jornadadeportiva full logo

Gabby Agbonlahor critica el posible fichaje de Alejandro Garnacho por Aston Villa

El nombre de Alejandro Garnacho ha encendido Birmingham antes incluso de que pise Villa Park. No por ilusión. Por indignación. Gabby Agbonlahor, voz autorizada en Aston Villa y nunca amigo de los matices, ha cargado con dureza contra la inminente llegada del argentino.

Según talkSPORT, Garnacho está a un paso de recalar en Villa cedido desde Chelsea, en una operación con obligación de compra condicionada. Un giro brusco en la carrera del extremo, que hace apenas un año aterrizó en Stamford Bridge procedente de Manchester United por 40 millones de libras. Un año después, ya está en la rampa de salida.

De fichaje de 40 millones a descarte

El paso del argentino por Londres ha sido discreto. Un solo gol en 24 partidos de Premier League el curso pasado, apenas 14 como titular. Nunca terminó de hacerse un sitio en el once, nunca terminó de justificar el precio. Chelsea, que ya lo ha puesto en la lista de transferibles este verano, ha movido ficha en sentido contrario: la llegada de Morgan Rogers desde Villa por un traspaso récord de 117 millones le empuja todavía más hacia la puerta.

En ese contexto, Villa ve en Garnacho un sustituto directo de Rogers. El plan: una cesión con cláusula de compra condicionada para cubrir una banda que se queda huérfana. El argentino, pretendido también por clubes como Roma, apunta así a seguir en la Premier League.

Pero la operación ha chocado de frente con el orgullo de un icono del club.

“Rechazado de Manchester United y Chelsea”

Agbonlahor no se mordió la lengua en talkSPORT Breakfast al conocer el posible acuerdo. Su primera reacción fue puro hartazgo: interrumpir el debate, pedir pausa publicitaria, describirlo como “una pesadilla”.

Luego, el análisis. Directo al mentón.

“Hay una razón por la que es un rechazado de Manchester United. Hay una razón por la que es un rechazado de Chelsea”, disparó el exdelantero, que firmó 87 goles con la camiseta villana. Para él, el diagnóstico es claro: Garnacho no da el nivel para la élite inglesa.

Agbonlahor fue más allá, cuestionando no solo el rendimiento, sino la propia dimensión futbolística del extremo. Según su visión, el argentino se ha quedado en una mezcla explosiva: ego desmedido y talento insuficiente. Aseguró que, por lo que vio de su etapa en Old Trafford, Garnacho “tiene el ego de Ronaldo o Messi, pero no tiene ni el talento de David Bellion”, un nombre menor en la historia reciente de United.

Unai Emery, última bala… ¿y un vestuario en riesgo?

El único matiz que concedió Agbonlahor fue para el entrenador. Si alguien puede rescatar una carrera estancada, señaló, es Unai Emery. El técnico español ha demostrado capacidad para relanzar futbolistas, y el exdelantero recordó cómo ha sabido recuperar a jugadores de primer nivel en otras etapas.

Pero ni siquiera eso le hace ver el movimiento con buenos ojos. A su juicio, la afición ya ha hablado. Agbonlahor apuntó a la reacción en redes sociales tras conocerse el posible fichaje: “Diría que el 99 por ciento de los aficionados de Villa están diciendo ‘NO’ en mayúsculas, incluyéndome a mí”.

Su crítica no se queda en sensaciones. Se apoya en las cifras.

Números que no enamoran

Agbonlahor desgranó los registros del argentino para respaldar su postura. En Manchester United, 144 partidos, 26 goles y 22 asistencias. En Chelsea, 43 encuentros, 8 goles y 5 asistencias. En total, en Premier League, 117 apariciones, 17 tantos y 12 pases de gol.

Son números que, para él, no justifican el riesgo: “Ese no es un registro que te haga pensar: ‘No puedo esperar a que venga a mi club’”. Su recuerdo más reciente del extremo en Chelsea es el de un jugador timorato, incapaz de encarar. “En sus últimos cinco o seis partidos la temporada pasada, corría hacia el lateral, se daba la vuelta y la pasaba atrás. Tenía miedo de encarar”, sentenció.

PSR, mercado inflado y una operación por descarte

La perplejidad de Agbonlahor también apunta al contexto financiero. A su entender, Villa se ve empujado a este tipo de operaciones por las restricciones de las normas PSR y del fair play financiero.

“Simplemente no entiendo este traspaso. De verdad que no lo entiendo. Me deja desconcertado”, reconoció, imaginando incluso la conversación con Emery: pocas opciones, mercado inflado y un objetivo principal que se ha escapado. El ejemplo es claro: el club quería a Crysencio Summerville, pero Arabia Saudí irrumpió con una oferta 20 millones por encima del precio, cerrando el acuerdo la noche anterior.

Ahí, la cesión de Garnacho aparece como una solución de circunstancias. Agbonlahor acepta el formato de préstamo, pero recela de la obligación de compra. Él la eliminaría sin dudarlo.

Señalado también por su carácter

El exdelantero no se limitó al plano deportivo. También puso en duda el encaje de Garnacho en un vestuario que, a su juicio, atraviesa un momento de armonía. Citó el caso de Morgan Rogers, muy querido por sus compañeros, para subrayar la importancia del ambiente interno.

“¿Quieres un huevo podrido entrando en ese vestuario?”, lanzó, sin rodeos.

El comportamiento del argentino en los últimos meses alimenta sus sospechas. Su reacción en redes sociales al perder protagonismo en Chelsea, borrando todos los vídeos vinculados al club en su cuenta de TikTok, no pasó desapercibida. Tampoco sus gestos en los cambios, “tirando de brazos” cuando abandona el campo, ni la forma en que salió de Manchester United.

A todo eso se suma otro dato que Agbonlahor no pasó por alto: Garnacho no fue convocado por Argentina para el último Mundial pese a la escasez de extremos en la selección. Para él, otro síntoma de que algo no encaja.

Un fichaje contra corriente

La operación, vista desde la grada, se siente extraña. Un jugador caro que no cuajó en United, que no se asentó en Chelsea, que llega con dudas deportivas y ruido extradeportivo, y que aterrizaría en un club que pelea por consolidarse en la élite europea.

Agbonlahor lo resume sin maquillaje: “Creo que es un mal fichaje y ojalá me equivoque”.

La pelota, ahora, está en el tejado de Unai Emery y de un vestuario que se ha ganado el derecho a soñar alto. Si Garnacho llega a Villa Park, tendrá que demostrar rápido si es realmente un “rechazado” más… o la próxima gran resurrección de la era Emery.

Gabby Agbonlahor critica el posible fichaje de Alejandro Garnacho por Aston Villa