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IShowSpeed transforma una fiesta de fútbol en San Francisco

San Francisco se preparaba para ver fútbol. Terminó viviendo un show.

Lo que empezó como una sencilla fiesta para seguir el Mundial en las pantallas gigantes de Thrive City, junto al Chase Center, se transformó el jueves en un fenómeno desbordado en cuanto corrió la voz: IShowSpeed estaba allí.

El streamer, uno de los gigantes de internet con 56 millones de seguidores entre todas sus plataformas, había elegido el distrito de entretenimiento de los Golden State Warriors para ver el partido de Portugal. Bastó ese dato. En cuestión de horas, la típica reunión de hinchas se convirtió en una marea de jóvenes que corrían, grababan con el móvil en alto y buscaban un hueco para verlo de cerca mientras él retransmitía todo en directo.

De un vuelo cancelado a un caos futbolero

La presencia de IShowSpeed en San Francisco ni siquiera estaba en los planes. La noche anterior había estado en el Levi's Stadium, celebrando la victoria de Estados Unidos. Tenía que seguir su ruta, pero el viaje se torció.

“Desafortunadamente, tenía dos vuelos, el primero se canceló y en el segundo pedí un jet y el cristal del parabrisas se rompió. Así que los dos vuelos se cancelaron y me quedé atrapado en San Francisco”, explicó.

Atrapado, sí. Pero inmóvil, nunca. En lugar de desaparecer del mapa, decidió sumarse al ambiente de Thrive City. No se limitó a mirar la pantalla: tomó el micrófono informal de la grada, encendió al público con cánticos por Cristiano Ronaldo y convirtió el evento en algo mucho más cercano a un concierto que a una simple quedada para ver fútbol.

“Tenía que hacerlo realidad, estoy aquí en el Chase viendo a Ronaldo, ¡estamos a tope!”, soltó, fiel a su estilo, mientras la multitud respondía con gritos y teléfonos apuntando hacia él.

Un descanso sin descanso

El entretiempo no trajo calma. Trajo espectáculo.

En una de las canchas improvisadas en el recinto, se armó un partidillo. IShowSpeed saltó al juego, se mezcló entre aficionados y terminó retando al periodista de ABC7, J.R. Stone. La escena, surrealista: un creador de contenido global midiéndose con un reportero local en plena fiesta del Mundial, rodeados de cámaras y gritos.

Perdió el desafío. Se rió, miró alrededor y lanzó una frase que desató otra ola de risas: “¿Acabo de perder contra un reportero de noticias?”. El resultado del mini duelo dio igual. El show seguía siendo suyo.

Fe ciega en Ronaldo y un final a la altura

Con el regreso del partido, el foco volvió a la pantalla gigante. Cada ataque de Portugal encontraba eco en los gestos y gritos de IShowSpeed, que vivía cada jugada como si estuviera en la grada del estadio oficial.

Cuando le preguntaron si Cristiano Ronaldo volvería en la segunda parte, no dudó un segundo: “Cien por cien, Ronaldo volverá en la segunda parte. Recuérdalo”. Sin matices, sin dudar.

La noche le dio la razón. Ronaldo marcó y Thrive City explotó. El streamer saltó, gritó, celebró con la multitud como un hincha más, mientras la victoria de Portugal cerraba el círculo perfecto para su relato en directo.

Al sonar el pitido final, el espacio entero se convirtió en un coro. Los cánticos por Ronaldo retumbaban entre los edificios, como si San Francisco se hubiera desplazado por un rato a Lisboa. La que debía ser solo una pantalla gigante al aire libre se había transformado en una de las “entradas” más codiciadas de la ciudad.

IShowSpeed abandonó Thrive City escoltado por un equipo de seguridad, rumbo al sur, aparentemente hacia el aeropuerto, para seguir persiguiendo partidos por el torneo. Su ubicación exacta después de salir del recinto no se conoce.

Lo que sí quedó claro es otra cosa: una escala forzada, dos vuelos fallidos y un cristal roto bastaron para que una simple watch party se convirtiera en una noche que San Francisco no olvidará pronto.