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Liverpool y Brentford cierran la temporada 2025 con empate 1-1

En Anfield, en la última jornada de la temporada 2025 de Premier League, Liverpool y Brentford cerraron su campaña con un 1-1 que explica muy bien quién ha sido cada uno durante el curso: un Liverpool de tramos brillantes pero irregular, y un Brentford incómodo, competitivo y con colmillo arriba. Following this result, los de Arne Slot terminan quintos con 60 puntos y una diferencia de goles total de +10 (63 a favor, 53 en contra), asegurando fase de liga de Champions League, mientras que el equipo de Keith Andrews firma un notable noveno puesto con 53 puntos y un goal average total de +3 (55 a favor, 52 en contra).

La fotografía de la temporada respalda el guion del partido. En total esta campaña, Liverpool ha vivido en el filo: 17 victorias, 9 empates y 12 derrotas en 38 encuentros, con una media de 1.7 goles a favor y 1.4 en contra. En Anfield, sin embargo, su identidad ha sido más reconocible: 10 triunfos, 6 empates y solo 3 derrotas, con 34 goles a favor (media de 1.8) y 20 encajados (1.1). Brentford, por su parte, ha construido su solidez desde una estructura muy clara: 14 victorias, 11 empates y 13 derrotas, con 1.4 goles a favor y 1.4 en contra de media. En sus viajes, 6 victorias, 3 empates y 10 derrotas, con 22 goles anotados (1.2) y 31 recibidos (1.6), un perfil de visitante valiente pero expuesto.

Las ausencias ya marcaban un cierto vacío táctico antes del inicio. Liverpool llegaba sin S. Bajcetic (lesión de isquiotibiales), C. Bradley (rodilla), H. Ekitike (tendón de Aquiles) y G. Leoni (rodilla). La baja de Ekitike, autor de 11 goles y 4 asistencias en liga, obligaba a Slot a redefinir su amenaza en el área rival y a cargar más responsabilidad sobre Cody Gakpo y el segundo línea. Brentford tampoco estaba completo: F. Carvalho (rodilla), R. Henry (isquiotibiales) y A. Milambo (rodilla) quedaban fuera, restando profundidad en banda y alternativas para los minutos finales.

Formaciones

Sobre el césped, ambos técnicos se reflejaron en el pizarrón: doble 4-2-3-1. Liverpool se ordenó con Alisson bajo palos; línea de cuatro para C. Jones, Ibrahima Konaté, Virgil van Dijk y Andrew Robertson; doble pivote con Ryan Gravenberch y Alexis Mac Allister; línea de tres mediapuntas con Mohamed Salah, Dominik Szoboszlai y el joven R. Ngumoha; y Gakpo como referencia móvil. Es el dibujo que ha sostenido al equipo durante casi toda la temporada: Heading into this game, Liverpool había utilizado el 4-2-3-1 en 34 de sus partidos de liga.

Brentford respondió con la misma estructura: C. Kelleher en portería; defensa de cuatro con M. Kayode, S. van den Berg, N. Collins y K. Lewis-Potter; doble pivote J. Henderson–V. Janelt; trío de mediapuntas D. Ouattara, M. Jensen y K. Schade; y en punta Igor Thiago, uno de los grandes nombres del campeonato. El 4-2-3-1 ha sido también el traje de gala de Andrews, utilizado en 29 encuentros, y en Anfield se vio la versión más reconocible: bloques medios compactos, salida directa hacia Thiago y mucha agresividad en las segundas jugadas.

Duelo Clave

El primer gran duelo era el “cazador contra el escudo”. Igor Thiago llegaba como segundo máximo goleador de la liga con 22 tantos y 1 asistencia, sostenido por 67 disparos totales (43 a puerta) y una presencia constante en el área: 524 duelos disputados, 202 ganados. Enfrente, un Liverpool que en total ha encajado 53 goles, pero que en casa ha sido mucho más fiable (20 tantos recibidos). El trabajo de Van Dijk y Konaté consistía en reducir el radio de acción del brasileño, negarle los centros frontales y obligarle a recibir de espaldas, lejos de la frontal.

