Carlo Ancelotti establece protocolo para el regreso de Neymar
Carlo Ancelotti baja el tono de la euforia alrededor de Neymar con algo muy sencillo: un protocolo médico y un calendario. Nada de atajos, nada de prisas. Si el plan se cumple, el astro volverá a entrenar con el grupo la próxima semana. Si no, a seguir esperando.
El seleccionador de la Seleção detalló con precisión el camino de regreso del delantero. Primero, trabajo individual, que ya está realizando “de forma excelente”. Después del fin de semana, una resonancia magnética marcará el siguiente paso. Solo si esa prueba confirma que todo está en orden, Neymar cruzará la puerta que más desea: las sesiones de entrenamiento con contacto pleno junto al resto de la plantilla.
No es solo una cuestión médica. Es una declaración de intenciones. Ancelotti quiere a Neymar, pero lo quiere sano, competitivo y sin riesgos innecesarios. El mensaje es claro: la estrella no se toca hasta que los informes digan que está lista.
Mientras tanto, el banquillo se convierte en laboratorio. El cuerpo técnico aprovechará el último amistoso antes de la competición para romper con la comodidad del clásico frente de cuatro hombres y explorar caminos nuevos. Es la última ventana para experimentar sin consecuencias.
Lucas Paquetá y Igor Thiago aparecen en el once como piezas clave de ese ensayo. No es un premio simbólico, sino una prueba de alto valor para el seleccionador. Paquetá, subraya Ancelotti, ofrece rasgos que no existen en el resto de sus centrocampistas. Más pausa entre líneas, más creatividad, otra forma de conectar con los de arriba. El técnico quiere verlo en un contexto real, con presión, con ritmo, con responsabilidades.
Igor Thiago entra en el mismo paquete de pruebas. El objetivo es claro: encontrar una alternativa fiable al sistema ya consolidado de cuatro atacantes. Esa estructura ofensiva funciona, está automatizada y da garantías, pero el italiano no quiere que su equipo sea previsible ni dependa de una sola idea.
Este último amistoso, entonces, no es un trámite. Es un examen. Para Neymar, aunque aún a distancia, porque cada día de trabajo individual y cada resultado médico lo acercan al césped. Para Paquetá e Igor Thiago, porque un buen rendimiento puede cambiar su rol en la pizarra. Y para Ancelotti, que sabe que las decisiones que tome ahora pueden definir la identidad de la Seleção cuando ya no haya margen para probar.






