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Enzo Fernández: el traspaso millonario entre City y Chelsea

El reloj corre y en Londres han marcado una hora límite: las 17:00 BST de este viernes. Para Chelsea, ese es el momento tope para recibir ofertas por Enzo Fernández, tasado en 120 millones de libras. Para Manchester City, puede ser el punto de arranque —o de ruptura— de una de las operaciones más grandes de la historia del fútbol.

El interés es claro. El argentino volvería a ponerse a las órdenes de Enzo Maresca, ahora técnico del City, con quien ya coincidió en Stamford Bridge. Pero el propio Maresca, preguntado en rueda de prensa por movimientos inminentes, enfrió la superficie: “No creo que vayamos a hacer algo hoy”. Que lo diga no significa que el club no esté maniobrando en la sombra.

Rodri, la pieza que bloquea todo

La ecuación es sencilla y brutal: si Rodri se queda, Enzo no llega. En el Etihad no contemplan fichar al argentino mientras el mediocentro español siga en plantilla.

Y ahí está el gran nudo del mercado. Rodri, mejor jugador del Mundial 2026 y autor del gol que dio la Champions al City ante Inter de Milán en la final de 2023, quiere volver a casa. Sueña con vestir la camiseta del Barcelona. Real Madrid ya se ha retirado de la puja. El City pide 80 millones de euros (68,4 millones de libras). El Barça, de momento, ha respondido con una oferta inicial de apenas 38,5 millones de libras por un futbolista que acaba contrato el próximo verano.

La brecha es enorme. Pero los dos movimientos están entrelazados. Según informa BBC Sport, las operaciones Rodri–Fernández dependen una de la otra, aunque no tengan por qué cerrarse al mismo tiempo. Si en Manchester tuvieran la certeza de que Rodri se marcha, se lanzarían a por Enzo. Incluso se contempla un escenario en el que el argentino firme antes de que el español vuelva a jugar tras un pequeño procedimiento en la espalda.

Maresca, enamorado de Enzo

No es un capricho de mercado. Maresca conoce a la perfección a Fernández. En Chelsea le dio el brazalete de capitán cuando Reece James cayó lesionado. Le alineó en 79 de los 92 partidos que dirigió al conjunto londinense. Confianza absoluta.

Aunque Enzo es mediocentro defensivo por naturaleza, el técnico italiano lo adelantó varios metros en el campo cuando Cole Palmer se lesionó la pasada temporada. El resultado fue contundente: 15 goles, su mejor registro goleador como profesional. Ese matiz lo convierte en una pieza tremendamente versátil para el City de Maresca, capaz de ocupar varias alturas en el centro del campo.

El club de Abu Dabi ya ha invertido fuerte en esa zona este verano con la llegada de Elliot Anderson desde Nottingham Forest por 116 millones de libras. El inglés, como Fernández, puede jugar tanto en la base como más adelantado. Le da al técnico margen para mezclar, rotar y, sobre todo, juntar a Anderson y Enzo sin que se estorben.

El nombre de Ayyoub Bouaddi, de Lille, también sigue rondando el radar del City para el pivote. La reconstrucción del centro del campo no es un simple ajuste, es un rediseño a gran escala.

Un vestuario roto en Londres

Mientras tanto, la relación entre Enzo Fernández y Chelsea se ha ido resquebrajando desde la salida de Maresca en enero. El argentino no digirió bien el cambio de rumbo. En marzo, tras una dura derrota ante Paris Saint-Germain en Champions League, criticó públicamente al club y confesó que su sueño era jugar en Madrid.

Aquellas palabras tuvieron consecuencias inmediatas: dos partidos apartado. El mensaje desde la directiva fue claro. Y el golpe se hizo mayor cuando, el mes pasado, Real Madrid emitió un comunicado para dejar claro que no ficharía a Fernández. De golpe, el horizonte se estrechó. Manchester City quedó como el único gran candidato real.

Chelsea, consciente de la situación y de la necesidad de planificar, ha fijado su propio ultimátum para hoy. No es el cierre oficial del mercado —eso llegará el 1 de septiembre a las 23:00 BST—, pero sí la fecha que el club marca para recibir ofertas por Enzo. Según el periodista Nizaar Kinsella, las fuentes internas insisten en que, si el City no mueve ficha este viernes, la puerta se cerrará hasta el próximo verano.

