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Carrick asegura que no habrá salidas en el mercado de fichajes del United

El verano se encamina a su desenlace y el Manchester United se prepara para unos últimos días intensos de mercado. Fichajes, sí. Salidas, no. Al menos, así lo ve Michael Carrick.

Con apenas diez días por delante antes del cierre de la ventana para los clubes de la Premier League, el técnico deja un mensaje claro: no prevé que nadie haga las maletas.

“¿Que si algún jugador me ha dicho que quiere irse? No a mí, no”, respondió Carrick cuando le preguntaron directamente. Y fue aún más lejos cuando le plantearon si esperaba mantener el bloque hasta, como mínimo, enero: “Sí, al menos. No sé qué va a salir, no sé qué va a venir de fuera. Podemos controlar lo que podemos controlar. Estoy muy contento con la plantilla que tenemos hasta ahora y, si no, queremos mejorarla”.

Refuerzos sí, ventas no

El plan deportivo del United para este tramo final de mercado pasa por apuntalar dos zonas muy concretas: un tercer fichaje en el centro del campo y un refuerzo para el lateral izquierdo. Hasta ahora, el movimiento ha sido más intenso en entradas que en salidas de peso.

El club ya ha incorporado a Karl Darlow, Andrey Santos y Youri Tielemans, tres piezas que apuntan directamente a la rotación principal. Aun así, el verano ha tenido un aire extraño: muchas expectativas de movimiento, pocas resoluciones definitivas en cuanto a salidas.

El caso de Manuel Ugarte es paradigmático. Estaba en la rampa de salida, pero una grave lesión de rodilla durante el Mundial frenó cualquier operación. Barcelona, por su parte, decidió no ejecutar la opción de compra de 26 millones de libras sobre Marcus Rashford, y el United tuvo que conformarse con otra cesión de una temporada de Andre Onana, al que pretendía traspasar de forma definitiva.

El enigma Zirkzee

El nombre que más ruido genera en las últimas horas es el de Joshua Zirkzee. El delantero holandés ha llamado la atención en Italia y su situación no es nueva: ya en enero quiso salir en busca de minutos y titularidades que no llegaban. El club le cerró la puerta entonces y, como consecuencia, el ariete se quedó fuera de la convocatoria de Países Bajos para el Mundial.

Ahora, con el reloj del mercado corriendo, su futuro vuelve a ponerse sobre la mesa. Puede haber movimiento en los últimos días. De momento, Carrick se mantiene firme: nadie le ha comunicado formalmente la intención de irse. Pero el contexto alrededor de Zirkzee invita a pensar que su caso puede agitar el tramo final de la ventana.

Un técnico sereno en un club históricamente volcánico

Pese a la efervescencia habitual del United en los veranos, Carrick se ha mostrado sereno durante toda la pretemporada. Ni gestos de enfado, ni mensajes envenenados. Solo una idea repetida: hay que “seguir empujando” en el mercado, como ya deslizó en una charla reciente con periodistas.

El contraste con etapas anteriores es evidente. En 2018, durante la gira por Estados Unidos, José Mourinho confesó estar “no feliz” con la planificación de fichajes. Su relación con Ed Woodward se fue tensando a medida que avanzaba aquel verano, y Carrick vivió ese clima desde dentro, recién incorporado al cuerpo técnico del portugués.

Preguntado por si había aprendido de aquella gira convulsa, el actual técnico se centró en el presente: “He estado muy contento con la estructura de la pretemporada. Habría estado bien tener a más jugadores de vuelta antes, pero al mismo tiempo ha sido bueno ver a algunos de los chicos llegar lejos en el Mundial”.

Para Carrick, el valor de este verano no se mide solo en fichajes. Habla de “estructura”, de “flujo”, de cómo ha regresado el grupo, de cómo se ha entrenado. “Creo que podemos estar contentos con muchas de esas cosas”, resumió.

Del laboratorio de verano al examen real

El entrenador no se engaña con los buenos síntomas de julio y agosto. Sabe que la verdadera medida del United llegará con la competición en marcha.

“Todos sabemos que la pretemporada es una cosa, y cuando empieza la temporada es una historia completamente diferente”, advirtió. Para él, estos meses solo levantan los cimientos: “Te da la oportunidad de tener la base para poder moverte, y tenemos que dar grandes pasos a medida que avance la temporada para seguir hacia adelante”.

El mensaje queda claro. El United seguirá buscando refuerzos puntuales, blindará —salvo giro inesperado— el vestuario actual y se apoyará en una pretemporada bien diseñada para intentar dar ese salto que se le resiste desde hace años.

Las próximas diez jornadas de mercado dirán si la calma de Carrick aguanta el impacto de las ofertas… o si alguna pieza clave decide que su futuro pasa lejos de Old Trafford.