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Levante vs Osasuna: Partido Clave para la Salvación en La Liga 2025

El Estadio Ciudad de Valencia se prepara para una noche de máxima tensión el 8 de mayo de 2026. A falta de cuatro jornadas para el final de La Liga 2025, Levante, 19.º y en zona de descenso con 33 puntos, recibe a Osasuna, 10.º con 42 puntos, en un duelo que enfrenta urgencias por la salvación contra la tranquilidad relativa de la zona media.

Contexto y estado de la clasificación

En la liga, Levante llega en una situación límite. Es penúltimo (19.º), con solo 8 victorias en 34 partidos, un balance goleador de 38-55 y una diferencia de -17 que refleja sus problemas defensivos. Su forma reciente (“LDWWL” en la clasificación, pero con una secuencia global de temporada muy irregular) habla de un equipo capaz de encadenar algún buen resultado aislado, pero sin continuidad.

En casa, sin embargo, los granotas se agarran a un registro que, sin ser brillante, les mantiene con vida: 5 victorias, 5 empates y 7 derrotas en 17 encuentros, con 21 goles a favor y 26 en contra. Promedian 1,2 goles anotados y 1,5 encajados por partido en el Ciudad de Valencia: compiten, marcan, pero conceden demasiado.

Osasuna, por su parte, navega en la mitad de la tabla, 10.º con 42 puntos y un balance global de 11-9-14 (40-42). La diferencia de goles de -2 refleja un equipo equilibrado, pero sufre un desdoblamiento muy claro entre casa y fuera: en Pamplona es fuerte (9-5-3, 29-20), pero como visitante se desploma (2-4-11, 11-22). Solo 0,6 goles anotados de media lejos de El Sadar frente a 1,3 encajados.

La lectura es evidente: Levante se juega la vida ante un rival que baja mucho su rendimiento fuera, y este contexto convierte el partido en una oportunidad quizá irrepetible para escapar del pozo.

Dinámicas recientes y formas de juego

Los datos de temporada muestran a un Levante frágil atrás pero con cierta capacidad de daño. Ha dejado la portería a cero 8 veces en la liga (4 en casa, 4 fuera), pero ha fallado en marcar en 12 partidos. La irregularidad es su seña de identidad: su mayor racha de derrotas es de 5, y su mejor racha de victorias apenas llega a 2.

En cuanto a dibujo, el equipo valenciano ha alternado mucho, aunque con una base clara: el 4-2-3-1 (11 partidos) y el 4-4-2 (10) han sido los sistemas más utilizados, complementados por 4-1-4-1, 5-4-1, 4-3-3 y 4-5-1 en momentos puntuales. Esa rotación táctica sugiere que el técnico ha buscado soluciones constantes a un problema estructural: la fragilidad defensiva (55 goles encajados, 1,6 por partido en la liga).

Osasuna, en cambio, presenta un perfil más definido. El 4-2-3-1 ha sido su sistema base en 19 encuentros, apoyado por estructuras de tres centrales (3-4-3, 3-4-2-1, 3-5-2, 3-1-4-2) que le permiten alternar presiones más agresivas y bloques medios. Con 40 goles a favor y 42 en contra, es un equipo que compite bien en casi todos los escenarios, aunque sufre cuando tiene que proponer lejos de Pamplona.

Un dato clave: Osasuna ha dejado su portería a cero 7 veces (5 en casa, solo 2 fuera) y ha sido incapaz de marcar en 11 partidos, 11 de ellos como visitante. Esa estadística es muy reveladora: fuera de casa, los navarros tienden a partidos espesos, de poco gol, donde sufre su ataque.

Hombres clave

En el área rival, el gran nombre propio del partido es Ante Budimir. El croata, con 16 goles en 33 apariciones, es uno de los grandes delanteros de la temporada en La Liga. Sus 76 remates totales (36 a puerta) y su volumen de duelos (339, de los que gana 161) describen a un ‘9’ muy presente en el juego, capaz de fijar centrales, ganar balones aéreos y generar segundas jugadas. Desde el punto de penalti, ha convertido 6 penas máximas y ha fallado 2, así que no se puede hablar de infalibilidad, pero sí de una amenaza constante desde los once metros.

En Levante, el foco ofensivo recae en el joven Carlos Espí. Con 9 goles en 21 partidos de liga, y solo 9 titularidades, su impacto es notable: 32 tiros, 19 a puerta, y un rendimiento muy eficiente para sus 996 minutos. Su capacidad para atacar espacios (22 regates intentados, 10 completados) y su movilidad le convierten en la principal esperanza anotadora de los locales, especialmente si el partido se rompe y aparecen transiciones.

