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Dominik Szoboszlai firma nuevo contrato con el Liverpool hasta 2030

Dominik Szoboszlai no ha firmado un simple contrato. Ha firmado una declaración de intenciones. El húngaro amplía su vínculo con el Liverpool por cinco años más y se queda en Anfield, como mínimo, hasta los 30. En su cabeza, un objetivo nítido: levantar la Champions con la camiseta roja antes de que ese acuerdo llegue a su fin.

Para él, el día pesa. Mucho. “Es quizá el día más grande”, confesó al medio oficial del club. Lo coloca en el podio de su vida futbolística, sólo por detrás del momento en que firmó por el Liverpool por primera vez y del nacimiento de su hijo. No es una frase vacía: es la forma en la que un jugador que se siente en plena ascensión marca territorio y futuro.

Un premio a un año de líder

El Liverpool no renueva por nostalgia. Renueva porque Szoboszlai se ha convertido en pieza central de un equipo que ha vuelto a dominar en Inglaterra. La pasada temporada firmó 13 goles, repartió 12 asistencias y se movió con naturalidad por distintas zonas del campo, desde interior con llegada hasta mediapunta con mando.

Su impacto fue clave en la conquista de la Premier League 2024-25. Un fichaje de 60 millones de libras procedente de RB Leipzig en 2023 que, lejos de acomodarse, ha ido añadiendo capas a su juego: presión alta, golpeo desde media distancia, último pase, carácter. Liverpool le responde con un contrato largo y un mensaje claro: el proyecto se construye con él, no alrededor de él de forma circunstancial.

Szoboszlai, sin embargo, no se conforma con la etiqueta de estrella del presente. Está convencido de que lo mejor aún no ha llegado.

“Siempre hay más. Nunca estoy satisfecho”, explicó. “Estoy contento conmigo mismo, pero creo que puedo hacerlo aún mejor. Eso es lo que me ha empujado desde niño: nunca era suficiente. Y sigo pensando igual ahora”.

Ambición sin freno

En un vestuario acostumbrado a convivir con grandes personalidades, el discurso del húngaro encaja con la tradición reciente del club: futbolistas que no se conforman con un título ni con una buena temporada. Él quiere algo más. Mucho más.

“Quiero ser un ejemplo, también para todos, tanto como pueda”, subrayó. Cuando llegó, lanzó un mensaje que hoy mantiene intacto: “Quiero ganarlo todo”. No rebaja ni una coma. Liga, copas nacionales y, sobre todo, el gran anhelo europeo. “Quiero ganar todo lo que sea posible en este país y, digamos también, la Champions League. Estoy listo para ir a por ello”.

No es una promesa vacía. Es un reto público. Un listón que se coloca a sí mismo y, de paso, al club.

El corazón del proyecto

El nuevo contrato llega tras meses de conversaciones. En el club nunca hubo sensación real de amenaza, siempre se interpretó que Szoboszlai quería seguir. Pero en las últimas semanas, las charlas se aceleraron hasta desembocar en el anuncio: el líder del centro del campo se queda.

El contexto ayuda a entender la magnitud del movimiento. Liverpool se encuentra en un ciclo en el que necesita consolidar una nueva columna vertebral para sostener la exigencia de competir cada año por la Premier y por Europa. Szoboszlai se ha ganado el derecho a ser una de esas piezas inamovibles. No sólo por cifras, sino por la manera en que asume la responsabilidad en los momentos calientes.

“Quiero volver una y otra y otra vez”, dijo, con esa mezcla de hambre y repetición que define a los jugadores que no se cansan de competir. No habla como alguien que se ve de paso; habla como alguien que quiere dejar huella.

Con el húngaro atado hasta 2030, Anfield sabe que tiene asegurado algo más que talento: tiene carácter, ambición y un futbolista que se exige siempre un nivel por encima del anterior. Él ya ha marcado su objetivo: la próxima vez que mire atrás y piense en “el día más grande” de su carrera, espera hacerlo con una orejona en las manos.