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Hamza Abdelkarim y la oportunidad en el Barça

Las señales se acumulan alrededor de Hamza Abdelkarim. El delantero egipcio del Barcelona, hasta hace nada un nombre de cantera y pretemporada, empieza a ver cómo el escenario del primer equipo se despeja justo a tiempo para el arranque del curso.

Tres salidas han cambiado el paisaje del ataque azulgrana. Robert Lewandowski ha hecho las maletas rumbo a la liga estadounidense, Ferran Torres ha puesto rumbo a Paris Saint‑Germain y la cesión de Marcus Rashford se ha apagado sin renovación ni compra definitiva. De golpe, el área del Barça se ha quedado sin referentes consolidados.

Y ahí, en medio del vacío, aparece Abdelkarim.

Un fichaje bloqueado y una oportunidad inesperada

El gran movimiento que debía resolver el ‘9’ sigue atascado. El fichaje de Julián Álvarez se ha convertido en un rompecabezas. Atlético de Madrid se niega a sentarse a negociar con el club catalán y el delantero, por mucho que apriete para jugar en el Spotify Camp Nou, no consigue desbloquear la operación.

Su deseo es firme. No basta.

Deco, director deportivo del Barcelona, no maneja una alternativa clara si se cae definitivamente la opción Álvarez. El nombre de Lautaro Martínez ha aparecido en portadas y tertulias, pero de momento suena más a ruido de mercado que a proyecto real: en Inter lo consideran intocable.

Mientras las grandes carpetas del mercado se enredan, el beneficiado puede estar ya en casa. Abdelkarim se subió al tren del primer equipo en esta pretemporada y Hansi Flick, a pocos días del Trofeo Joan Gamper, mantiene la idea de conservarlo en la dinámica del grupo.

No es un premio simbólico. Es una decisión deportiva.

Flick toma nota

El técnico alemán ha quedado satisfecho con el rendimiento del egipcio en los amistosos. Su impacto en los minutos que ha tenido, su presencia en el área y su lectura de los centros han llevado a Flick a darle algo más que una simple mirada de verano: le ha abierto una puerta real para seguir trabajando con los mayores mientras el club busca solución al vacío en la posición de ‘9’ puro.

Para Hamza, lo que para el Barça es una crisis se perfila como una oportunidad extraordinaria. Ha entrado en los planes del entrenador en un momento inesperado, justo cuando el calendario aprieta y la temporada se asoma. Puede convertirse en una de las apuestas personales de Flick.

Nadie en el club se engaña: imaginar a Abdelkarim como delantero titular desde el primer día, cargando con la responsabilidad de un equipo obligado a competir por todos los títulos, es mucho pedir. El salto es enorme.

Pero otra cosa es verlo como recurso desde el banquillo. Esa opción empieza a sonar mucho más razonable.

Un perfil que no se repite en la plantilla

Flick podría recurrir a Hamza en esos partidos cerrados, cuando el Barça necesite un delantero de área que domine el juego aéreo y ataque los centros laterales. En ese registro, el egipcio ofrece algo distinto. Nadie en la plantilla azulgrana se parece demasiado a él en ese tipo de acciones.

Ahí está su ventaja.

Si el mercado sigue sin dar una solución inmediata, lo que hoy se vive como un problema estructural para el Barcelona puede transformarse en la gran ventana de Hamza Abdelkarim. La pregunta ya no es solo a quién va a fichar el Barça para el ‘9’.

La pregunta es hasta dónde puede llegar el egipcio si Flick decide que su apuesta empieza ahora.