Kieran Tierney avanza en su recuperación para Celtic
Martin O’Neill ofreció por fin la noticia que muchos en Celtic Park llevaban semanas esperando: Kieran Tierney avanza mucho más rápido de lo previsto en su recuperación. El técnico, sin embargo, enfrió cualquier esperanza de verlo ya este sábado ante St Mirren.
En su comparecencia del viernes, O’Neill fue claro. Tierney “está muy bien” y la rehabilitación va por delante del calendario inicial, pero su presencia en Paisley se antoja casi imposible. Lo mismo ocurre con Kasper Høgh, otro de los tocados que aún no está para volver al césped.
“Pensaba que estaría fuera un poco más de tiempo y está muy bien”, explicó el entrenador, dejando entrever el cambio de guion en el pronóstico del lateral. Cuando le insistieron sobre la opción de ver a Tierney o a Høgh en el próximo encuentro, su respuesta fue tajante: “Lo vería muy, muy improbable para los dos”.
Una ausencia que se nota en el campo
La baja de Tierney no es una más. Cambia el dibujo, el ritmo y hasta el carácter del equipo. El internacional escocés le da a Celtic algo que ha escaseado en estas semanas: amplitud natural desde atrás, valentía para desbordar en banda y velocidad para corregir cuando el equipo queda expuesto.
El plan de presión de O’Neill exige laterales camaleónicos: uno se suelta y se proyecta muy arriba, el otro se incrusta para formar una línea de tres centrales. En ese sistema, Tierney encaja como una pieza hecha a medida.
Con él, Celtic puede cargar el juego por fuera, atraer defensores hacia la banda y liberar al extremo zurdo para que se meta por dentro y ataque zonas interiores. Sin él, Liam Scales y otras alternativas cumplen, pero el ataque pierde fluidez y la zaga se siente más vulnerable cuando se pierde el balón. Sus 4,2 entradas ganadas por 90 minutos la temporada pasada explican por qué en Glasgow cuentan los días para tenerlo de vuelta.
Profundidad de plantilla… y decisiones difíciles
El verano de O’Neill también pesa en este escenario. Cinco cesiones cerradas en las últimas 48 horas del mercado han engordado una plantilla que tendrá que sobrevivir a un calendario cargado de partidos domésticos y europeos. Esa profundidad permite algo clave: no forzar a los lesionados.
El técnico, sin embargo, ya ha comprobado el peaje de tanta competencia. Las estrictas normas de inscripción de UEFA obligaron a dejar fuera de la lista de Europa League a tres jóvenes del club, una consecuencia incómoda de tener más experiencia y fondo de armario.
Cuando Tierney esté listo, el costado izquierdo puede transformarse. Su velocidad, su capacidad de distribución y su agresividad ofensiva le dan a Celtic la posibilidad de atacar sin desprotegerse atrás. Es el tipo de perfil que equilibra un equipo entero.
Cuenta atrás para el regreso
El choque ante St Mirren llega demasiado pronto. O’Neill lo asume y no quiere correr riesgos. Pero el mensaje ya no es de semanas, sino de días. Si Tierney supera los próximos entrenamientos sin contratiempos, el entrenador lo ve preparado para reaparecer a mediados de la próxima semana o en el partido inmediatamente posterior.
Para la grada, el matiz lo cambia todo. De una ausencia que se temía larga a un regreso que ya se intuye en el horizonte. Con Kasper Høgh aún lejos de su mejor condición y un calendario que no afloja, la pregunta es sencilla: ¿cuánto puede cambiar la temporada de Celtic en el momento exacto en que Kieran Tierney vuelva a pisar la banda izquierda?






