jornadadeportiva full logo

Julián Álvarez se reinventa en el Atlético de Madrid

El entrenamiento del Atlético de Madrid en Majadahonda dejó un protagonista claro: Julián Álvarez. El argentino, discutido y señalado hace apenas unas semanas, enseñó un perfil muy distinto al que había mostrado en pleno ruido por su intento de salida hacia el Barcelona.

Era la primera sesión después del partido de Liga ante el Athletic Club en San Mamés. Diego Simeone contó con toda la plantilla salvo el lesionado Sorloth. Rutina habitual: los titulares frente al conjunto bilbaíno se quedaron en ejercicios de recuperación, mientras suplentes y no convocados se sometieron a un trabajo de alta intensidad.

Ahí se encendió Julián.

Según informó el diario As, Simeone organizó un partidillo con el foco puesto en la presión, la recuperación tras pérdida y la circulación rápida de balón. Arriba, pareja nueva: Julián Álvarez junto a Jonathan David. En la sala de máquinas, Koke. Y por detrás, una línea formada por Domínguez, Koke, Le Normand y Dani Martínez, probando automatismos y salidas desde atrás.

El cambio en el argentino fue evidente. Se movió con libertad, pidió cada balón, bajó a recibir entre líneas y se ofreció constantemente. Nada que ver con la versión apagada de hace unas semanas. Esta vez se atrevió, encaró, tocó de primeras y se asoció con continuidad.

La jugada que encendió las voces en la banda llegó en una acción calcada a la que se vio en San Mamés. Desmarque, control orientado y definición impecable para firmar un golazo en el entrenamiento. Un gesto técnico que recordó por qué el club apostó por él… y por qué su intento de marcha generó tanta tensión interna.

Mientras el resto de sus compañeros terminaban con estiramientos, Julián se quedó haciendo trabajo extra con uno de los preparadores físicos del Atlético de Madrid. Ellos corrían. Él corría más. Paso a paso, va recuperando tono y ritmo competitivo, con la mirada puesta en volver a su mejor nivel.

Desde la grada de Majadahonda se escucharon ánimos dirigidos al delantero. Voces que hace poco sonaban más a reproche que a respaldo. La crisis que se desató cuando presionó para irse al Barcelona, frenada en seco por la negativa rotunda del Atlético, empieza a dejar hueco a otro relato: el del jugador que entiende que, si quiere cambiar de escenario, primero debe volver a ser decisivo donde está.

En el Atlético han tomado nota. También la grada. Ahora falta saber si esta nueva versión de Julián Álvarez ha llegado para quedarse o es solo el primer chispazo de una reacción obligada.