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Courtois se baja de la Nations League: descanso y futuro en Bélgica

Thibaut Courtois ha puesto un paréntesis a su historia con la selección de Bélgica. No es una retirada, pero sí un frenazo en seco en plena recta final de su carrera de élite.

El guardameta de 34 años ha confirmado que no disputará la próxima Nations League con los Red Devils. La decisión llegó tras una reunión cara a cara en Madrid con el nuevo seleccionador, Mark van Bommel, en la que se habló sin rodeos: su necesidad de descanso físico y cómo gestionar un calendario que ya no perdona.

“He tomado la decisión de no jugar toda la Nations League con los Red Devils”, explicó Courtois en declaraciones a Het Laatste Nieuws. Fue aún más específico: no estará tampoco en las fases finales del torneo. Solo deja una puerta entreabierta: “A menos que el seleccionador nacional tenga problemas con lesiones; entonces, de forma excepcional, puedo ser convocado”.

Van Bommel marca líneas rojas

Courtois pidió aire. Lo obtuvo, pero con condiciones. Van Bommel viajó expresamente a la capital española para tratar el asunto y dejó claro que no habrá privilegios cuando llegue el momento de su regreso.

El propio portero desveló el tono directo del encuentro. “Me respondió que no puede garantizarme entonces un puesto de titular”, admitió. El mensaje es transparente: si el guardameta que juegue la Nations League responde, Van Bommel podría seguir con él.

Courtois acepta el reto. No se ve bajando la persiana de la selección, se ve compitiendo. “Quiero luchar por mi puesto. Quiero demostrar que puedo ser el portero titular otra vez”, remarcó.

Una prueba de fuego sin Courtois

El calendario no da margen para experimentos suaves. Bélgica afrontará partidos de Nations League ante rivales de máximo nivel como Italia y Francia, un auténtico examen para quien tome el relevo bajo palos.

Esos encuentros pueden redefinir la jerarquía en la portería de la selección. Si el sustituto responde, la figura de Courtois, intocable durante más de una década, podría dejar de serlo. Y el propio Van Bommel ya ha avisado de que no se casará con nadie.

No es un adiós, es una pausa calculada

Courtois insiste en que no se trata de un punto final con el combinado nacional. Su objetivo sigue siendo estar en el próximo gran torneo con Bélgica. El plan está trazado: descansar en la Nations League, resetear el cuerpo y volver cuando arranque la fase de clasificación para la Eurocopa.

“Me vuelvo a poner disponible para las eliminatorias de la Eurocopa”, señaló. Sabe, sin embargo, que su regreso no será automático. Tendrá que ganarse de nuevo el sitio que durante años fue suyo por derecho propio.

Un gigante que sigue mandando en los clubes

Mientras se abre este paréntesis internacional, Courtois continúa justificando su estatus en el fútbol de clubes. Su última actuación en la Champions League, frente a Inter Milan, fue un recordatorio contundente: un recital de reflejos, paradas decisivas y una victoria de Los Blancos sostenida en sus manos.

Gestiona el cuerpo con la mirada puesta en el largo plazo, pero el nivel competitivo no se ha apagado. Al contrario: cada noche grande refuerza la sensación de que Bélgica se arriesga a vivir una transición delicada sin su gran seguro bajo palos.

Courtois ya ha hecho su jugada. Ahora le toca a la Nations League, a Van Bommel y a su futuro competidor en la portería decidir cuánto costará recuperarle el trono cuando vuelvan a sonar los himnos en la clasificación para la Eurocopa.