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Inter busca redimirse ante Udinese tras derrota europea

Hace un año, Udinese salió del San Siro con una victoria que sacudió la Serie A. Esta vez el contexto es muy distinto: Inter llega herido por la derrota en el Bernabéu, pero afilado. Y con ganas de desquitarse el lunes por la noche.

El vigente campeón recibe a Udinese en el San Siro a las 19:45 BST, en la cuarta jornada de la temporada 2026/27. El equipo de Cristian Chivu tuvo casi una semana para resetear después del 2-1 encajado ante Real Madrid en el inicio de la fase de liga de la UCL. El tropiezo en Europa no borra una evidencia: en Italia, Inter va a toda máquina.

Inter, sólido en la liga pese al tropiezo en Madrid

Tres partidos, tres victorias. Monza cayó 4-1, Cagliari sucumbió en su estadio y Napoli fue derrotado 3-2 en un duelo eléctrico en Milán. No han sido triunfos cómodos, pero sí reveladores: este Inter sabe sufrir, remontar y cerrar partidos apretados. Ese tipo de victorias marca a los candidatos serios al Scudetto.

El único borrón reciente llegó en Madrid. Un error de Josep Martínez abrió el debate sobre la portería, pero Chivu salió en rueda de prensa para respaldar públicamente a su guardameta. El mensaje fue claro: no hay tiempo para dudas, menos aún con la liga en plena ebullición.

Todo apunta a un once continuista: Josep Martínez bajo palos; Bisseck, Akanji y Bastoni en la zaga; Dumfries y Dimarco por fuera; Barella, Çalhanoğlu y Sucic en el corazón del juego; y arriba, la dupla Marcus Thuram – Lautaro Martínez, la gran amenaza ofensiva.

Udinese llega tocado, pero no hundido

Udinese suma cuatro puntos de nueve posibles. Empató 1-1 ante el sorprendente Como, ganó en el campo de Monza y cayó 2-1 en casa frente a Lazio. Un arranque discreto, pero competitivo.

El problema está en la enfermería. Kosta Runjaić perdió a Jakub Piotrowski y Oumar Solet por lesión en la primera parte del duelo ante Lazio; ambos son duda para el lunes. Keinan Davis también fue sustituido pronto para controlar su carga física. A todo eso se suman las ausencias confirmadas de Nicolò Zaniolo y Giorgi Chakvetadze.

Con ese panorama, el técnico visitante podría apostar por Okoye en portería; Kristensen, Kabasele y Abankwah atrás; Ehizibue y Kamara en los carriles; Ekkelenkamp, Karlström y Atta en la medular; y Davis junto a Bayo como referencia ofensiva.

Un Inter favorito… pero con grietas atrás

Inter domina el cara a cara reciente: ocho victorias en los últimos diez duelos, sin empates. La estadística dibuja un claro favorito. Pero la historia reciente de este cruce también deja una advertencia: Udinese ganó 2-1 en el San Siro en un tramo similar de la temporada pasada.

Los números sostienen una idea: Inter debería imponerse, pero no necesariamente sin sobresaltos. Napoli marcó dos goles en Milán. Real Madrid hizo otros dos en el Bernabéu. La zaga de Chivu no se muestra impenetrable y el foco sobre Josep Martínez añade tensión.

Udinese, por su parte, suele encontrar la manera de hacer daño en este escenario: ha marcado en cinco de sus últimas nueve visitas a Inter. Y en la última jornada se adelantó frente a Lazio antes de que las lesiones desfiguraran su plan de partido.

Con ese contexto, el escenario más lógico pasa por una victoria local con respuesta visitante en el marcador. Inter tiene demasiada calidad, ritmo y fondo de armario para dejar escapar el triunfo en casa, pero Udinese ha demostrado que sabe golpear incluso cuando se repliega y espera su momento.

La apuesta: Inter gana, pero Udinese marca

El guion encaja con lo que se ha visto en este arranque: un Inter dominante, agresivo, que genera ocasiones y se expone; y un Udinese que sufre, pero no se derrumba con facilidad.

La combinación de triunfo de Inter y gol de Udinese refleja bien ese equilibrio: el bloque de Chivu se perfila como claramente superior, pero la fragilidad puntual atrás y la capacidad de los de Runjaić para castigar al espacio invitan a pensar en un 2-1, incluso en un 3-1 trabajado.

Udinese sabe perder por poco

Hay otro dato que sostiene la idea de un partido más igualado en el marcador de lo que sugiere el favoritismo local: Udinese todavía no ha perdido por dos o más goles en esta temporada. Su única derrota fue ese 2-1 ante Lazio. No se ha desplomado en ningún encuentro.

La propuesta de Runjaić es clara: bloque bajo, líneas juntas y salida rápida al contragolpe. Ese plan reduce el riesgo de goleadas. Inter lo sabe bien: Napoli solo cayó por un tanto en el San Siro, pese al intercambio constante de golpes.

Entre el desgaste del viaje a Madrid, la tendencia de Udinese a competir hasta el final y el recuerdo fresco de aquel 2-1 visitante en Milán el curso pasado, la opción de que los de Udine no caigan por más de un gol gana fuerza. Que Udinese gane, empate o pierda únicamente por un tanto encaja con lo que ambos equipos han mostrado hasta ahora.

Lautaro, ante una noche que pide gol

Lautaro Martínez llega a este partido con dos goles, pero con 3,1 goles esperados. Está generando ocasiones de primer nivel, se mueve bien entre líneas y pisa el área con frecuencia. Esa diferencia entre lo que ha marcado y lo que indican los datos no apunta a un bajón, sino a una corrección que debería llegar pronto.

La temporada pasada firmó 17 goles en liga y 22 en todas las competiciones. No es un delantero que necesite demasiadas oportunidades para castigar. Y ahora se mide a una defensa de Udinese sin Oumar Solet, pieza clave en la línea de tres, cuya ausencia se notó mucho ante Lazio.

Con Inter empujando en casa, acumulando centros, segundas jugadas y posesiones largas alrededor del área, el argentino tendrá repetidas ocasiones para aparecer. El contexto, el volumen de llegadas y su rol en el equipo señalan en la misma dirección: el partido pide un gol suyo.

Si el campeón quiere reafirmar su candidatura al Scudetto tras el tropiezo europeo, pocas maneras mejores hay que una noche de autoridad en el San Siro, con Lautaro celebrando y Udinese recordando que, en este estadio, incluso cuando marca, salir vivo ya es un éxito.