Dean Huijsen y su temporada decisiva en el Real Madrid
Dean Huijsen entra en su segunda temporada como jugador del Real Madrid con algo más que minutos en juego: se juega el estatus de titular en el centro de la zaga. Con 21 años, el defensa apunta al once inicial esta tarde ante el Deportivo de La Coruña en el Trofeo Teresa Herrera, ya recuperado de la pequeña lesión que le dejó fuera de la gira por Austria.
Llega a este curso con una consigna interna muy clara, según informa AS: dar un paso más. Convertir los destellos en hábito. El potencial en jerarquía.
De irrupción brillante a bache incómodo
La historia de Huijsen en el Real Madrid arrancó hace poco más de un año, en junio de 2025, durante el Mundial de Clubes. El equipo no levantó el título, pero el central salió reforzado como una de las notas más positivas del conjunto de Xabi Alonso.
Aquella buena inercia se alargó en las primeras jornadas de LaLiga. Firme, atrevido, con personalidad para pedir la pelota y para defender hacia adelante. Hasta que el equipo se desplomó en resultados y el propio Huijsen empezó a tambalearse.
Su confianza, a veces, se convirtió en exceso de confianza. Alguna desconexión puntual se transformó en errores que le costaron caro. Su rendimiento se volvió irregular y terminó perdiendo la condición de titular casi indiscutible que había ganado de golpe.
La reacción llegó en el tramo final del curso. Más sobrio, más concentrado, menos exposición innecesaria. Ese Huijsen del final de temporada es el que ahora quiere instalar de forma definitiva en el nuevo proyecto.
El dorsal 4 y un objetivo mayor
Huijsen sabe perfectamente dónde está y qué representa. Es una de las grandes apuestas de futuro del club y aspira a convertirse en líder de la defensa del Real Madrid a medio plazo. El dorsal que lleva a la espalda no es casualidad: el 4, un número cargado de historia en el Bernabéu, es también una declaración de confianza.
Tiene, además, un aliado clave en el banquillo. José Mourinho le conoce bien. Cuando el técnico portugués dirigía a la Roma, insistió personalmente para incorporarle cedido. Aquella etapa en Italia aceleró su crecimiento antes de su salto a la Premier League y, posteriormente, a la élite blanca.
Ahora, con Mourinho al mando en el Real Madrid, Huijsen ha arrancado la pretemporada con buen pie. Fue titular en los dos primeros partidos de entrenamiento en Valdebebas. Unas molestias físicas le impidieron viajar a Austria para el primer amistoso oficial frente a la Fiorentina, pero reapareció ante el Ferencvaros, disputando la segunda parte para seguir acumulando ritmo y sensaciones.
El contexto, sin embargo, ha cambiado.
Konaté aprieta la pelea por la titularidad
La competencia en el centro de la defensa se ha endurecido. Tras la salida de David Alaba, el club ha incorporado a Ibrahima Konaté, que llega al Bernabéu para discutirle el puesto tanto a Huijsen como al resto de centrales.
Para el joven español, los próximos meses se convierten en un examen constante. Ya conoce de primera mano qué exige Mourinho: agresividad defensiva, concentración máxima, salida limpia de balón, cero concesiones en los momentos clave. Tiene talento, tiene la confianza del club –reforzada con ese dorsal 4– y ahora le falta el tramo más difícil del camino: transformar el potencial en continuidad.
Si lo consigue, puede asentarse como pieza fija en el corazón de la defensa blanca. Si no, la competencia no le va a esperar.
United vigila a Tchouameni y Camavinga mientras el Madrid define su centro del campo
Mientras la defensa se reordena, el verano del Real Madrid también ha estado marcado por un vaivén constante en el centro del campo. La planificación ha girado en torno a los nombres propios de siempre… y a los que podían llegar. Entre ellos, Bernardo Silva, finalmente fichado por el club.
En paralelo, dos franceses han vivido el mercado en una montaña rusa: Aurélien Tchouameni y Eduardo Camavinga. Ambos han sido considerados en distintos momentos como posibles salidas, incluso en el caso de Tchouameni, pese a tener supuestamente un acuerdo para renovar su contrato.
Según informó el periodista de ESPN Rob Dawson en el programa The United Stand, el Manchester United sigue de cerca a los dos centrocampistas como “oportunidades de mercado”. No hay ofensiva abierta, pero sí una vigilancia atenta.
Camavinga, ofrecido para tantear el mercado
Dawson explicó que intermediarios sondearon a clubes de la Premier League por Camavinga antes de que se abriera la ventana de fichajes.
“United fue informado antes del verano de que el Real Madrid iba a intentar sacar a algunos jugadores”, señaló el periodista. “Hasta donde yo sé, Camavinga fue ofrecido a clubes de la Premier League por intermediarios solo para medir el interés”, añadió.
Ese movimiento encaja con la sensación de incertidumbre que rodea el rol del francés. Camavinga quiere seguir en el Real Madrid, pero todavía no ha logrado consolidarse como titular indiscutible para Mourinho.
Su pretemporada no ha ayudado. Con 23 años, no ha terminado de imponerse en los partidos de preparación pese a las oportunidades que ha tenido. Y en un centro del campo tan poblado, cada actuación cuenta.
Un caso Tchouameni más enredado
La situación de Tchouameni presenta matices distintos. El internacional francés habría llegado a un acuerdo para firmar un nuevo contrato de larga duración con el Real Madrid, aunque el club aún no ha hecho ningún anuncio oficial. Ese silencio mantiene una sombra de duda sobre su futuro inmediato.
Desde Inglaterra, el mensaje es claro: el Manchester United no está lanzado a por ninguno de los dos, pero se mantiene preparado por si el escenario cambia de repente. “Creo que United ve a esos dos como oportunidades de mercado”, apuntó Dawson.
Las condiciones, eso sí, son estrictas. “Hay que estar seguro de que quieren jugar en el Manchester United, de que quieren salir del Real Madrid y no están simplemente siendo empujados fuera. Y hay que comprobar que encajan en tu estructura salarial”, explicó el periodista.
Solo si todas esas piezas encajan, el club inglés se movería.
Sin Rodri, se abre una rendija para los dos franceses
Hay un punto de giro en toda esta historia: el fichaje frustrado de Rodri. Si el Real Madrid hubiera logrado incorporar al internacional español para el pivote, prácticamente se habría dado por hecho que uno de los dos franceses tendría que salir este verano.
Al no concretarse esa operación, se abre una ventana para que tanto Tchouameni como Camavinga intenten convencer a Mourinho de que pueden ser fundamentales en el nuevo proyecto. La batalla por el mediocentro sigue abierta y el tiempo corre hasta el cierre del mercado.
Todo dependerá de los próximos movimientos del club blanco. Si llega un nuevo especialista para el puesto de mediocentro defensivo, la “oportunidad de mercado” que espera el Manchester United podría activarse de golpe.
Si no, el desafío será interno: dos campeones del mundo en potencia, un técnico exigente y un verano que puede marcar el rumbo de sus carreras. ¿Quién dará el paso al frente en el centro del campo del Real Madrid?






