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Borussia Mönchengladbach contrata a Alexander Blessin como nuevo entrenador

Borussia Mönchengladbach ya tiene nuevo entrenador. Alexander Blessin, 53 años, vuelve a la Bundesliga apenas cuatro meses después de descender con el FC St. Pauli. El club confirmó este martes que el técnico alemán firma hasta 2028 y será presentado oficialmente el miércoles por la tarde junto al director deportivo Rouven Schröder.

Llega a un banquillo en plena tormenta.

Eugen Polanski fue destituido tras el 5-0 encajado en Friburgo en la jornada 3. Después, Jan-Moritz Lichte tomó las riendas de forma interina y dejó sensaciones algo más alentadoras, aunque el 3-4 en casa ante Mainz el sábado volvió a subrayar las carencias de un equipo roto atrás.

Último de la tabla y una defensa hecha añicos

El parón internacional encuentra a Gladbach hundido en el fondo de la clasificación. Cero puntos. Un balance de goles de 6:16. Solo Union Berlin ha recibido más tantos, y esos 16 encajados igualan el récord histórico de la Bundesliga tras las primeras cuatro jornadas.

La elección de Blessin no es casual. El club necesita orden, estructura y alguien que sepa tapar la sangría defensiva con urgencia. Su estreno no admite anestesia: debutará el 11 de octubre, a domicilio, ante el rival del Rin, 1. FC Köln. Un escenario ideal para medir carácter. O para exponerse aún más.

De la solidez con St. Pauli al derrumbe

La llegada de Blessin a Gladbach se produce tras dos temporadas radicalmente opuestas en St. Pauli. El técnico de Stuttgart tomó el relevo de Fabian Hürzeler después del ascenso de 2024 y, en su primer curso, armó uno de los equipos más incómodos de la liga. Solo 41 goles encajados, la segunda mejor defensa del campeonato por detrás del Bayern München, y permanencia asegurada.

Ese trabajo no pasó desapercibido. En abril de 2025, Get German Football News informó de que Hoffenheim y Wolfsburg seguían de cerca al entrenador mientras guiaba a St. Pauli hacia la salvación. El arranque de la campaña siguiente reforzó esa impresión: en septiembre de 2025, un análisis táctico de GGFN destacaba a un St. Pauli invicto, instalado en la zona alta tras sumar siete puntos en las tres primeras jornadas.

Y entonces, el desplome.

Una racha de nueve derrotas consecutivas arrastró al club de Hamburgo de nuevo a la pelea por no descender. Blessin resistió la presión y, a finales de febrero y comienzos de marzo, pareció encontrar otro camino hacia la salvación: victorias ante Werder Bremen y Hoffenheim y un empate frente a Eintracht Frankfurt, siete puntos de nueve posibles y un leve respiro.

El 14 de marzo, GGFN publicó un extenso “Relegation Check” tras un 2-0 encajado precisamente en Gladbach. El panorama seguía siendo frágil, pero aún había motivos para creer. Blessin exprimía un plantel limitado y partidos como el 2-1 ante Stuttgart sugerían que el equipo conservaba energía y resiliencia suficientes para quedarse en la élite.

La realidad golpeó con dureza en las semanas siguientes.

Colapso final y descenso con St. Pauli

St. Pauli se adelantó en el marcador en su siguiente compromiso liguero, pero terminó perdiendo 2-1 frente a Freiburg. Después del encuentro, Blessin pidió disculpas por insultar al árbitro Florian Badstübner en una entrevista cargada de emoción. El empate 1-1 en el campo de Union Berlin dio un pequeño alivio, pero el Bayern arrasó en el Millerntor con un 5-0 que dejó secuelas.

Otro 1-1, esta vez contra Köln, solo sirvió como pausa en la caída.

El golpe decisivo llegó ante el colista Heidenheim: derrota por 2-0 en uno de los duelos más claros que le quedaban a St. Pauli para salir de la zona roja. Para entonces, GGFN ya subrayaba que el equipo de Blessin solo había sumado dos puntos en cinco partidos desde aquel “relegation check” de marzo. Y la tendencia no cambió.

St. Pauli perdió después 2-1 frente a Mainz y repitió marcador en el campo del RB Leipzig. Todo quedó pendiente de una final a vida o muerte en casa ante Wolfsburg. El desenlace fue cruel y contundente: 1-3 en el Millerntor y último puesto de la Bundesliga. Desde la publicación del informe de GGFN hasta el final de la temporada, apenas dos puntos en ocho encuentros y ni una sola victoria.

El club decidió iniciar una nueva etapa sin Blessin tras consumar el descenso.

Un técnico con recorrido para un banquillo inestable

Pese a ese final amargo en Hamburgo, Gladbach recibe a un entrenador con un currículum mucho más amplio que sus últimos meses en St. Pauli. Blessin pasó ocho años formándose en la academia del RB Leipzig antes de asumir su primer banquillo profesional en el KV Oostende. Después dirigió al Genoa y a Union Saint-Gilloise, donde conquistó la Copa de Bélgica y fue elegido en dos ocasiones Entrenador del Año en el país.

Gladbach se agarra a esa versión de Blessin: el estratega que ordena, que compacta, que convierte equipos vulnerables en bloques difíciles de perforar. Lo necesita con urgencia. El puesto, además, no ha conocido la palabra estabilidad en los últimos años. Desde la salida de Marco Rose hacia Borussia Dortmund en 2021, el club encadena ahora su quinto técnico fijo.

Adi Hütter y Daniel Farke duraron una sola temporada. Gerardo Seoane se mantuvo en el cargo de junio de 2023 a septiembre de 2025. El ciclo de Polanski ha terminado tras poco más de un año y un 5-0 que dejó heridas profundas.

Un parón para reconstruir… antes del derbi

Blessin dispone del parón internacional para empezar a meter mano en un equipo que aún no ha sumado ni un punto. Pocas sesiones, mucho trabajo. Ajustar la defensa, redefinir roles, recuperar confianza. Todo a contrarreloj.

Porque su verdadera prueba de fuego no admite margen de error: un derbi del Rin, lejos de casa, con Gladbach hundido en la tabla y una afición que exige reacción inmediata.

Es exactamente el tipo de escenario que puede hundir a un entrenador recién llegado. O el que puede relanzar una carrera marcada por un descenso, si logra que un equipo desorientado vuelva a parecerse a aquel St. Pauli que nadie quería enfrentar.