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Liverpool y la urgencia por Barcola tras la salida de Salah

El mercado se le ha torcido a Liverpool en cuestión de días. La salida inesperada de Mohamed Salah rumbo a Trabzonspor como agente libre no solo ha dejado un hueco emocional en Anfield; ha abierto un agujero deportivo enorme en la banda derecha y ha colocado al club en la peor posición posible para negociar: desesperado y con todo el mundo sabiéndolo.

En ese contexto aparece un nombre propio: Barcola. El extremo francés de 23 años, propiedad de PSG, se ha convertido en la prioridad de los ‘Reds’ para recomponer un ataque que ha perdido a su referencia histórica. Pero el precio que marcan desde París suena a desafío: 145 millones de libras. Una cifra que, como reconoce Michael Owen, roza lo obsceno.

Owen, atónito con la cifra de PSG

En declaraciones al ECHO, el exdelantero de Liverpool no escondió su sorpresa ante las cantidades que se manejan por el jugador de PSG. No es solo una cuestión de mercado inflacionado. Para Owen, el campeón de Francia está leyendo perfectamente la situación y exprimiendo al máximo la urgencia inglesa.

Según el exinternacional inglés, PSG está aprovechando que Liverpool necesita con urgencia un sustituto de Salah para subir el listón hasta un punto casi insostenible. Owen subraya que se trata de un futbolista todavía no contrastado en la Premier League, pese a haber competido ya en la élite europea. Y ahí, para él, se marca una línea roja: hay un momento en el que el club tiene que decir basta.

El exdelantero recuerda, además, que ya había defendido otra vía: Jared Bowen, de West Ham, como relevo ideal para Salah. A su juicio, encajaba por perfil, experiencia en la liga y productividad ofensiva. Pero esa puerta, admite, hoy parece cerrada. El escenario ha cambiado y Liverpool se ve obligado a mirar a otro lado, con menos margen y más presión.

Un vacío histórico en la banda

La dimensión del problema se mide con números. Salah, a sus 34 años, se marcha tras nueve temporadas en Merseyside con un registro que define una era: 257 goles y 123 asistencias en 442 partidos. Sus cifras sostuvieron dos títulos de Premier League y una Champions League, además de un periodo en el que el ataque de Liverpool intimidaba por sistema.

Durante años, el relato era sencillo: Salah, Sadio Mané y Luis Díaz. Una batería de extremos de élite que marcaba la identidad del equipo de Jürgen Klopp primero y de sus sucesores después. Hoy, esa sensación de abundancia ha desaparecido. Owen lo resume con crudeza: se percibe una auténtica escasez de extremos de máximo nivel en la plantilla actual.

De ahí que el exfutbolista insista en que el problema no se soluciona con una sola incorporación. A su juicio, Liverpool “probablemente necesite dos” jugadores para las bandas. Uno es imprescindible. El segundo, casi igual de necesario si el club quiere mantener un nivel competitivo acorde a sus aspiraciones domésticas y europeas.

Barcola, calidad disponible… a precio de oro

En este tablero aparece Barcola como una de las pocas piezas accesibles con talento suficiente para justificar una gran inversión. Owen reconoce que el francés tiene calidad, que está en el escaparate y que las señales apuntan a un interés real por parte de Liverpool. “No hay humo sin fuego”, viene a decir. Pero todo queda condicionado por la cifra final.

El problema es que el margen de maniobra es mínimo. Todos saben que Liverpool necesita un extremo top. Todos saben que el tiempo apremia antes del cierre del mercado. Y todos saben que, en estas circunstancias, los clubes vendedores aprietan hasta el límite. Pagar “a través de la nariz”, como advierte Owen, puede no ser un exceso, sino la única vía para seguir compitiendo por títulos.

La cuestión, entonces, no es solo si Barcola vale 145 millones de libras. Es si Liverpool puede permitirse no pagar esa cantidad y afrontar la temporada con un vacío en la banda que nadie en la plantilla actual está preparado para llenar.

La decisión se acerca y el reloj no se detiene. ¿Asumirá el club un traspaso “extorsivo” para mantener su estatus o marcará una línea y aceptará el riesgo deportivo? La próxima jugada del Liverpool en este mercado puede definir no solo su ataque, sino el rumbo de los próximos años en Anfield.