A nivel colectivo, también hay que tener en cuenta la disciplina: Levante acumula una distribución de tarjetas amarillas muy alta en los tramos finales (del 76’ al 90’, 15 amarillas, más un volumen significativo en el añadido), lo que sugiere problemas de gestión emocional y física en el cierre de los partidos. Osasuna también carga muchas amarillas en el último cuarto de hora (17), además de varias rojas en tramos finales, lo que puede influir en un duelo de tanta tensión.

Bajas y condicionantes de plantilla

Levante afronta el partido muy mermado. Son baja segura C. Alvarez (lesión), K. Arriaga (sanción por amarillas), A. Primo (lesión de hombro) e I. Romero (lesión muscular. Además, son duda Dela (lesión muscular), U. Elgezabal (rodilla) y K. Tunde (lesión muscular). Es decir, el técnico granota tendrá que recomponer líneas, probablemente rotando en defensa y mediocampo, y con menos alternativas desde el banquillo.

Osasuna llega con menos problemas, pero no indemne: V. Munoz es baja por lesión muscular y A. Oroz es duda por problemas físicos. Son ausencias que pueden reducir algo la profundidad de la plantilla navarra, pero no alteran tanto la estructura base como en el caso de Levante.

Historial reciente entre ambos

Los últimos cinco enfrentamientos oficiales en La Liga entre Levante y Osasuna ofrecen un ligero dominio navarro, aunque con matices importantes:

  • Osasuna 2-0 Levante (diciembre de 2025, liga): superioridad clara en El Sadar.
  • Osasuna 3-1 Levante (marzo de 2022, liga).
  • Levante 0-0 Osasuna (diciembre de 2021, liga).
  • Levante 0-1 Osasuna (febrero de 2021, liga).
  • Osasuna 1-3 Levante (septiembre de 2020, liga).

En estos cinco duelos competitivos, el balance es de 3 victorias para Osasuna, 1 para Levante y 1 empate. Los granotas solo han ganado una vez, precisamente a domicilio; en el Ciudad de Valencia, en los tres últimos precedentes ligueros, no conocen la victoria ante este rival (dos derrotas y un empate).

Este historial reciente refuerza la idea de que Osasuna sabe competir bien ante Levante, aunque también muestra que los valencianos han sido capaces de golpear a los navarros cuando han encontrado espacios (aquel 1-3 en 2020).

Claves tácticas del partido

  1. Plan de Levante sin balón
    Con una media de 1,6 goles encajados en la liga, el primer reto granota será contener a Budimir y limitar centros laterales. El uso del 4-2-3-1 o del 4-4-2 implicará mucha responsabilidad para el doble pivote, que deberá proteger a unos centrales posiblemente reconfigurados por las bajas. La gestión de las transiciones defensivas será crítica ante un Osasuna que, aunque flojo fuera, sí sabe castigar errores.
  2. Ataque local: maximizar a Carlos Espí
    Levante necesitará acercar el balón al área con continuidad. La producción goleadora en casa (21 tantos) invita a pensar en un equipo que, cuando se suelta, genera ocasiones. Espí, por movilidad y remate, será clave atacando la espalda de los centrales navarros y aprovechando segundas jugadas.
  3. Osasuna y el dilema visitante
    Con solo 11 goles a favor en 17 salidas, los navarros tienden a partidos cerrados. El 4-2-3-1 puede mutar a un 4-5-1 sin balón, priorizando la solidez, con Budimir como referencia para salir. La duda táctica será si el entrenador se atreve a presionar alto a un Levante nervioso o si opta por un bloque medio-bajo, esperando errores.
  4. Balón parado y penaltis
    Osasuna llega con un 100 % de acierto como equipo en penaltis (6 de 6), aunque Budimir ha fallado 2 a nivel individual. Levante también presenta un 100 % colectivo (2 de 2). En un partido de tanta tensión, cualquier acción a balón parado o pena máxima puede ser decisiva.

Pronóstico y veredicto

Sobre el papel, Osasuna llega con mejor clasificación, más estabilidad y un goleador de élite en Budimir. Pero su rendimiento como visitante, muy pobre en la liga, equilibra el duelo frente a un Levante que se juega la permanencia y que, en casa, suele competir.

Las múltiples bajas granotas pueden restar calidad y experiencia, aunque la emergencia clasificatoria suele elevar la intensidad. Osasuna, con la salvación prácticamente encarrilada, podría acusar una ligera relajación, pero su historial reciente ante Levante y la jerarquía de su ‘9’ le dan argumentos para puntuar.

El escenario más lógico, atendiendo a los datos, es un partido cerrado, con un Levante volcado por necesidad y un Osasuna pragmático, buscando castigar al contraataque. Un empate con pocos goles encaja bien con la estadística visitante de los navarros y con las dificultades defensivas locales, aunque si alguno se decanta, será por detalles en las áreas: la puntería de Budimir o la inspiración de Carlos Espí pueden inclinar la balanza.