Hibernian busca revertir la racha negativa en casa
Hibernian llega a una encrucijada en Easter Road. Cinco derrotas consecutivas en casa en la Premiership escocesa, ni una sola victoria liguera ante su afición desde abril, y, aun así, David Gray no suena a técnico desbordado por la preocupación. Suena a entrenador que ve una oportunidad en plena tormenta.
El martes, a las 19:45 BST, Hibs recibe a Kilmarnock. El último recuerdo liguero feliz en Leith fue precisamente contra el conjunto de Rugby Park: un 3-0 en abril que hoy parece muy lejano. Desde entonces, la grada ha encajado golpes duros: dos derrotas frente a Hearts, dos ante Motherwell y otra contra Celtic. Un pleno de tropiezos que ha convertido Easter Road, históricamente un bastión, en un lugar incómodo.
Gray, sin embargo, se niega a comprar el relato del derrumbe.
“Gran oportunidad aquí, dos partidos en casa para llegar al parón internacional en una posición realmente fuerte”, subrayó el técnico, recordando que tras Kilmarnock llegará Aberdeen, también en Leith, el sábado. Dos citas seguidas, seis puntos en juego, un relato que puede cambiar en cuestión de días.
El entrenador insiste en que los marcadores no cuentan toda la historia de lo que se ha visto sobre el césped. “Ha habido actuaciones realmente positivas en casa. Lo tenemos dentro, seguro”, defendió. Para él, el problema no es de actitud ni de propuesta, sino de la frialdad del resultado final.
Gray fue más allá al desmontar la lectura fácil de la racha negativa. “Puedes encontrar una estadística para sostener cualquier narrativa que quieras”, apuntó. Su enfoque es más quirúrgico: partido a partido, contexto a contexto. “Las miro todas de forma aislada, en cada encuentro. La única estadística, lo único que importa, es el marcador en la esquina superior de la pantalla cuando lo ves por la tele”.
El mensaje es claro: menos ruido, más eficacia. Hibernian necesita que Easter Road vuelva a pesar. En la Premiership, un equipo que aspira a competir arriba no puede permitirse una serie larga de tropiezos como local. Gray lo sabe y lo verbaliza sin rodeos: “Para que tengamos éxito, necesitas un rendimiento fuerte en casa y ahora tenemos la oportunidad, con estos dos partidos seguidos, de intentar arreglarlo”.
La racha dice que Hibs sufre en su propio estadio. Su entrenador responde que el juego ofrece señales de vida. La próxima palabra la tendrá el césped, con Kilmarnock primero y Aberdeen después. ¿Será este el punto de giro de la temporada en Easter Road o la racha se convertirá en una losa aún más pesada?






