Goretzka se frena: baja hasta después del parón internacional
Leon Goretzka apenas ha aterrizado en Birmingham y ya se ve obligado a pisar el freno. El centrocampista de 31 años anunció el lunes en su cuenta de Instagram que necesita un parón inmediato y que no volverá a estar disponible hasta después de los compromisos internacionales de finales de septiembre y principios de octubre.
“Desafortunadamente, mi cuerpo ha reaccionado a la carga de trabajo incrementada tras el tiempo sin partidos”, escribió el alemán. “Es frustrante, pero necesito este breve descanso ahora para poder volver al cien por cien”.
No son palabras menores. Goretzka llegó a Aston Villa como uno de los grandes nombres del verano, con la vitrina repleta tras ocho años en Bayern Munich y 73 partidos como internacional con Alemania. Y, sin embargo, su cuerpo ha dicho basta justo cuando el equipo más necesitaba liderazgo y piernas frescas.
En el mismo mensaje, el centrocampista se tomó un respiro emocional. Agradeció a la afición de los vigentes campeones de la Europa League el recibimiento en Birmingham, subrayó que se siente “en el lugar correcto” y cómodo en su nuevo entorno. Su plan es claro: aprovechar estas semanas para recuperarse por completo y regresar sin limitaciones.
Un calendario implacable para un Villa tocado
El precio inmediato es alto. La baja de Goretzka le hará perderse al menos cuatro partidos más. Y no precisamente menores.
Aston Villa viaja este martes a Bruges en la Champions League todavía buscando sus primeros puntos de la temporada. El escenario es exigente, el margen de error mínimo y el equipo llega sin victorias y sin goles tras tres encuentros oficiales. A ese duelo se le suman dos partidos de Premier League y un compromiso de League Cup antes del parón internacional.
La sensación es de urgencia. De equipo que camina por la cornisa en pleno mes de septiembre.
El regreso de los de Birmingham está marcado en rojo: 10 de octubre, frente a Brentford FC. Para entonces, el club espera haber encontrado algo de estabilidad y, sobre todo, recuperar a un Goretzka que está llamado a ser pieza central del proyecto.
Un gigante recién llegado en medio de un inicio desastroso
La situación deportiva del Aston Villa contrasta con el brillo del fichaje. Goretzka llegó libre tras cerrar su etapa en Bayern Munich, un golpe de mercado que pretendía apuntalar el salto competitivo del club. Pero el arranque de curso ha sido un desastre.
Tras dos derrotas en las primeras jornadas, el equipo de Unai Emery sumó su primer punto el fin de semana ante Nottingham Forest. Ni rastro todavía de la versión que lo llevó a tocar techo en los últimos años. Ni una victoria. Ni un solo gol.
La explicación no es sencilla, pero las ausencias pesan. En el último mercado, Villa perdió a cuatro jugadores clave de su reciente etapa más exitosa: Morgan Rogers, Ezri Konsa, Youri Tielemans y Ollie Watkins. Demasiados pilares fuera al mismo tiempo. Demasiados huecos por llenar de golpe.
Ahora, sin Goretzka al menos hasta octubre, Emery se queda sin una de sus grandes apuestas para reconstruir el centro del campo y devolverle carácter al equipo. El alemán ya ha dejado claro que se siente en casa en Birmingham. La cuestión es si cuando vuelva, el Aston Villa seguirá a tiempo de rescatar su temporada.