El otro eje del partido estaba en la “sala de máquinas”. En Liverpool, Szoboszlai y Mac Allister formaban el corazón creativo. Szoboszlai, con 6 goles y 7 asistencias, 2184 pases totales y 78 pases clave, es el metrónomo vertical del equipo. Además, su perfil físico y defensivo (55 entradas, 8 disparos bloqueados, 30 intercepciones) le convierte en un mediocampista total. Mac Allister, más organizador, debía dar continuidad y altura al bloque. Al otro lado, Janelt y Henderson representaban la versión más pragmática: cortar líneas de pase, orientar la presión hacia banda y proteger a una defensa que, en sus viajes, ha recibido 31 goles.

Creatividad en las Bandas

En las bandas, el duelo de creatividad y filo lo marcaban Salah, Szoboszlai y Gakpo contra la disciplina de Kayode, Lewis-Potter y los interiores de ayuda. Salah llegaba con 7 goles y 7 asistencias, 49 pases clave y 72 intentos de regate. Gakpo, con 7 goles y 5 asistencias, 53 pases clave y 69 regates intentados, ofrecía un perfil híbrido entre punta y mediapunta, cayendo a los costados para arrastrar centrales. La misión de Brentford era clara: encimar a los generadores de Liverpool, aún a riesgo de entrar en una zona de alta probabilidad de tarjeta.

Riesgo Disciplinario

Ahí entra en juego el mapa disciplinario. En total esta campaña, Liverpool ha concentrado el 31.58% de sus tarjetas amarillas en el tramo 76-90’, un auténtico pico de tensión en los minutos finales. Brentford tampoco se ha quedado atrás: 26.09% de sus amarillas llegan también entre el 76’ y el 90’, con otro 21.74% entre el 61’ y el 75’. Es decir, dos equipos que aceleran el riesgo cuando el partido se rompe. Además, Dominik Szoboszlai y Kevin Schade encarnan ese filo: ambos han visto 1 roja en la temporada. En el caso del húngaro, sus 8 amarillas y una expulsión se combinan con una agresividad alta en la presión (41 faltas cometidas). Schade, con 6 amarillas, 1 roja y 50 faltas cometidas, también vive al límite en cada duelo.

Penaltis

En el capítulo de penaltis, la narrativa era distinta. Liverpool llegaba con solo 1 penalti lanzado en liga, convertido con un 100.00% de acierto y ningún fallo. Brentford, en cambio, es un especialista: 8 penaltis totales, los 8 anotados y ninguno fallado. La excepción estaba en los ejecutores secundarios: Szoboszlai ha fallado 1 penalti en la temporada, y Schade también ha errado 1, lo que obliga a los técnicos a ser quirúrgicos a la hora de elegir lanzador en un hipotético momento crítico.

Balance de la Temporada

Desde la óptica de las áreas, la temporada dibuja un equilibrio curioso. Liverpool ha dejado 10 porterías a cero (5 en casa y 5 fuera) y solo ha dejado de marcar en 4 partidos en total. Brentford iguala las 10 porterías imbatidas, pero ha fallado más en el gol: 12 encuentros sin anotar, 7 de ellos lejos de su estadio. El 1-1 en Anfield encaja con esa tendencia: un Liverpool casi siempre productivo de cara a puerta y un Brentford que, cuando marca fuera, suele hacerlo en partidos abiertos (sus mayores victorias a domicilio incluyen un 2-4).

Si se proyecta el partido desde los datos de la temporada, el veredicto estadístico apunta a un duelo de xG equilibrado: un Liverpool que, en casa, genera volumen suficiente para rondar los 2 goles esperados y concede en torno a 1, frente a un Brentford que, como visitante, se mueve cerca de 1.2 goles a favor y 1.6 en contra. La igualdad del marcador final respeta ese marco: los locales dominando tramos largos con balón y acumulación de ocasiones, y los visitantes encontrando su momento a través de Igor Thiago y las transiciones.

En definitiva, el 1-1 no solo cierra la tarde, sino que resume la temporada: Liverpool, quinto, con un proyecto ofensivo reconocible pero todavía por pulir defensivamente; Brentford, noveno, competitivo, ordenado y con una estrella en Igor Thiago que ha obligado a toda la Premier League a mirarle de frente. Anfield despidió la campaña con la sensación de que el siguiente paso, para ambos, pasa por ajustar los detalles que los números han ido susurrando durante todo el año.