Emery y la ausencia de Goretzka en Aston Villa
Unai Emery no lo esconde: la ausencia prolongada de Leon Goretzka se ha convertido en un problema serio para un Aston Villa que ha arrancado la temporada con el pie torcido. El alemán, fichaje de peso tras salir de Bayern Munich con un palmarés repleto de títulos y la vitola de líder veterano, todavía no ha debutado en Villa Park. Y no lo hará a corto plazo.
El plan era sencillo sobre el papel: introducir a Goretzka como referencia en un centro del campo remodelado este verano, darle galones y experiencia en una plantilla que se ha acostumbrado a vivir en Europa. La realidad ha sido otra. Un reacción física al aumento de la carga de trabajo en los entrenamientos ha frenado en seco su adaptación y ha obligado a retrasar su estreno.
El jugador, de 31 años, arrastraba un tramo final discreto en Alemania, con poca continuidad competitiva. El salto de intensidad en Inglaterra le ha pasado factura.
Un fichaje estrella parado antes de empezar
Emery, en la previa del estreno continental, puso palabras al malestar que se respira al perder a un futbolista de ese nivel sin haberlo visto aún en acción con la camiseta del Villa.
“Goretzka’s issue is a bit frustrating, but we have players who can replace him. When he’s coming back, hopefully he can get the consistency in training and playing and we can add his experience. He is a player who will help us in different competitions with the level he has”, explicó el técnico español, subrayando la frustración pero también la confianza en el resto del vestuario.
El propio Goretzka decidió dar la cara ante los aficionados a través de las redes sociales. Quiso aclarar por qué el fichaje ilusionante del verano sigue sin asomarse al césped. Admitió que su cuerpo no ha asimilado bien el nuevo programa de trabajo después de ese periodo con menos minutos en Alemania.
“Unfortunately, my body has reacted to the increased workload after my time away from the pitch. It's frustrating, but I need this short break now to come back at full strength. I'll use the coming days, including the international break, to recover fully”, escribió el centrocampista, que pide paciencia y tiempo.
El diagnóstico es claro: al menos un mes más de espera. No estará disponible hasta después del parón internacional de mediados de septiembre, lo que le descarta para el inicio de la fase de grupos y le deja fuera de la pelea en la Premier League en un tramo ya delicado.
Un inicio de Premier frío tras la euforia
El contexto no ayuda. El Aston Villa ha comenzado la temporada 2026-27 muy lejos de la versión alegre y contundente con la que cerró el curso pasado. Tres partidos de Premier League, ningún triunfo: un empate y dos derrotas. La euforia del cuarto puesto y de los éxitos europeos se ha transformado en una búsqueda urgente de puntos y sensaciones.
Emery, aun así, se aferra a los brotes verdes que detecta en el juego, aunque el marcador no los acompañe.
“I think the last match…we showed, collectively, some improvements. We started (with) the Premier League as our objective at the end of the season, and we are progressing. Still not enough, because we are not getting good results, but tomorrow is a new test, and a new test in Europe”, analizó el entrenador, consciente de que la paciencia en la élite dura poco cuando los resultados no llegan.
Para el técnico, el simple hecho de estar en la Champions League ya es una declaración de éxito del proyecto. Y no lo disimula.
“To be here in Champions League is something fantastic, and how we achieved it we can continue feeling proud of how we did, through finishing fourth in the league and winning in Europe. But it’s a new chapter, and completely different. When we started the project here, the vision we had was in our highest expectation, even maybe was not to be in Europe four years in a row, with two in the Champions League”, recordó Emery, reivindicando el camino recorrido y advirtiendo de que ahora empieza otra historia.
Viaje a Bélgica con cuentas pendientes
El siguiente capítulo se escribe en Bélgica. El desplazamiento a Bruges no es un partido cualquiera. Villa regresa a un escenario que trae malos recuerdos: una derrota por 1-0 en este mismo torneo en 2024. Aquel tropiezo dejó cicatriz. Esta vez, el equipo viaja con la intención de borrar esa sensación y de usar Europa como palanca anímica en pleno bache doméstico.
El plan, sin embargo, vuelve a estar condicionado por las ausencias. Emery no podrá contar ni con Goretzka ni con Johan Manzambi, también lesionado. Dos bajas que obligan a reajustar el centro del campo y a tirar de alternativas en una zona clave.
La buena noticia llega con nombre propio: Joao Gomes. El centrocampista brasileño reaparece tras cumplir sanción y se perfila como pieza fundamental para dar equilibrio y agresividad en un duelo que promete intensidad.
El rival no invita a la relajación. El conjunto belga aterriza en la Champions en plena racha, con cuatro victorias en sus cinco primeros partidos de liga. Llega con confianza, ritmo y la sensación de que puede castigar cualquier despiste.
Emery sabe que el margen de error se estrecha. Sin su fichaje estrella en el eje, con la Premier torciéndose desde el inicio y un grupo europeo exigente, el Villa se asoma a una primera gran prueba de carácter. La pregunta ya no es cuándo debutará Goretzka, sino en qué estado estará el equipo cuando por fin lo tenga disponible.






