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Cardiff City sufre otra derrota en Fratton Park

La espera de Cardiff City por su primer triunfo en la nueva temporada del Championship se alarga. Esta vez, el castigo llegó en Fratton Park, donde Portsmouth impuso su pegada y se llevó un 2-0 que dejó a los galeses con más preguntas que respuestas.

El marcador lo abrió Conor Shaughnessy con un cabezazo pasada la media hora. Nada que ver con lo que se había visto en los primeros minutos, cuando el equipo visitante mandaba, tocaba y encontraba espacios. El segundo mazazo llegó nada más arrancar la segunda parte, con Marezi firmando el tanto que sentenció la tarde.

Entre medias, un larguero, un gol anulado y hasta un incidente con un aficionado local que encendió los ánimos.

Buen inicio, viejo problema

Cardiff salió valiente. Y casi le sale redondo el plan. Dentro de los primeros tres minutos, Krystian Bielik, una de las tres novedades respecto a la derrota ante Queens Park Rangers, rozó el gol con un cabezazo que se marchó muy cerca del poste tras una falta colgada con mimo por Joel Bagan.

El impulso continuó. Alex Robertson probó con un disparo raso y flojo que atrapó sin problemas Daniel Bielica, pero la sensación era clara: Cardiff mandaba. A los 15 minutos, Chris Willock conectó un tiro cruzado, duro y abajo, que el portero desvió a córner.

Pero Portsmouth no se quedó mirando.

Tyrese Shade obligó a Nathan Trott a intervenir con reflejos tras un mal pase atrás de Gabriel Osho que lo dejó vendido. El propio Trott volvió a sostener a los suyos ante un intento de Abu Kamara, y poco después Marezi cabeceó desviado en una acción que ya avisaba de lo que se venía.

En el otro área, Jack Moylan desperdició una contra de libro. Con espacio y tiempo, no logró acomodarse el balón y terminó sacando un disparo blando, sencillo para Bielica. Cardiff no lo sabía entonces, pero esa ocasión fallada iba a pesar.

Shaughnessy golpea y cambia el guion

La factura llegó pasada la media hora. Trott dudó al salir a por un balón en profundidad de Shaughnessy y obligó a Bielik a conceder un saque de banda cerca del área. Parecía un mal menor. No lo fue.

Shade lanzó un saque de banda largo al corazón del área. Shaughnessy ganó el duelo por arriba y su cabezazo, bombeado, superó a Trott y se coló en la red. Un gol sencillo en apariencia, pero demoledor para un Cardiff que hasta entonces había competido bien.

Marezi tuvo el segundo antes del descanso tras una contra fluida, pero mandó el balón por encima del larguero. Fue solo un aviso.

Marezi remata y Portsmouth acelera

Nada más volver del descanso, Cardiff intentó reaccionar. Ollie Tanner conectó de cabeza un centro de Willock, pero el balón se marchó a la parte exterior de la red. Y en cuestión de segundos, el partido se rompió.

Portsmouth salió en tromba. En apenas medio minuto, el balón viajó de área a área hasta caer en los pies de Adrian Segecic en la derecha. El mediapunta arrancó, ganó la línea y puso un pase medido al punto de penalti. Allí esperaba Marezi, que esta vez no perdonó: control justo, definición limpia y 2-0.

Fratton Park rugió. Cardiff, otra vez, a remar contracorriente.

Orgullo, ocasiones… y polémica en la banda

Con dos goles en contra, el conjunto galés al menos mostró carácter. Tanner obligó a Bielica a lucirse con una buena estirada. Salech también probó suerte y se quedó a milímetros de empujar un centro raso de Bagan que atravesó el área pequeña sin encontrar rematador.

Marezi llegó a celebrar su doblete poco después de la hora de juego, pero el asistente levantó el banderín: fuera de juego en su cabezazo y gol anulado.

Cuando el duelo parecía estabilizarse, llegó la escena más tensa de la tarde. En el minuto 70, el juego se detuvo después de que un aficionado de Portsmouth pareciera golpear a Bielik cuando el defensa intentaba recoger el balón para sacar de banda. Las cámaras captaron al seguidor siendo escoltado fuera por los guardas de seguridad, mientras el ambiente se caldeaba en la grada.

Cardiff, entre la frustración y el orgullo, siguió buscando un gol que nunca llegó.

El larguero salva a Cardiff y la racha negativa continúa

A diez minutos del final, el castigo pudo ser mayor. Kamara, dentro del área, soltó un derechazo feroz que se estrelló en el larguero. El sonido metálico fue casi un alivio para los visitantes, que veían cómo el partido se les escapaba por completo.

Perry Ng respondió con un disparo potente desde la frontal que Bielica desvió a córner con una buena mano. Fue la última amenaza seria de un Cardiff que, pese a los intentos, no terminó de generar la sensación de poder rescatar un punto.

El pitido final confirmó lo que el juego ya había dictado: Portsmouth, sólido y eficaz, se queda con los tres puntos; Cardiff se marcha con otra tarde frustrante, sin gol y sin victoria.

La temporada apenas empieza, pero la pregunta ya flota en el aire: ¿cuánto más puede aguantar Cardiff City sin encontrar el camino del triunfo?