Chelsea se prepara para enfrentar a Juventus sin Palmer y Colwill
El cartel prometía noche grande: Chelsea contra Juventus en plena gira de pretemporada. Pero dos nombres desaparecieron del acta y encendieron las alarmas antes de que rodara el balón. Cole Palmer y Levi Colwill se quedaron fuera de la convocatoria como medida de precaución tras sufrir molestias leves durante el exigente tour veraniego del club, según informó Football London.
No son dos ausencias cualquiera. Y una pesa más que la otra.
Palmer, en estado de gracia desde que aterrizó en Stamford Bridge, se había convertido en la chispa constante de este Chelsea en la Sydney Super Cup. Participó en los dos primeros amistosos: entró desde el banquillo para dar una asistencia en el 6-4 frente a Western Sydney Wanderers y fue titular en la derrota por 2-1 ante Tottenham. En Hong Kong, su rol cambió de golpe. Esta vez, traje de calle y declaraciones a pie de campo.
“Estoy decepcionado por no jugar debido a un pequeño problema, pero me encanta Hong Kong. Un apoyo increíble”, comentó antes del partido. Mensaje claro: nada grave, pero tampoco un riesgo innecesario en pleno verano.
Sin Palmer ni Colwill, Xabi Alonso tuvo que rehacer el plan.
Defensa remendada, ataque reconfigurado
En el centro de la zaga, el técnico recurrió a Wesley Fofana y Tosin Adarabioyo para cubrir el hueco de Colwill. Dos perfiles potentes, con jerarquía, pero sin el pie zurdo que suele ordenar la salida de balón desde atrás. La estructura cambió, y con ella, el ritmo del equipo.
Más arriba, la baja de Palmer obligó a mover piezas en ataque. Joao Pedro asumió el rol de referencia creativa por dentro, con la misión de conectar líneas y generar lo que normalmente pasa por las botas del inglés. Ese reajuste abrió una puerta muy esperada: el debut de Danny Welbeck con la camiseta del Chelsea, aprovechando el espacio que dejaba el ex del Manchester City.
El once mezcló galones y futuro. Marco Palestra y Jorrel Hato mantuvieron sus puestos en los laterales, consolidándose como apuestas firmes en esta pretemporada. Pero el foco se posó en el centro del campo.
Allí, Moises Caicedo compartió sala de máquinas con un nombre que empieza a sonar con fuerza en la academia: Mahdi Nicoll-Jazuli. Con solo 16 años, el canterano firmó su primera titularidad con el primer equipo. Un salto enorme, en un escenario grande, frente a uno de los gigantes de Italia. No es casualidad que Alonso le haya dado ese escaparate.
El regreso de Mudryk, una sacudida emocional
Mientras Palmer y Colwill observaban desde la banda, otro protagonista acaparaba miradas desde el banquillo. Mykhailo Mudryk volvió a una lista de convocados del Chelsea por primera vez desde noviembre de 2024. Su presencia, más que táctica, fue simbólica.
El extremo ucraniano había estado apartado por una suspensión provisional relacionada con un caso de dopaje. La historia dio un giro radical cuando el Tribunal de Arbitraje Deportivo anuló la sanción de cuatro años y le abrió de nuevo la puerta al césped. De golpe, Mudryk pasó de ser un expediente jurídico a una opción real para Xabi Alonso.
El entrenador no escondió la carga emocional del momento: explicó que el jugador llegó directamente del aeropuerto al hotel y que la sesión previa al partido sirvió, sobre todo, para medir sensaciones, emociones y estado físico. Admitió que quizá 90 minutos eran demasiado pronto, pero confirmó que el ucraniano estaba disponible y seleccionado. Un mensaje potente para el vestuario: el grupo vuelve a contar con “Misha”.
Futuro abierto y mercado encendido
El regreso de Mudryk, sin embargo, no apaga del todo el ruido en torno a su futuro. Alonso reconoció que el club sigue analizando cuál es el mejor camino para un futbolista por el que se pagaron 62 millones de libras. Varios equipos de la Premier League vigilan su situación y estudian un posible préstamo. La decisión no será menor: puede definir la carrera del ucraniano y el equilibrio ofensivo del Chelsea de esta temporada.
Mientras tanto, la maquinaria de fichajes no se detiene. El club se acerca a su undécima incorporación del verano y mantiene un ojo permanente en el estado físico de su columna vertebral. Lo que ocurra estas semanas puede marcar el tono de todo el curso.
Para Palmer y Colwill, el objetivo es simple y urgente: recuperarse rápido, sin recaídas, y llegar listos al inicio liguero. Porque si algo dejó claro esta noche ante Juventus es que, incluso en pretemporada, cada ausencia pesa, cada regreso cambia el guion y cada decisión en el mercado puede inclinar el rumbo de una campaña entera.






