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Champions League: Kane brilla, Bayern arrasa y Manchester United regresa

La Champions League arrancó la semana con nombres propios muy claros: Harry Kane, Jamal Musiala, Michael Olise… y un Manchester United que, al fin, vuelve a parecerse a sí mismo. Entre goleadas, regresos emotivos y estrenos históricos, la jornada dejó historias fuertes en todos los frentes.

Kane marca, el Bayern aplasta

Harry Kane vive instalado en modo automático. Un centro, un movimiento al espacio, un cabezazo seco. Gol. Otra vez. Su tanto en el 5-0 del Bayern ante el sorprendente Bodø/Glimt de la pasada temporada amplió su racha a ocho partidos consecutivos marcando en Champions League, una serie que se remonta a enero.

El marcador final habla de paseo, pero el partido no nació así. Al descanso, 0-0 y un aviso serio: el Bayern no encontraba la grieta y Bodø/Glimt resistía con orden. Todo cambió cuando el guardameta Nikita Haikin tuvo que retirarse lesionado en el entretiempo. Sin su titular bajo palos, el equipo noruego se desmoronó.

La primera estocada llevó la firma más esperada. Jamal Musiala, titular por primera vez tras los episodios de convulsiones en el campo provocados por una condición neurológica que le arruinó la pretemporada, abrió el marcador. Control, definición y un festejo con mensaje: se llevó la mano a la cabeza, como recordando de dónde volvía y qué había superado.

A partir de ahí, el muro noruego se vino abajo. Michael Olise firmó un doblete en plena avalancha ofensiva, Kane apareció para cabecear el segundo y confirmar la goleada, y Alphonso Davies se sumó a la fiesta con el tercer tanto. El Bayern no solo ganó; impuso jerarquía, ritmo y pegada. Y su nueve no deja de sumar noches europeas para el archivo.

El Manchester United vuelve a la Champions… y se desata

Casi tres años sin Champions League en Old Trafford son una eternidad. El regreso pedía algo más que un triunfo sufrido. El United respondió con un 4-0 contundente ante Sabah, campeón de Azerbaiyán, que sirvió como declaración de intenciones.

El primer rugido llegó en el minuto 27. Matheus Cunha cazó su oportunidad y abrió el marcador, encendiendo un estadio que llevaba desde diciembre de 2023 sin escuchar el himno de la máxima competición como local. A partir de ahí, la noche se inclinó definitivamente.

Bruno Fernandes, dueño del ritmo y del último pase, se sumó al marcador para el 2-0. Benjamin Sesko, siempre amenazante, convirtió el tercero antes del descanso. El partido ya estaba decidido, pero el United no levantó el pie. Tras el intermedio, Lisandro Martínez empujó el cuarto en un barullo en el área y completó la goleada.

No fue solo el resultado. Fue la sensación de dominio, de equipo grande reencontrado con su escenario natural. Un estreno que, al menos por una noche, devolvió al United a la conversación seria en Europa.

Como, estreno de cuento en la élite

En Como, el debut en la Champions League no fue solo un partido. Fue un homenaje. El presidente Mirwan Surwaso y la directiva cedieron sus mejores asientos a aficionados nacidos en 1950 o antes. Los que habían visto al club en blanco y negro, los que nunca imaginaron vivir un estreno así.

Y el equipo respondió con una actuación que se recordará durante décadas: 4-1 ante Leipzig en el primer partido de su historia en la competición. El primer gol, el que quedará grabado para siempre, llevó la firma del centrocampista croata Martin Baturina. Su tanto abrió el camino y desató la noche perfecta a orillas del lago.

Los veteranos en la grada, los nuevos héroes en el césped y un marcador que coloca a Como, de golpe, en el mapa europeo. Un debut soñado.

Roma y Fenerbahce regresan, pero se frenan

No todos los regresos fueron tan felices. Roma volvía a la Champions tras siete temporadas ausente desde aquel pase a octavos en 2018-19. Fenerbahce llevaba aún más tiempo fuera: desde la campaña 2008-09 no pisaba la élite continental. El duelo prometía redención, pero terminó en un 1-1 que dejó sensaciones mezcladas.

Roma golpeó primero. Minuto 39, Bryan Cristante encontró el hueco desde fuera del área y cruzó un disparo raso que abrió el marcador. El Olímpico respiró aliviado. El plan parecía bajo control.

La respuesta turca fue inmediata tras el descanso. En el 48, el lateral izquierdo Archie Brown se convirtió por un instante en nueve puro: se metió al centro del área y definió con un toque sutil por encima del portero, un gesto técnico de delantero consumado. El empate cambió el tono del partido.

Fenerbahce incluso rozó el triunfo. Nathan Aké se elevó en el tramo final y conectó un cabezazo que se estrelló en el larguero. A centímetros de una victoria que habría puesto un broche perfecto al regreso. Se quedó en aviso.

Dest aparece, Lens firma el golpe más loco

La noche europea también dejó un guiño para el fútbol de Estados Unidos. Sergiño Dest, lateral de la selección estadounidense, marcó para PSV Eindhoven en el 1-1 ante Shakhtar Donetsk. Llegó desde atrás, atacó el espacio y remató un centro raso para igualar el tanto inicial de Gleiker Mendoza, que había adelantado al conjunto ucraniano.

El cierre más dramático, sin embargo, se vivió en Praga. Slavia, con un jugador menos desde el inicio de la segunda parte, se adelantó dos veces y olió una victoria heroica. Pero Lens no se rindió. Y en el tiempo añadido, convirtió un partido perdido en una remontada memorable: dos goles en el descuento para voltear el marcador y sellar un 3-2 que pesa como un puñetazo en la mesa.

Entre rachas interminables como la de Kane, regresos encendidos como el del United y estrenos mágicos como el de Como, la Champions recordó por qué no concede respiros. La pregunta es quién mantendrá este ritmo cuando la fase de grupos deje de ser un escenario de presentación y se convierta en una trampa para los que se confíen.