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Daley Blind y el nuevo rumbo del Ajax: un viento renovado

Daley Blind ha regresado a casa y se ha encontrado un Ajax que ya no es el que dejó. A sus 36 años, el veterano defensa mira alrededor en De Toekomst y en el vestuario del primer equipo y ve algo que llevaba tiempo ausente: rumbo.

La goleada por 1-4 ante FK Vojvodina en la fase previa de la Conference League no solo alivió tensiones deportivas. Para Blind, fue otra señal de que el club se está moviendo, por fin, en la dirección correcta. Y en el centro de ese cambio, un nombre: Míchel.

Un vestuario distinto al que dejó

Entrevistado por Ziggo Sport tras el triunfo en Serbia, Blind no maquilló la realidad de lo que se encontró al volver.

“Sí, era diferente a como lo había dejado. Es verdad”, admitió, consciente de los años turbulentos que han sacudido al club.

Ajax ha pasado por crisis deportivas, cambios en los despachos y un fútbol lejos de su identidad. Blind, que conoce el club como pocos, notó el contraste al primer paso que dio de vuelta en el vestuario.

El sello de Míchel y un tono nuevo

El giro, según el defensa, tiene un origen claro. Desde el primer día, el mensaje del nuevo técnico se impuso en el ambiente.

“Desde el momento en que entré, el tono ya estaba marcado por el entrenador. Sopla un viento nuevo, había mucha positividad en el grupo”, explicó, señalando directamente a Míchel como motor del cambio. “Y por supuesto eso todavía tiene que crecer”.

No son solo sensaciones individuales. Blind percibe que el mensaje ha calado en un grupo que venía golpeado.

“Lo oyes también de los chicos”, añadió. “Han sido años difíciles. Para los aficionados. Pero también para los propios jugadores”.

De la fractura a la unidad

Ajax ha vivido un periodo en el que la palabra “equipo” parecía sobrar en muchas crónicas. Demasiado ruido, demasiada presión, muy poca cohesión. Blind, que ha visto al club en sus picos y en sus caídas, detecta ahora un cambio de eje: del caos a la unidad.

“Ese sentimiento de ser un equipo, de unión, de confianza. De positividad que va de la mano de las victorias. Creo que en los dos últimos partidos lo hemos hecho bien en ese aspecto también”, subrayó.

No habló de sistemas ni de pizarras. Habló de sensaciones, de energía, de un grupo que empieza a reconocerse a sí mismo. Las victorias ayudan, claro. Pero para Blind, el orden de los factores importa: primero el ambiente, luego los resultados.

Un 1-4 que sabe a algo más

El 1-4 ante FK Vojvodina dejó la eliminatoria prácticamente sentenciada y rebajó el ruido alrededor del equipo. El partido, más allá del marcador, reforzó la idea de que Ajax comienza a construir algo reconocible: intensidad, confianza con balón, menos dudas atrás.

La vuelta de la próxima semana se presenta casi como un trámite. Con esa renta, el verdadero examen estará en mantener la seriedad y el tono competitivo que el propio Blind destaca como novedad positiva.

En el horizonte asoma ya un probable cruce ante Shelbourne FC, que llega lanzado tras su 5-2 frente a Nomme Kalju. Otro paso en un verano que Ajax necesita convertir en punto de inflexión, no en simple pretemporada extendida.

El foco ya mira a la Eredivisie

Más allá de Europa, Blind mira al inicio de la nueva VriendenLoterij Eredivisie con algo que en Ámsterdam se había perdido: confianza.

“Eso tiene que seguir creciendo y volver a cobrar vida de verdad. Creo que va en la dirección correcta”, aseguró.

No prometió títulos ni grandes gestas. Habló de proceso, de reconstrucción emocional y futbolística. De un Ajax que quiere volver a ser Ajax.

La pregunta ahora es simple y brutal: ¿será este “viento nuevo” suficiente para sostenerse cuando lleguen los primeros golpes de la temporada?

Daley Blind y el nuevo rumbo del Ajax: un viento renovado