Liverpool busca a Adam Wharton tras la venta de Curtis Jones
Liverpool no espera a que el mercado le pase por encima. Con Curtis Jones haciendo las maletas rumbo a Inter de Milan, el club de Anfield ya ha elegido su siguiente gran objetivo para el centro del campo: Adam Wharton, cerebro emergente de Crystal Palace.
El movimiento llega en plena reconfiguración de la plantilla. El club ya ha cerrado los fichajes en propiedad de Victor Muñoz desde Osasuna y de Jeremy Jacquet procedente del Rennes, mientras que Ronald Araujo ha aterrizado cedido por una temporada desde Barcelona. La base se refuerza, pero el verdadero rompecabezas está en las zonas creativas y ofensivas.
La salida de Mohamed Salah a Trabzonspor al final de la pasada temporada dejó un vacío enorme en el frente de ataque. Por eso Liverpool lleva semanas empujando por Bradley Barcola, extremo de Paris Saint-Germain, en una negociación que se está alargando más de lo previsto. El ataque necesita dinamita, y Andoni Iraola lo sabe.
Pero el golpe de efecto de las últimas horas ha sido otro. Curtis Jones, internacional inglés, está a un paso de convertirse en nuevo jugador del Inter de Milan. Fabrizio Romano dio su ya célebre “here we go” el miércoles, detallando un acuerdo verbal por un paquete de 35 millones de euros con Liverpool, con el visto bueno del jugador y las pruebas médicas en preparación. Poco después, las cámaras captaron a Jones llegando a Milán para rematar la operación.
Con ese hueco abierto en el centro del campo, la reacción de Liverpool ha sido inmediata.
Iraola señala a Wharton
Según información de CaughtOffside, el club de Anfield prepara un movimiento “ambicioso” por Adam Wharton como sustituto directo de Jones. Fuentes cercanas al entorno de los agentes consultadas por el medio aseguran que Liverpool está listo para acelerar las gestiones por el mediocentro de Crystal Palace.
La clave interna ya está: Iraola ha dado luz verde. El técnico ve en el futbolista de 22 años a un director de juego capaz de mandar desde zonas más retrasadas, lo que permitiría liberar a Ryan Gravenberch y Dominik Szoboszlai unos metros más arriba, donde pueden hacer más daño entre líneas y cerca del área.
No es una operación sencilla. Crystal Palace no tiene prisa por vender y se agarra con fuerza a su nueva joya. El club londinense valora a Wharton en torno a 78 millones de libras, una cifra que convierte cualquier negociación en un auténtico pulso. Liverpool tendrá que decidir hasta dónde quiere —y puede— llegar.
El sello de Rice
El interés no nace de la nada. Declan Rice, referencia del centro del campo de Arsenal y de la selección inglesa, ya se había deshecho en elogios hacia Wharton en junio de 2024, durante la concentración con Inglaterra.
Rice lo calificó como “sobresaliente” en los entrenamientos, destacando su calma y compostura con el balón, su zurda “preciosa” y la limpieza de sus pases. Recordó que había empezado la temporada en Championship antes de dar el salto desde Crystal Palace al combinado nacional, y subrayó su carácter: un chico humilde, con ganas de aprender, que no se deja intimidar por los grandes escenarios.
Para un jugador que apenas había cumplido los 20 años en el momento de ser convocado para su primera Eurocopa, ese tipo de aval dice mucho. Rice no dudó en situarlo, junto a Kobbie Mainoo, como parte de un futuro brillante para el centro del campo de Inglaterra.
Ese perfil encaja de lleno con lo que Liverpool busca ahora: un mediocentro joven, con personalidad, capaz de marcar el ritmo y sostener al equipo mientras los interiores pisan área rival.
El tablero está claro: Jones se marcha, el proyecto de Iraola se redefine, y el nombre de Adam Wharton se instala en el centro de la conversación. La pregunta ya no es si gusta en Anfield. Es otra: ¿hasta qué punto está dispuesto Liverpool a romper la banca para arrancarlo de Selhurst Park?






