Fichaje de Zion Suzuki por PSG se derrumba en el último minuto
El fichaje de Zion Suzuki por Paris Saint-Germain se derrumba en el último minuto
El plan de Paris Saint-Germain para reforzar la portería con Zion Suzuki saltó por los aires cuando todo parecía cerrado. El club tenía el acuerdo con Parma, el visto bueno del jugador y hasta el vuelo reservado a París. Faltaba la firma. Llegaron las últimas exigencias. Y la operación se vino abajo.
Según adelantaron Fabrizio Romano y RMC, los agentes del guardameta japonés cambiaron el guion a última hora con nuevas demandas económicas en concepto de comisiones. PSG consideró esas cifras desproporcionadas y decidió levantarse de la mesa, pese a que ya existía un principio de acuerdo con el futbolista y con su club.
El traspaso de Suzuki, de 23 años, estaba tasado en torno a los 35 millones de euros, cifra pactada entre PSG y Parma.
El esqueleto del contrato estaba definido. Solo quedaban por cerrar los detalles finales del salario y, sobre todo, las comisiones para la agencia del jugador. Fue ahí donde todo estalló.
El club parisino había avanzado tanto que incluso había reservado para el pasado sábado un vuelo con destino a la capital francesa, donde el portero debía pasar reconocimiento médico y firmar su nuevo contrato. En cuestión de horas, el escenario cambió por completo: sin acuerdo en las comisiones, no había fichaje.
PSG había estudiado también un movimiento a dos tiempos: incorporar a Suzuki y cederlo de inmediato a Juventus durante una temporada. Esa vía se cerró abruptamente hace dos días, cuando el club italiano cortó la comunicación con los franceses sin ofrecer explicación alguna, dejando a PSG sin esa alternativa estratégica.
Con la operación definitivamente rota, el paisaje en la portería del campeón francés permanece intacto. El ruso Matvey Safonov sigue instalado como guardameta titular, mientras Lucas Chevalier conserva su rol de suplente, atento a cualquier giro de mercado en los próximos días.
El proyecto bajo palos en París vuelve, de golpe, al punto de partida. La pregunta es cuánto tiempo más puede permitirse PSG vivir al límite en una posición tan decisiva.






