichaje nuevo capaz de marcar diferencias desde el primer día: 22 goles y 31 asistencias en 52 partidos oficiales. Cifras de estrella, no de promesa. Producción de jugador franquicia en un club que no regala elogios.

Con números así, en Múnich no contemplan otra cosa que construir a su alrededor. En Madrid, lo saben. Y en los despachos del Bayern, cada vez que suena el teléfono por Olise, la respuesta sigue siendo la misma: no está en venta.

El mercado puede agitarse, los precios pueden dispararse y los discursos pueden inflarse. Pero, de momento, el francés que algunos ya imaginaban vestido de blanco seguirá acelerando por la banda en el Allianz Arena. Y la gran apuesta de Florentino tendrá que buscar otro nombre.

Bayern cierra la puerta a Michael Olise ante oferta de Florentino Pérez