Cody Gakpo: Liverpool y Tottenham en la carrera por el neerlandés
La operación Cody Gakpo entra en zona caliente. Después de semanas con la puerta prácticamente cerrada, en Liverpool ya no hablan de imposible, sino de condiciones. Y en Londres, el Tottenham huele la oportunidad.
El club de Andoni Iraola ha sido uno de los grandes agitadores del mercado: cerca de 230 millones invertidos en Sandro Tonali, Matheus Fernandes, Jan Paul van Hecke, Andy Robertson, Marcos Senesi y Martin Dubravka. Un golpe de autoridad. Pero el plan no acaba ahí. Falta pólvora arriba. Falta desequilibrio por fuera y un ‘9’ que sostenga el proyecto en las noches grandes.
Ahí aparece el nombre de Gakpo.
Liverpool se abre… con condiciones
Durante buena parte del verano, el mensaje desde Anfield fue claro: Gakpo no se toca. El neerlandés, pese a un curso 2025/26 muy por debajo de lo esperado, seguía formando parte del núcleo ofensivo de un Liverpool corto de extremos y sin relevo real a largo plazo para Mohamed Salah.
El contexto empieza a cambiar. El club ya ha incorporado a Victor Munoz y acelera ahora para cerrar a Bradley Barcola y a otra pieza procedente del PSG. Ese giro en la planificación ofensiva ha provocado algo que hace un mes parecía impensable: el Liverpool suaviza su postura con Gakpo.
Fabrizio Romano lo ha puesto negro sobre blanco. El Tottenham mantiene conversaciones directas con el entorno del jugador y la operación se sostiene sobre dos pilares muy claros: el visto bueno final del Liverpool y el desenlace de la ofensiva por Barcola. Sin paquete económico convincente y sin avances firmes en la llegada del francés, no hay trato. Si ambas piezas encajan, la salida del neerlandés deja de ser tabú.
El Liverpool, además, negocia desde una posición de fuerza. Gakpo tiene todavía cuatro años de contrato y el club ha fijado el listón alto: alrededor de 72 millones, tomando como referencia la venta de Anthony Gordon del Newcastle al FC Barcelona por 69 millones. No habrá rebajas.
Tottenham aprieta el acelerador
En el norte de Londres saben que se trata de una oportunidad cara, pero estratégica. Un atacante capaz de jugar por fuera, atacar el área y ofrecer variantes en el último tercio encaja de lleno en la idea de Iraola. Y el Tottenham, que ya ha dado el paso de sentarse con el entorno del jugador, necesita ahora mover ficha con el Liverpool.
El margen de maniobra no es ilimitado. La inversión ya realizada obliga a hilar fino con el Fair Play financiero y a priorizar objetivos. Gakpo es uno de ellos, pero no el único frente abierto en la delantera.
El ‘9’, la otra pieza del rompecabezas
Romano ha desvelado que el club londinense explora el mercado de arietes y ha puesto nombres sobre la mesa. Uno de ellos es Omar Marmoush, seguido y debatido internamente como opción real para reforzar la punta de ataque.
Otro caso es distinto. Nicolas Jackson aparece en las listas, pero muy lejos de la primera línea de prioridades. Pese a los rumores de las últimas horas, no hay negociación avanzada ni acuerdo cercano con el Tottenham. Es, por ahora, un nombre más en la pizarra, nada más.
Y mientras tanto, otro actor observa la escena: Aston Villa.
El equipo de Unai Emery considera a Jackson uno de sus objetivos prioritarios. El problema está en la fórmula. Ya han incorporado a Alejandro Garnacho cedido desde el Chelsea, lo que les impide sumar otro jugador del mismo club en préstamo en esta ventana. Cualquier intento por Jackson tendría que ser un traspaso definitivo, condicionado por la capacidad de gasto del Villa.
Ahí entra en juego un detalle clave: la relación personal entre Emery y Jackson, forjada en su etapa conjunta en el Villarreal. El técnico español mantiene una conexión excelente con el delantero y estaría encantado de volver a trabajar con él. Si las cifras cuadran, el Villa tendrá mucho que decir.
Un mercado que se decide en los detalles
El tablero está claro. El Tottenham empuja por reforzar su ataque con un golpe de impacto como Gakpo, mientras calibra la llegada de un ‘9’. El Liverpool, pendiente de cerrar a Barcola y de apuntalar su frente ofensivo, maneja el reloj y el precio. Aston Villa espera su momento con Jackson.
Todo se reduce ahora a dos preguntas: cuánto está dispuesto a pagar el Tottenham por Gakpo y si el Liverpool se atreverá a soltar a un internacional neerlandés en plena reconstrucción ofensiva. Porque una vez que esas dos respuestas aparezcan, alguien va a dar un golpe que puede cambiar el mapa de la Premier.






