Bukayo Saka y el desafío de brillar en un Arsenal sin un delantero estrella
Bukayo Saka lleva cinco temporadas consecutivas firmando dobles dígitos en goles. Regularidad, sí. Pero también la sensación de que todavía hay un escalón más al que subir. Ya lo tocó en la 2023-24, cuando alcanzó la barrera de los 20 tantos y empezó a codearse con la élite mundial.
En aquel momento, el canterano de Hale End parecía listo para instalarse definitivamente entre los mejores del planeta. Hoy el paisaje es distinto: Lamine Yamal, Michael Olise o Vinicius Junior están marcando el ritmo entre los extremos, levantando el listón cada curso y obligando a Saka a responder.
Las lesiones, su gran enemigo reciente
El gran freno de Saka no ha sido el talento, sino el cuerpo. En las dos últimas temporadas se ha perdido 40 partidos entre club y selección. Un lastre enorme para un jugador que vive del ritmo, de la confianza, de repetir una y otra vez los mismos gestos hasta que salen de memoria.
Su Mundial de 2026 también quedó tocado por los problemas físicos. Nunca terminó de arrancar. Nunca pudo encadenar esa secuencia de partidos que le devuelve la chispa y le permite encarar defensas con la sensación de que todo va a salir bien.
Ahora espera arrancar el curso doméstico “a pleno rendimiento”, sin arrastres ni dudas. Y no es el único que lo ve posible.
La fe de Alan Smith
Alan Smith, exdelantero del Arsenal y campeón de Primera División con los ‘gunners’, lo tiene claro. En declaraciones a GOAL, en colaboración con BestBettingSites.co.uk, lanzó un mensaje directo cuando le preguntaron si Saka puede recuperar su mejor versión:
“No creo que haya ninguna razón por la que no deba volver a su mejor forma. Las lesiones pueden robarte ritmo y confianza. Pero si ahora tiene un buen periodo libre de problemas y una buena racha de partidos, lo normal es que vuelva al nivel que tenía. No hay razón para que no lo haga”.
Sin rodeos. Smith no habla de reinvención, ni de un nuevo Saka. Habla de recuperar al de siempre. Al que desbordaba, marcaba y asistía como si fuera lo más natural del mundo.
Un Arsenal que reparte los goles… pero necesita más
El contexto también aprieta. Arsenal no ha incorporado a ningún delantero centro de relumbrón este verano. Viktor Gyokeres se prepara para su segunda temporada en el Emirates Stadium tras firmar 21 goles en todas las competiciones el curso pasado. Buen registro, sin duda. Pero la sensación es que el equipo sigue necesitando más pólvora.
Smith lo resumió con crudeza: “Es muy importante que Saka pueda aportar más goles al equipo. Además de jugar bien y crear, que eso ya lo hace muy bien”.
El foco se posa entonces sobre Gyokeres. ¿Es suficiente? ¿Puede dar otro salto?
“Gyokeres, me preguntaba qué iba a pasar con él este verano. Algo todavía podría pasar, pero es su segunda temporada y en la primera llegó a la veintena de goles, en total. No es poca cosa. Quizá dé un paso adelante”, analizó Smith.
No espera una transformación radical del sueco: “No creo que vaya a convertirse en un futbolista diferente, más sofisticado. Es lo que es. Pero quizá ahora sus compañeros le conocen mejor y pueden surtirle de más balones. Habrá que estar atentos. Pero obviamente necesitamos un delantero centro que marque goles y funcione”.
Saka, en ese escenario, no es un complemento. Es pieza central. Su producción ofensiva puede marcar la diferencia entre pelear el título hasta el final o quedarse corto en primavera.
El mercado, al acecho
Mientras Saka se prepara para arrancar el curso con el contador a cero, el club mira al mercado. El nombre de Julian Alvarez ha sonado con fuerza. Campeón del mundo con Argentina, ex de Manchester City y ahora en el Atlético de Madrid, se ha convertido en uno de los grandes deseados. Por ahora, no hay acuerdo.
También ha aparecido en el radar Bradley Barcola, del Paris Saint-Germain. Un perfil de banda que, si aterriza en Londres, podría compartir responsabilidades goleadoras desde los costados con Saka. Incluso surgieron rumores sorprendentes que vinculaban al club con Vinicius, un movimiento que hoy parece más propio de fantasía que de planificación deportiva.
La fecha límite es clara: el 1 de septiembre. Hasta entonces, Mikel Arteta y la directiva valoran si basta con la combinación Saka–Gyokeres y el reparto coral de goles, o si hace falta un golpe sobre la mesa con otro atacante de nivel Champions.
Mientras tanto, la ecuación es sencilla: si Saka vuelve a su pico de forma y su cuerpo le respeta, Arsenal gana un arma que ya sabe lo que es llegar a 20 goles en una temporada. Si no, ¿quién cargará con el peso de una carrera por el título que no perdona debilidades en las áreas?






