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La Roja y el regreso de Gavi tras la lesión

La primera ventana internacional del curso llega con España instalada en la cima del fútbol mundial y con la mirada ya puesta en la UEFA Nations League. El vestuario viaja con el brillo reciente del título, con una columna vertebral repleta de jugadores del Barcelona… y con una cicatriz que todavía escuece: la lesión de Gavi.

Luis de la Fuente, lejos de recrearse en los éxitos, regresó a ese punto de dolor en cuanto le preguntaron por el momento más duro desde que tomó las riendas de la selección. No habló de derrotas, ni de críticas. Señaló directamente a la grave lesión del centrocampista azulgrana.

En una entrevista en COPE, el seleccionador fue contundente al recordar aquel día que heló el ambiente del grupo. No maquilló nada. Subrayó hasta qué punto el vestuario sintió el golpe.

«La lesión de Gavi fue un momento muy duro para todos», confesó De la Fuente. «Teníamos una sensación de dolor derivada de un accidente, de perder a una persona querida para nosotros».

La escena en el vestuario, según relató, fue devastadora. Nada de tópicos. Nada de frialdad profesional.

«Si hubierais visto la reacción de los jugadores en el vestuario, fue horroroso», añadió el técnico. «Todos estaban abrazándole y apoyándole. Fue tremendamente emotivo».

El grupo campeón se forjó también en ese tipo de noches, en ese círculo de protección alrededor de uno de los suyos. España levantó un Mundial con la imagen de Gavi aún reciente en la memoria, como recordatorio de lo frágil que puede ser todo.

Un regreso lleno de obstáculos

Hoy, el internacional español ya ha dejado atrás aquella larga rehabilitación y ha vuelto a pisar el césped. Pero el partido que le toca jugar ahora es distinto. Menos visible. Igual de exigente.

En el Barcelona, Gavi se topa con una realidad incómoda: le cuesta encontrar minutos con Hansi Flick. No es una cuestión de confianza rota, sino de una competencia feroz en una medular abarrotada de talento.

El club azulgrana presume de un centro del campo de lujo. Pedri es intocable, un fijo en el once. La llegada veraniega de Rodri ha elevado todavía más el listón. Y el rendimiento de Fermin Lopez y Dani Olmo ha apretado aún más el embudo. El resultado es evidente: Gavi se ve relegado a apariciones breves, chispazos en lugar de partidos completos.

Para un futbolista que vive del ritmo, del choque, de la continuidad, esas migas de minutos se sienten como una traba constante. Más aún después de arrastrar la huella de la grave lesión de rodilla de 2023 y un posterior contratiempo la pasada temporada. El cuerpo pide tiempo, el calendario no espera.

Batalla en el Barça, jerarquía en España

Con la temporada avanzando, el reto es claro: Gavi tiene por delante una cuesta empinada para volver a meterse en el once de Flick. No le bastará con estar disponible. Tendrá que imponerse.

Cada minuto que le caiga desde el banquillo se convierte en un examen. Cada entrada, cada presión, cada pase vertical es una declaración de intenciones. En un vestuario tan congestionado, no hay margen para la indiferencia.

Su misión inmediata pasa por encadenar actuaciones sólidas que le devuelvan la chispa competitiva en el Camp Nou. Recuperar esa agresividad controlada, esa energía que le convirtió en pieza central de la España de De la Fuente antes de la lesión.

Porque ahí está el otro frente. La selección.

Para el seleccionador, Gavi no es un jugador más. Es un símbolo de la nueva generación que ha llevado a La Roja de vuelta a la cima. Pero el fútbol es implacable: sin continuidad en su club, sostener ese rol protagonista en la selección se complica.

La Nations League se presenta como una oportunidad y, al mismo tiempo, como un termómetro. Si el centrocampista logra trasladar a la Roja lo que todavía no puede desplegar con regularidad en el Barça, reforzará su peso en el grupo y enviará un mensaje directo al banquillo del Camp Nou.

En un equipo nacional que ya sabe lo que es ganar sin él, Gavi se enfrenta ahora a un desafío distinto: no solo volver a ser el que era, sino demostrar que, en una España campeona y en un Barcelona superpoblado de talento, sigue habiendo un sitio que lleva su nombre.