Kerolin, el traspaso récord que deja al Manchester City dolido
El traspaso de Kerolin al Barcelona debía ser una historia redonda: una estrella en pleno auge, campeona en Inglaterra, camino del vigente campeón de Europa. Pero en Manchester el relato suena distinto. Su salida ha dejado cifras históricas… y un vestuario dolido.
La delantera brasileña, pieza clave en el Manchester City que conquistó la Women’s Super League por primera vez en una década y levantó también la Women’s FA Cup, no se presentó al inicio de la pretemporada a finales de julio. Para entonces, el acuerdo con el Barcelona aún no estaba cerrado. En el club inglés, ese gesto se interpretó como una maniobra para forzar su marcha.
Mientras el Barcelona anunció el martes, con toda la pompa habitual, la llegada de la jugadora de 26 años, en el otro lado del canal el silencio fue casi atronador. Hasta el jueves por la tarde, el Manchester City no había publicado ninguna referencia oficial al traspaso ni comentario alguno sobre la operación. Ni despedida, ni comunicado, ni agradecimientos públicos.
En el vestuario y el cuerpo técnico, el malestar es evidente. Varias personas del entorno del primer equipo se sintieron decepcionadas por lo que percibieron como una ruptura brusca de Kerolin con el grupo. Su ausencia en las pruebas físicas de pretemporada sorprendió a unas compañeras con las que, hasta hace nada, se consideraba que mantenía una relación fluida y cordial. Muchos, cuentan, aún no asimilan que no hubiera siquiera una despedida en persona tras una temporada histórica compartida.
El contexto agranda la sensación de choque. Las tensiones de este tipo son habituales en el fútbol masculino, donde los “plantones” de pretemporada y los pulsos por salir forman parte del paisaje. En el fútbol femenino, en cambio, estos episodios siguen siendo excepcionales. Este caso irrumpe como una señal de que el mercado también se endurece en la élite del juego de mujeres.
Desde el punto de vista deportivo y económico, el City no se oponía al movimiento. El club no tenía objeciones de principio al traspaso. La operación, valorada en 1,2 millones de euros de fijo, supone el mayor ingreso por un traspaso en la historia de un club de la WSL y puede elevarse con variables hasta alrededor de 1,25 millones de libras, una cifra que la sitúa entre las más altas jamás pagadas en el fútbol femenino. Un hito financiero que, sin embargo, no borra el regusto amargo de la forma en que se produjo la salida.
Para Kerolin, el desenlace es el soñado: ficha por el campeón de Europa, el Barcelona que derrotó a OL Lyonnais en la final de la última Women’s Champions League y que se ha convertido en el gran imán del fútbol femenino mundial. Da un salto a un equipo que domina el continente y que aspira a seguir ampliando su hegemonía.
En Manchester, en cambio, queda la sensación de que la historia se rompió en el último capítulo. De celebrar títulos juntas a enterarse de su adiós sin un apretón de manos. El club ha contactado con los representantes de la jugadora en busca de una respuesta, mientras gestiona internamente una salida que, por lo inesperado de las formas, ha sorprendido incluso a quienes daban por hecho que tarde o temprano Kerolin acabaría en la élite absoluta de Europa.
El calendario, caprichoso, ha preparado un epílogo inmediato. Manchester City y Barcelona se verán las caras en un amistoso en el Joie Stadium el 15 de agosto, en plena puesta a punto de las campeonas de Inglaterra y España. Será un partido de pretemporada, sí. Pero también el primer reencuentro entre un vestuario que se sintió abandonado y una futbolista que ya viste de azulgrana. Allí, sobre el césped, empezará a escribirse el próximo capítulo de esta relación fracturada.






