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Burnley necesita ganar sin Aaron Ramsey

Nicky Hayen no se anduvo con rodeos. El técnico de Burnley miró al calendario, vio el cruce del sábado ante Derby County en Championship y lo definió con dos palabras que pesan: “must-win game”. Partido que hay que ganar. Sin matices.

El problema: tendrá que hacerlo sin uno de sus centrocampistas clave.

Aaron Ramsey estará fuera unas seis semanas por una lesión en el isquiotibial. Un golpe más para un equipo ya tocado.

“Aaron Ramsey está fuera seis semanas por el isquiotibial, así que es otro más en la lista, pero tenemos que buscar soluciones. Es un tirón en el isquiotibial”, explicó Hayen en declaraciones a BBC Radio Lancashire.

Burnley llega hundido en la tabla, colista del Championship, sin una sola victoria en lo que va de liga. No gana un partido de campeonato desde febrero, cuando todavía estaba en la Premier League y derrotó a Crystal Palace. Desde entonces, nada. Solo frustración y una racha que se ha vuelto tóxica.

Un partido que marca el tono de la temporada

El duelo ante Derby County no es solo otro partido en el calendario. Es una prueba de carácter, casi un juicio deportivo para un vestuario que no encuentra el camino.

“Este es un partido que hay que ganar, llevamos mucho tiempo esperando y todo el mundo ansía esta victoria. Solo necesitamos la chispa que cambie la situación y una victoria es la mejor solución para eso”, insistió el técnico belga.

Hayen sabe que el malestar no se queda en el césped. Se siente en la grada, en la ciudad, en cada conversación sobre el equipo.

“Es un partido que hay que ganar para todos: aficionados, jugadores y cuerpo técnico. Entiendo la frustración de los seguidores, que estén enfadados y molestos. Lo acepto, pero no es como yo pienso. Yo quiero cambiar esto lo más rápido posible”, remarcó.

El mensaje es claro: no se esconde, no discute el enfado, pero reclama tiempo y una reacción inmediata. Y esa reacción, en su cabeza, empieza el sábado.

Un “mini pretemporada” en pleno curso

Mientras el presente aprieta, Hayen también mira un poco más allá. El parón internacional de tres semanas se presenta como una oportunidad extraña pero valiosa para un equipo que necesita resetear.

El belga desveló que ya hay planes avanzados para sacar al grupo de su rutina diaria y llevarlo fuera.

“Es un parón perfecto, una mini pretemporada para nosotros otra vez. Los jugadores tendrán programas de carrera y estamos mirando de organizar una concentración en el extranjero, para estar juntos las 24 horas del día, conocernos dentro y fuera del campo y construir un muy buen equipo”, explicó.

No es solo una cuestión física. Es un intento de reconstrucción emocional y colectiva. De volver a armar un bloque que, por resultados y contexto, se ha ido resquebrajando.

“Estamos creando y construyendo un equipo. Estamos cambiando cosas y esta es la creencia que todos siguen teniendo”, añadió.

Ahora, antes de ese “mini stage”, llega Derby County. Un rival, noventa minutos y una etiqueta que lo condiciona todo: partido que hay que ganar. Si Burnley no enciende esa chispa ahora, ¿cuánto más puede aguantar una afición que ya ha perdido la paciencia?