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Krepin Diatta: El Refuerzo que Divide a Everton

Krepin Diatta no es el típico nombre de mercado que pasa de puntillas por la agenda de un club. Libre tras finalizar contrato con Monaco, el senegalés se ha convertido en uno de los perfiles más llamativos que Everton estudia para reforzar el costado derecho de su defensa. Disponible sin traspaso, en plena madurez futbolística y con experiencia europea: sobre el papel, encaja. Pero alrededor de él hay algo más que números y posiciones.

El internacional con Senegal busca destino y no le faltan pretendientes. Everton le sigue de cerca, igual que clubes de otras ligas del continente. Marseille prepara una oferta formal para el jugador de 27 años, mientras Ipswich Town también ha mostrado admiración por un futbolista que, durante años, fue visto como un atacante eléctrico antes de reconvertirse en lateral derecho.

De extremo desequilibrante a lateral para Moyes

En sus primeros años, Diatta era un jugador de los que levantan a la grada. Partía arriba, pisaba área, vivía del gol y del desborde. Con el tiempo, su rol cambió. En Monaco terminó asentado como lateral o carrilero derecho, un jugador de recorrido, agresivo en la marca y con capacidad para sumar en campo contrario. Justo la demarcación que David Moyes considera prioritaria.

Everton arrastra desde hace tiempo un problema en el lateral derecho. Las lesiones de Seamus Coleman y Nathan Patterson la temporada pasada obligaron a Jake O’Brien a multiplicarse en una posición que no estaba pensada para él a ese nivel de exigencia. Un perfil como Diatta, capaz de sostener la banda y aportar profundidad, encaja de lleno en esa necesidad deportiva.

El detalle que incomoda a la grada

Hay, sin embargo, un matiz que muchos aficionados del Everton no pasarán por alto: su relación con Sadio Mané, uno de los grandes ídolos recientes del Liverpool. No es un simple vínculo de compatriotas. Es algo mucho más cercano.

En febrero de 2021, en declaraciones recogidas por Press Afrik, Diatta habló sin rodeos sobre la figura del exjugador del Liverpool: «No creo que se me pueda comparar con él. Pero Sadio es un hermano mayor para mí. Somos muy cercanos; me inspira mucho y tomo ejemplo de él. Es alguien con quien hablo a diario. Creo que es un ejemplo para todos los jóvenes jugadores senegaleses, obviamente. Es un modelo para todos los jóvenes jugadores senegaleses».

Un futbolista que se declara así de próximo a uno de los grandes símbolos recientes de Anfield difícilmente habrá permanecido neutral en los derbis. Es lógico pensar que, durante los años de gloria de Mané en el Liverpool, Diatta animara a su compatriota también en los duelos ante Everton. Y eso, en un club que exige identificación total con su escudo, genera suspicacias.

En Goodison se valora que el recién llegado sepa dónde pisa. Las primeras palabras de Hayden Hackney como jugador del Everton dejaron claro que había hecho los deberes sobre la historia y la idiosincrasia del club. Tyrique George, en su regreso a Hill Dickinson, también ha demostrado que entiende la cultura que le rodea. Con Diatta, la pregunta es distinta: ¿hasta qué punto puede un jugador tan vinculado emocionalmente a una leyenda del rival abrazar la causa blue sin reservas?

Un cuerpo fiable… con una cicatriz importante

En lo físico, el expediente de Diatta presenta luces y una sombra marcada. Para un Everton que ha sufrido como pocos con la fragilidad de sus defensas, la disponibilidad es casi una condición imprescindible.

En los últimos años, el senegalés apenas ha tenido un problema serio: la pasada temporada se perdió solo cuatro partidos por una lesión muscular entre febrero y marzo, un contratiempo menor dentro del calendario. El gran borrón se remonta a 2021, cuando una rotura del ligamento cruzado anterior lo dejó fuera de los terrenos de juego durante más de 200 días. Una lesión grave, sí, pero ya superada en el tiempo y sin recaídas recientes de ese calibre.

Hoy, Diatta llega al mercado como un lateral versátil, con pasado de atacante, ritmo para la Premier League y sin un historial reciente de lesiones alarmante. No es un expediente inmaculado, pero tampoco el de un jugador de cristal.

El tipo de apuesta que define un proyecto

Everton se encuentra ante una decisión que va más allá de un simple fichaje a coste cero. Deportivamente, Diatta encaja: cubre una necesidad evidente, ofrece polivalencia y llega en un momento de su carrera en el que aún puede crecer. El coste de traspaso no será un problema; la discusión se traslada al vestuario, a la grada y al peso simbólico del derbi de Merseyside.

Moyes tendrá que valorar qué pesa más: la calidad y el encaje táctico de un lateral moderno o el ruido que pueda generar su cercanía a una figura icónica del Liverpool. Diatta aterrizaría en Goodison con un pasado que muchos considerarían incómodo, pero también con un perfil futbolístico que el equipo lleva tiempo reclamando.

En un verano en el que cada movimiento marcará el tono del nuevo Everton, la respuesta a una pregunta es decisiva: ¿está el club dispuesto a asumir esa pequeña controversia si el rendimiento en el césped compensa todo lo demás?