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Joshua Zirkzee: del delantero del United a rapero de los 90

Joshua Zirkzee ha decidido empezar la temporada con un cambio radical. No en el campo, todavía, sino delante del espejo. El delantero de Manchester United ha contratado a una estilista para transformar su imagen y alejarse del típico perfil de futbolista moderno: quiere parecerse más a un rapero de los años 90.

El neerlandés, de 25 años, no ha tenido un inicio sencillo en Old Trafford desde su llegada desde Bologna en 2024. Solo dos goles en 24 partidos la pasada campaña, un precio de traspaso cercano a los 36,5 millones de libras y rumores constantes sobre un posible regreso a Italia este verano. El contexto no invita precisamente a la calma.

Aun así, Zirkzee se ha mantenido presente en la pretemporada del United, que se mide a Leeds en Dublín este miércoles, y es uno de los pocos delanteros centro puros con los que cuenta el equipo de Michael Carrick. Su futuro inmediato sigue en el aire, pero lejos del césped ha encontrado una vía inesperada para ganar confianza.

De Manchester a un “mood board”

La clave tiene nombre y apellido: Sydney Luchies. Estilista de armarios en Países Bajos, Luchies ha volado a Inglaterra para encargarse del nuevo look de Zirkzee. Todo, documentado al detalle en TikTok.

En uno de sus vídeos, Luchies explica su método de trabajo: primero crea un “mood board”, lo presenta al cliente, prepara los conjuntos, los ajusta y, cuando todo está aprobado, realiza los pedidos y organiza la entrega. Con Zirkzee, la consigna fue clara desde el primer minuto: “parecer un rapero de los 90, pero con su propio toque”.

Una vez en Manchester, la estilista se puso manos a la obra. Preparó todos los conjuntos para la prueba y, según ella misma cuenta, el resultado encajó con la idea del delantero. Siluetas amplias, aire retro, referencias claras a la estética hip hop de finales del siglo pasado, pero adaptadas a la figura de un futbolista de élite de 2026.

Limpieza total de armario

El cambio no se quedó en añadir nuevas prendas. Tocaba hacer espacio. En un segundo vídeo, grabado en su última visita al Reino Unido, Luchies muestra cómo vacía y reorganiza el enorme vestidor de Zirkzee.

Clasifica la ropa por colores, separa lo que ya no quiere o no usa y lo distribuye en montones perfectamente ordenados. La idea: vender las piezas de alta gama que ya no encajan con su nueva imagen y donar el resto a organizaciones benéficas. Un reset completo, estético y simbólico.

“Joshua me pidió que le ayudara a reorganizar su armario, crear un poco más de espacio para cosas nuevas y dejarlo todo limpio y ordenado”, relata la estilista en el vídeo. Un mensaje sencillo, pero que encaja con la sensación de que el delantero busca algo más que un cambio de chaqueta.

Una creativa con experiencia en fútbol

Luchies no es una recién llegada al mundo del deporte. Ha trabajado con el defensa de Burnley Quilindschy Hartman, actualmente cedido en Espanyol, ha participado en sesiones fotográficas para PSV Eindhoven y ha colaborado con marcas de primer nivel como Adidas, Puma y New Balance.

En su propia presentación profesional se define como una estilista de armario “todoterreno y creativa”. Asegura que su pasión por la moda y la creación empezó cuando era niña y que ahora ve los conjuntos y conceptos como una forma de arte y de expresión personal. Su objetivo, dice, es cumplir los deseos del cliente, pero siempre aportando su propia visión.

Ese enfoque encaja con lo que busca Zirkzee: una imagen que hable de él sin necesidad de abrir la boca. Un futbolista que, al menos fuera del campo, quiere romper con el molde.

Nuevo look, viejas exigencias

Con el armario renovado y una estética marcada por la nostalgia noventera, Zirkzee afronta ahora el reto que realmente cuenta: cambiar también su historia con la camiseta del United.

El club invirtió una cantidad importante para llevárselo desde Bologna, pero el delantero todavía no ha encontrado su mejor versión en Old Trafford. Entre la competencia, la falta de continuidad y la presión del precio, su nombre se ha deslizado con frecuencia en las quinielas de salidas rumbo a la Serie A.

Mientras su futuro se decide, el neerlandés se presenta a la nueva temporada con otra piel, al menos en lo visual. La cuestión, a partir de ahora, es si ese rapero de los 90 que se mira al espejo será capaz de encontrar, por fin, el ritmo adecuado dentro del área.