Coventry y la apuesta por Frank Lampard: el camino hacia la élite
Coventry ha vuelto desde el abismo. Hace no tanto rascaba por sobrevivir en la EFL, llegó a caer hasta League Two, y hoy mira de frente a la élite. Ese ascenso vertiginoso lo encendió Mark Robins. Pero el giro dramático llegó en noviembre de 2024, cuando el club decidió despedirle y abrirle la puerta del banquillo a Frank Lampard.
El exinternacional inglés llevaba más de un año fuera de los banquillos tras su segundo paso, como técnico interino, por Stamford Bridge. Sus credenciales estaban en duda después de una etapa complicada en Everton y de no haber llegado a los dos años en su primera aventura en el oeste de Londres. Parecía un técnico en retirada silenciosa. No lo era.
Lampard ha reconstruido su reputación en el corazón del Midlands. Con 48 años, ha guiado a Coventry primero hasta los play-offs y después hasta el título de Championship. De la nada al campeón de segunda. El club le ha respondido con un nuevo contrato de tres años, hasta 2029. Y con él llega la gran cuestión: ¿se mantendrá la apuesta por Lampard si la temporada 2026-27 se tuerce y el equipo se ve atrapado en la pelea por no descender, como muchos pronostican?
Hendry no duda con Lampard
El exdefensa de Coventry, Colin Hendry, lo tiene claro. En declaraciones exclusivas a GOAL, en asociación con King Casino, defendió con firmeza la continuidad del técnico:
«Bueno, Frank tiene un poco de experiencia en el entrenamiento y la gestión también en la Prem. Ha sido jugador en la Prem y habrá visto cómo ha cambiado el fútbol», recordó. «Ha hecho un trabajo notable con Coventry. Realmente los ha puesto en el mapa y los ha sacado de la oscuridad, de verdad. Y creo que sería muy, muy duro si no se quedaran con Frank».
La trayectoria de Lampard en el club respalda ese discurso. Ha dado identidad, resultados y visibilidad a un equipo que hace unos años se asomaba al vacío. Hendry, sin embargo, va un paso más allá: si Coventry no mantiene el proyecto, otros lo harán.
«Pero la cosa es que no creo que a Frank le faltaran ofertas de otros equipos en la Prem también», advirtió. «Equipos que quizá, no voy a decir los equipos yo-yo porque si significa que bajan y vuelven a subir… No estoy diciendo que Coventry vaya a ser un equipo yo-yo, pero si pueden convertirse en un Brighton o un Brentford o un Bournemouth que no son equipos yo-yo, eso es todo lo que Coventry podría pedir».
Ahí está el modelo: clubes que llegaron para quedarse, que manejan presupuestos contenidos pero se han instalado en la categoría con una mezcla de proyecto sólido, fichajes inteligentes y un estilo reconocible. Coventry aspira a ese escalón. Y, para Hendry, Lampard es la pieza central de ese plan.
Coventry, de vuelta entre los grandes
El regreso a la máxima categoría no es solo una cuestión de orgullo. Es también una cuestión de músculo económico y de escaparate. Hendry lo subraya con una mirada amplia al contexto de la Premier:
«Para beneficio del club, con la cantidad de fondos que se proporcionan solo por ser un club de Premiership y los aficionados que van y apoyan a Fulham, Brighton, Bournemouth y Brentford, están viendo a los Arsenal, los Liverpool, los Man City, los Man United y los Chelsea visitando sus estadios y va a ser genial para ellos».
La imagen es clara: estadios que se llenan para recibir a gigantes, ingresos que se disparan, una ciudad que vuelve a vibrar con las grandes citas del calendario. Coventry se ha subido a ese tren y no quiere bajarse.
Hendry recuerda, sin embargo, que el fútbol inglés no perdona la complacencia. La lista de gigantes caídos es larga y reciente. «Escucha, hay muchos clubes, clubes más grandes que los equipos que he mencionado que no están en la Premiership y piensan que deberían estar en la Premiership y lo entiendo, pero así es la vida», apuntó. «Leicester. Leicester está en League One. Nunca lo habrías pensado».
El exdefensa enlaza esa reflexión con otro ejemplo contundente: «Y puedes volver a cuando Blackburn ganó la Prem en 94-95 y tantos años después están en League One. Son muchos años después, pero no es tan pronto como 2016 cuando Leicester ganó, pero 10 años después están en League One. No te lo habrías creído».
Ese repaso sirve como advertencia y como contraste. Nadie está a salvo. Ni los campeones. Coventry conoce bien la crudeza del sistema: ha tocado fondo, ha sufrido en campos pequeños, ha visto cómo el foco mediático se alejaba. Precisamente por eso, la estabilidad en el banquillo se vuelve un activo clave.
Hendry, al menos, no contempla un cambio en la cúspide del proyecto: «Pero Coventry, no puedo ni pensar por un minuto que consideren cambiar nada de arriba… Bueno, Frank Lampard, no lo pensaría ni por un momento, para ser justos».
La Premier no espera a nadie. Lampard ya ha demostrado que puede devolver la relevancia a un club herido. Ahora la verdadera prueba será otra: ¿podrá convertir a Coventry en ese Brighton, ese Brentford, ese Bournemouth que deja de mirar al abismo y empieza a mirar a Europa?






