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El debate del ‘9’ en Old Trafford: La presión sobre Carrick y el regreso de Sesko

El debate del ‘9’ en Old Trafford: Sesko espera su momento mientras crece la presión sobre Carrick

Benjamin Sesko aún no sabe lo que es salir de inicio con Manchester United esta temporada. Una lesión en la tibia lo dejó fuera de toda la pretemporada y frenó en seco los planes de Michael Carrick. Sin su ariete de referencia, el técnico ha tirado de Matheus Cunha como delantero centro ante Hull City, Ipswich Town y Everton. El experimento, de momento, no convence a nadie.

Por fuera, el panorama es muy distinto. Bryan Mbuemo y Marcus Rashford han arrancado el curso con chispa, encarando, generando y apareciendo con continuidad. Pero por dentro, en el corazón del ataque, falta filo. Cunha llegó desde Wolves el año pasado con etiqueta de atacante versátil, acostumbrado a partir desde la izquierda. Ahora se le pide que mande en el área. Y la duda es evidente: ¿es realmente el hombre para ocupar el puesto de ‘9’?

Sesko recordó a todos por qué se le echa de menos con un solo gesto. Ante Everton, cazó un centro de Luke Shaw y lo convirtió en un cabezazo impecable. Gol de delantero puro, de área, de referencia. Pero cuando Old Trafford olía a victoria, apareció Ainsley Maitland-Niles con un empate tardío en el Hill Dickinson Stadium que dejó a United con un sabor amargo y dos puntos volando.

La actuación encendió las alarmas. Y también a Paul Scholes.

El excentrocampista, siempre directo, no se guardó nada en el programa The Good, The Bad, and The Football. Su análisis del partido ante Everton fue demoledor.

“Lo sentí muy tímido contra Everton”, lanzó. “No hubo agresividad y Everton estaba para ser derrotado. Había tanto espacio y nunca fueron a la yugular”.

El dardo no se quedó solo en la actitud. Scholes señaló con claridad al plan de partido de Carrick y a su elección de hombres.

“La posición de delantero centro es un poco un problema porque no está jugando con Sesko”, añadió. “Él es un punto focal. Es muy difícil ver a un equipo de Manchester United sin un delantero centro. Con Cunha, realmente no sabemos qué es, un ‘10’ o un jugador de banda, pero definitivamente no es un ‘9’ y ver a United sin un ‘9’ es un sufrimiento”.

El mensaje es inequívoco: para una leyenda del club, United está renunciando a su estructura clásica por insistir con un falso nueve que no termina de definirse. Y el calendario no da tregua.

United solo ha sumado cuatro puntos de nueve posibles en las tres primeras jornadas de liga. Arranque dubitativo, sin drama todavía, pero con ruido. Al otro lado de la ciudad, Enzo Maresca ha puesto a Manchester City a toda máquina: tres partidos, tres victorias, pleno de puntos y sensación de dominio.

Ese contraste convierte el próximo derbi en algo más que un partido de orgullo local. Es una prueba de carácter para el proyecto de Carrick. Y ahí vuelve a aparecer un nombre: Benjamin Sesko.

Bajo las órdenes del propio Carrick la temporada pasada, el esloveno firmó un registro demoledor: un gol cada 85 minutos. Datos de delantero que cambia partidos, de jugador que obliga a los centrales a recular y libera a los extremos. Integrar de nuevo a un goleador con esa eficacia puede ser clave para frenar el impulso de City y, sobre todo, para devolver a United una identidad reconocible en ataque.

Antes del derbi, sin embargo, hay un examen europeo que puede marcar el guion del domingo.

El jueves, Old Trafford recibirá a Sabah FK en la Champions League. Un rival sin el brillo de los gigantes continentales, pero con un valor enorme para Carrick: el partido perfecto para probar, ajustar y, quizá, soltar por fin a Sesko de inicio.

Ese choque se presenta como el laboratorio ideal para medir su estado físico tras la lesión, darle minutos reales de competición y comprobar si el instinto sigue intacto. Si Sesko responde con goles y presencia en el área, la discusión sobre el ‘9’ dejará de ser teórica. Se convertirá en una decisión inaplazable.

Porque, con City llegando a Old Trafford con un arranque impecable y un United que aún busca su forma, la pregunta ya no es si Sesko está listo. La verdadera cuestión es cuánto más puede permitirse Carrick seguir afrontando partidos grandes sin un delantero centro de verdad.