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Carbery Rangers rompe la sequía y arrasa en el derbi

Carbery Rangers 1-21

O’Donovan Rossa 2-9

Carbery Rangers rompe la sequía y arrasa en el derbi

Cuatro años después, Carbery Rangers volvió a arrancar un campeonato con una victoria que pesa. Y lo hizo a lo grande. En el Black Field de Union Hall, en un derbi del oeste de Cork cargado de urgencia tras las derrotas iniciales de ambos, el equipo de Rosscarbery impuso ley y marcador ante O’Donovan Rossa.

Durante los primeros minutos hubo intercambio de golpes. Nada decidido, todo en el aire. Pero, una vez que Ross encontró su ritmo, el partido se inclinó sin vuelta atrás.

La estadística que lo explica todo: los Rangers firmaron los últimos 11 puntos de la primera parte, jugando contra el viento. Se fueron al descanso con un 1-13 a 1-3 que sonaba casi a sentencia. Diez puntos de renta, autoridad absoluta y la sensación clara de que el primer triunfo en la fase de grupos desde 2022 ya estaba encaminado.

O’Neill y Hayes, puñales; O’Rourke manda desde atrás

Dylan O’Neill fue la referencia ofensiva: 1-6, todo de jugada. Imparable. A su lado, Darragh Hayes aportó 0-5, con solo un punto a balón parado, castigando una y otra vez a una zaga de Skibb que no encontraba respuesta.

Pero el motor de todo estaba más atrás. John O’Rourke, ex senior de Cork, manejó el partido desde la línea de medio campo retrasada, distribuyendo con calma y precisión. En la otra banda, Brian Hodnett respondió con un trabajo completo, y más adelante, en el centro del ataque, Mark Hodnett se convirtió en una salida constante, siempre disponible, siempre útil.

El golpe antes del descanso

O’Donovan Rossa, pese al arranque lento, había logrado ponerse por delante. En el minuto 11, un dos-puntos de Dylan Hourihane Snr les daba un 0-3 a 0-2 que parecía cambiar el guion. Duró un suspiro.

John Hodnett y Peadar O’Rourke tejieron una jugada que acabó en gol de O’Neill. Derek Tobin llegó a tocar el disparo, pero no lo suficiente: el balón cruzó la línea antes de que Seán Fitzgerald pudiera salvar la situación.

La reacción de Skibb fue inmediata y, por un momento, vibrante. Colm O’Driscoll y Niall Daly iniciaron una buena combinación, Dylan Hourihane Snr colgó el balón hacia el ‘full-forward’ David Shannon y, tras el toque de este, Dylan Hourihane Jnr cazó el rechace y lo mandó a la red. 1-3 a 1-2 para O’Donovan Rossa en el minuto 13. Sería su última anotación de la primera mitad.

A partir de ahí, monólogo de Ross. Con O’Rourke desplegando todo su repertorio de pases, el equipo movió la pelota con paciencia pese al repliegue de Skibb. O’Neill y Hayes “hicieron leña” dentro, castigando cada espacio. Incluso Peadar O’Rourke, excelente en casi todo, rozó el gol durante esa racha. El balón se fue fuera, pero ni siquiera eso frenó la avalancha. Al descanso, diez puntos arriba y un control absoluto del duelo.

Sin concesiones atrás, sin dudas adelante

El inicio del segundo tiempo confirmó la tendencia. Nada de relajación. O’Neill amplió la ventaja hasta los 11 puntos tras una buena asistencia de un incansable Patrick Hurley. El mensaje era claro: Carbery Rangers no pensaba abrir la puerta a la remontada.

O’Donovan Rossa, al fin, cortó una sequía de 23 minutos sin anotar con dos tiros libres convertidos por Dylan Hourihane Snr. Pero cada pequeño avance se estrellaba contra una defensa firme, que no concedió ni una sola ocasión clara de gol durante ese tramo. Skibb necesitaba una diana para encender el partido; Ross no se la permitió.

La respuesta llegó en el otro área. Hayes encontró a Mark Hodnett para un dos-puntos que volvió a enfriar cualquier intento de reacción. El propio Hayes sumó después su quinto tanto de la noche. La diferencia se estiró hasta los 12 puntos al acercarse el minuto 45. El choque, a esas alturas, ya era una cuestión de gestión.

Un final con matices… y cuentas pendientes

Mark Hodnett aún pudo redondear su actuación con un gol. Su disparo bombeado obligó a una intervención de reflejos de Derek Tobin, que evitó un castigo mayor para Skibb. En los últimos minutos, O’Donovan Rossa maquilló el resultado con un pequeño arreón, coronado por un gol de Dylan Hourihane Snr desde un tiro libre.

Ese tanto final dejó un pequeño regusto amargo en Rosscarbery. El marcador global sigue siendo contundente, pero en un mes, cuando la diferencia de puntos pueda decidir posiciones, ese gol encajado podría tener su peso.

Mientras tanto, el panorama es claro. Carbery Rangers se agarra a este triunfo para encarar con confianza un choque clave ante Newmarket. O’Donovan Rossa, por el contrario, está obligado a recomponerse rápido antes de medirse a Cill na Martra si no quiere quedar atrapado en un segundo ‘play-off’ de descenso consecutivo.

El margen de error se estrecha. Y noches como esta, en Union Hall, pueden acabar marcando toda una temporada.