Eva Carneiro responde a Mourinho y Terry sobre el caso Hazard
Once años después, la polémica del banquillo de Chelsea vuelve a escena. Esta vez, con la voz de Eva Carneiro al frente y sin intención de dejar pasar ni una.
La antigua doctora del club londinense ha respondido públicamente a José Mourinho y John Terry después de que ambos volvieran a tratar el incidente que marcó su salida de Stamford Bridge, en el nuevo documental de Netflix, “Mourinho”.
“Reliviendo lo peor”
Carneiro reaccionó en redes sociales tras ver cómo el episodio de agosto de 2015 se convertía de nuevo en contenido televisivo. En X escribió: “11 años después y aquí estamos reviviendo lo peor. Espero que hayan ganado algo de dinero”.
El documental recoge la versión de Mourinho sobre aquel 2-2 ante Swansea City, en el estreno de la Premier League 2015-16, cuando el técnico estalló porque Carneiro y el jefe de los servicios médicos, Jon Fearn, entraron al campo para atender a Eden Hazard en los minutos finales.
Mourinho insiste en que ambos se equivocaron. Mantiene que Hazard no estaba lesionado de gravedad y que la entrada del cuerpo médico dejó a su equipo con nueve jugadores, ya que Thibaut Courtois había sido expulsado antes y el belga tuvo que salir momentáneamente del terreno de juego tras ser atendido.
“Yo no soy médico, pero mis ojos saben cuándo un jugador está lesionado y cuándo no lo está”, dice Mourinho en la producción. “Sabía que Eden no estaba lesionado, pero los doctores entraron al campo y nos quedamos con nueve jugadores”.
La réplica a Terry: “Que aprenda las reglas del juego”
John Terry, capitán de aquel Chelsea, respalda en el documental la versión de Mourinho. Asegura que existía un entendimiento interno: el cuerpo médico no debía entrar al campo salvo que la lesión fuera “realmente, realmente grave”.
Carneiro no dejó pasar ese punto. También en X, respondió con un mensaje directo al excentral:
“Estamos sujetos a un código de conducta médico-legal”, escribió. “Sinceramente, sería saludable que John Terry aprendiera las reglas del juego. Ha pasado ya suficiente tiempo, colega”.
La doctora acompañó sus palabras con un comunicado de la British Association of Sport and Exercise Medicine, que recuerda que el personal médico tiene un “deber absoluto de cuidado” de acudir y valorar a un jugador cuando el árbitro lo solicita.
La secuencia, según Carneiro
Carneiro detalló de nuevo cómo se produjo la acción en Stamford Bridge. En otro mensaje, escribió:
“Es realmente sencillo. El árbitro Michael Oliver nos llamó DOS veces, el jugador Eden Hazard pidió asistencia médica, luego hicimos contacto visual desde la banda y él confirmó que necesitaba asistencia médica, DOS veces.
En ese momento, mis manos están atadas como profesional médico”.
La doctora defiende que, ante la doble llamada del árbitro y la petición expresa del futbolista, no tenía margen de maniobra. Entrar al campo no era una opción discutible, sino una obligación.
Del césped al tribunal
La reacción de Mourinho en aquel partido fue inmediata y furiosa. Después calificó a Carneiro y a Fearn de “impulsivos e ingenuos” y aseguró que no “entendían el juego”. Pocas semanas más tarde, ambos fueron apartados de las funciones con el primer equipo.
Carneiro abandonó Chelsea al mes siguiente y presentó una demanda por despido improcedente contra el club, además de otra acción legal contra Mourinho. El caso terminó en un tribunal laboral.
En junio de 2016, el club y la doctora alcanzaron un acuerdo. Chelsea pidió disculpas públicamente a Carneiro. Mourinho, en cambio, nunca lo hizo de cara a la opinión pública.
En paralelo, la Football Association exoneró al entrenador en septiembre de 2015 de haber realizado comentarios discriminatorios hacia la doctora durante el incidente. Menos de tres meses después, el técnico fue despedido por Chelsea tras un inicio desastroso en la defensa del título de Premier League.
Un episodio que no se cierra
En el documental, Mourinho intenta rebajar el tono de sus palabras de entonces: “Para mí, una doctora es lo mismo que un doctor. Como siempre, utilicé mi vocabulario cuando no estoy contento. Hay palabras en momentos donde la tensión es muy, muy alta. Normalmente, la gente con cultura de fútbol, con ADN de fútbol, lo supera en un segundo. En ese caso, fue diferente”.
Carneiro, en cambio, deja claro que el asunto no es un simple malentendido de vestuario ni un calentón de banda. Para ella, se trata de principios profesionales, de responsabilidad legal y de la línea roja entre la autoridad del entrenador y la independencia del personal médico.
Once años después, la doctora sigue defendiendo que aquella noche no se jugaba solo un punto en la clasificación, sino algo mucho más serio: quién manda cuando la salud del futbolista está en juego. Y esa batalla, a la vista de sus palabras, todavía no ha terminado.






