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El futuro de Thiago Messi: No se va a La Masia

El futuro de Thiago Messi no pasa por La Masia: “¿Thiaguito se va?” “No”

Los rumores duraron poco. Bastó una sola palabra para derribarlos. Lionel Messi, detenido unos segundos antes del partido de Inter Miami en la Leagues Cup, escuchó la pregunta del periodista Bruno Vain sobre el futuro de su hijo mayor y respondió sin rodeos.

“¿Thiaguito se va?” “No”.

Con esa respuesta seca, directa, el capitán de la selección argentina cerró de golpe las versiones que colocaban a Thiago en la órbita de La Masia, la mítica academia del Barcelona. Nada de regreso a Cataluña. Nada de mudanza. El chico seguirá en Florida, en la estructura formativa de Inter Miami.

La escena, breve pero contundente, sirve como punto final a una ola de especulaciones alimentada en redes sociales. La idea era tentadora: el hijo del ídolo máximo del Barça volviendo al club donde su padre se convirtió en leyenda, justo cuando se cumple el quinto aniversario de aquella salida traumática del 5 de agosto de 2021, marcada por la crisis económica del conjunto blaugrana. El contexto empujaba la historia. Messi la frenó de un golpe.

No era la primera vez que el nombre de Thiago se vinculaba con el club catalán. Entre 2016 y 2019, el mayor de los Messi ya había pasado por la Barca Escola, el programa formativo vinculado al Barcelona, antes de sumarse a la academia juvenil del Paris Saint-Germain durante la etapa de su padre en Francia. De ahí que cualquier movimiento suyo despierte comparaciones inevitables.

La comparación más repetida: Thiago tiene 13 años, la misma edad con la que Leo dejó Rosario para instalarse en Cataluña y empezar a escribir una de las historias más grandes del fútbol moderno. El paralelismo es fácil, casi automático. Pero la realidad, por ahora, va por otro lado.

Messi ya había dado alguna pista sobre el perfil futbolístico de su hijo. En una charla con el programa Simplemente Fútbol, lo describió con precisión de padre y de campeón del mundo: “Es más pensante, más organizador, más mediocampista”. No lo ve como un calco de su propia versión juvenil, sino como un jugador que interpreta el juego desde el centro, que mira y ordena.

En Miami, Thiago se forma precisamente en ese rol, como mediocampista creativo en la academia del club. El ruido sobre un posible salto a Europa no altera el plan. No hay urgencias, no hay atajos. Su foco está en crecer paso a paso en el fútbol base de Estados Unidos, rodeado de su entorno familiar y lejos del torbellino que implicaría un desembarco precoz en La Masia.

Mientras tanto, el padre sigue en lo suyo. Messi continúa liderando a Inter Miami sobre el césped, empujando a los Herons en la pelea por títulos domésticos y regionales en lo que resta de la temporada. Él bajo los focos, el hijo en los campos de entrenamiento de la academia, afinando su lectura de juego y su toque de mediocentro.

El apellido Messi siempre alimentará historias, hipótesis, regresos soñados. Esta vez, sin embargo, la novela duró lo que tarda en pronunciarse una sílaba. El futuro de Thiago, por ahora, no se escribe en Barcelona, sino en Miami. Y la decisión salió de la voz más autorizada posible.