Para los ‘Blues’, el escenario es de “ganar o ganar”: o retienen a un futbolista de élite o ingresan 120 millones de libras. Lo que nadie puede asegurar es que, si llega una oferta similar unos días más tarde, realmente la rechazarían. La historia reciente recuerda a Manchester United lo que significa no tomarse en serio estos plazos: en 2020 pensaron que Borussia Dortmund bluffeaba con su fecha límite por Jadon Sancho. Subieron la oferta después… y tuvieron que esperar un año.

Un traspaso de récord… otra vez

Si City paga los 120 millones de libras, el fichaje de Enzo Fernández se convertiría en el cuarto más caro de la historia. Y colocaría al club en un territorio que hasta hace poco parecía reservado a otros gigantes.

Solo las operaciones de Alexander Isak de Newcastle a Liverpool por 125 millones, y las de Neymar y Kylian Mbappé a Paris Saint-Germain en 2017, habrían costado más. Anderson ya figura quinto en esa lista. El propio Enzo, por su traspaso de 107 millones de libras de Benfica a Chelsea en febrero de 2023, ya se cuela en el ‘top 10’. El City podría cerrar en un solo verano dos de las seis compras más caras de todos los tiempos.

La factura global impresionaría a cualquiera: con Fernández, el gasto del City este verano superaría los 250 millones de libras, después de incorporar también a los jóvenes Pierce Charles, Jeremy Monga, Mathys Detourbet y al guardameta Geronimo Rulli como suplente. Sumando lo invertido en enero en Antoine Semenyo y Marc Guehi (82,5 millones), el desembolso en 2026 se acercaría a los 350 millones.

El balance, eso sí, no es solo de salida. Futbolistas con contratos importantes como Bernardo Silva y John Stones han abandonado el club como agentes libres. Además, James Trafford ha sido traspasado a Leeds por hasta 45 millones de libras. Y Tijjani Reijnders está a punto de marcharse al Al-Qadsiah de la Saudi Pro League por 52 millones.

Chelsea, entre el reemplazo y la revancha

Si Enzo se va, Chelsea no se quedará de brazos cruzados. La fecha límite que han marcado les dejaría más de dos semanas para buscar un sustituto. Hace tres semanas, Bournemouth rechazó una oferta de 64 millones de libras por el centrocampista Alex Scott. El interés, por tanto, ya estaba activado.

El club londinense también ha vivido un verano frenético. Batió su propio récord con el fichaje del mediapunta Morgan Rogers desde Aston Villa por 117 millones de libras. Su gasto ya ha superado los 300 millones, con 52 millones destinados al defensa de Crystal Palace Maxence Lacroix y 47 millones al lateral derecho de Atalanta Marco Palestra. Si venden a Fernández, el total de ingresos por ventas rebasará los 250 millones.

Pero detrás de las cifras hay algo más áspero: orgullo herido.

Maresca, la herida abierta entre clubes

La relación entre Manchester City y Chelsea ya era tensa. La salida de Enzo Maresca de Stamford Bridge y su aterrizaje en el Etihad la ha agrietado todavía más.

Durante sus 18 meses al mando del equipo londinense, el italiano chocó repetidamente con los propietarios. El 1 de enero se marchó. En ese momento, el equipo era quinto. Acabó la temporada décimo, con Xabi Alonso ya en el banquillo tras relevar a Liam Rosenior, que había sustituido al propio Maresca.

En su día, el adiós se presentó como una salida “de mutuo acuerdo”. Más tarde, el técnico reconoció que dimitió y que esa decisión “abrió un camino” para llegar al City. No era un desconocido en Manchester: siempre se le había señalado como el gran favorito para suceder a Pep Guardiola, tras haber sido su asistente.

Al final de la temporada, el City cerró su fichaje, pero tuvo que pagar una compensación enorme a Chelsea, pese a que Maresca ya no era su entrenador. Según explica Kinsella, no hay duda de que, por Maresca, la relación entre ambos clubes está envenenada. Su salida a mitad de curso desestabilizó el vestuario, afectó a jugadores como Enzo Fernández y derivó en un largo litigio legal que terminó con Chelsea recibiendo 17,2 millones de libras. El italiano, que ya había despertado el interés del City en dos ocasiones antes de marcharse de Londres, acabó consiguiendo su gran salto, pero tuvo que disculparse públicamente en Instagram y abonar una cantidad no revelada al club.

Ahora, el técnico que agitó el tablero en enero puede ser también el hombre que se lleve a la pieza más cara del verano desde Stamford Bridge al Etihad.

La pregunta ya no es cuánto vale Enzo Fernández. La verdadera cuestión es: ¿se atreverá el City a mover ficha hoy y encender, definitivamente, la mecha entre dos gigantes que ya casi no se hablan?

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