Celtic busca talento en lugar de cantidad bajo Martin O’Neill
El Celtic entra en la defensa de su título con una idea muy clara en la cabeza de Martin O’Neill: no se trata de llenar el vestuario, sino de elevar el nivel. Calidad por encima de cantidad. Esa es la consigna en Parkhead mientras el campeón ajusta su plantilla para otra carrera por la Scottish Premiership.
De momento, el movimiento ha sido medido. Han llegado dos refuerzos: Camilo Duran y Kasper Hogh, por un desembolso conjunto cercano a los 15 millones de libras, una inversión importante para el club. Pero el verano no se entiende solo por las llegadas. También ha habido un golpe sentimental y deportivo.
El vacío que deja Daizen Maeda
La marcha de Daizen Maeda a Ipswich Town abre una herida evidente en el once. No se ha ido un jugador cualquiera, se ha marchado una referencia. O’Neill no lo esconde ni lo minimiza.
“Hemos perdido a Daizen, fue un jugador muy, muy importante para nosotros y tenemos que reemplazarlo”, explicó el técnico en declaraciones a Sky Sports.
No hay dramatismo, pero sí urgencia. El entrenador quiere caras nuevas, pero sobre todo, perfiles que marquen diferencias desde el primer día: “Creo que estamos intentando traer calidad al club. Vamos a incorporar más jugadores, no hay duda, pero quiero calidad antes que cantidad”.
En ese contexto, el Celtic se ha visto vinculado con dos nombres que encajan en esa idea de talento específico: el extremo Haissem Hassan, del Real Oviedo y la selección de Egipto, y el centrocampista Mika Baur, del Paderborn. Son operaciones en fase de rumor y negociación, pero ilustran bien el tipo de jugador que busca O’Neill: futbolistas capaces de subir un escalón competitivo, no simples complementos de plantilla.
Kasper Hogh, la gran apuesta
Si hay un símbolo de esta nueva etapa, es Kasper Hogh. El delantero danés llega desde Bodo/Glimt por la cifra récord en la historia del Celtic. No es un fichaje discreto. Es una declaración de intenciones.
“Creo que es una gran noticia para nosotros como club y también para los aficionados”, subrayó O’Neill.
El mensaje es directo: el Celtic quiere más gol y ha ido a por un ‘9’ que pueda sostener esa ambición. “Queremos mejorar nuestro registro goleador y pienso que él es el hombre para hacerlo”.
La apuesta, sin embargo, no implica cargarlo todo sobre los hombros del recién llegado. O’Neill lo deja claro: el plan ofensivo no puede reducirse a un solo nombre. “Espero que reciba ayuda en todo momento y que no dependamos solo de él. Ojalá los goles se repartan un poco, pero si él acaba siendo el hombre principal, espero que dé la talla”.
Ahí se resume la tensión de este verano en Parkhead: reconstruir sin desarmar, renovar sin perder identidad, reforzar el ataque sin crear una dependencia peligrosa. El Celtic ya ha hecho ruido en el mercado con la llegada de Hogh y la inversión en Duran. Ahora falta comprobar si el siguiente paso mantiene la misma línea: menos fichajes, pero de un nivel que permita al campeón seguir mandando en Escocia.






